La bandeja situada bajo el escurridor recibe continuamente gotas de agua y, cuando esta es dura, termina cubierta por una película blanca y áspera. A esos minerales pueden sumarse jabón y suciedad, haciendo que la superficie parezca imposible de recuperar. La solución depende del material: el ácido cítrico funciona bien contra la cal en muchos plásticos y aceros compatibles, pero no debe utilizarse indiscriminadamente sobre piedra, aluminio o acabados delicados. Con una concentración moderada y poco tiempo de contacto puedes eliminar los depósitos sin recurrir a estropajos agresivos.
El método principal: ácido cítrico diluido para disolver la cal
Primero comprueba que la bandeja sea de plástico resistente o acero inoxidable compatible con limpiadores ácidos. Necesitas 20 g de ácido cítrico, 500 ml de agua tibia, lavavajillas, una esponja suave y microfibras.
- Vacía la bandeja y lávala con agua y unas gotas de lavavajillas para retirar grasa y restos de jabón.
- Disuelve 20 g de ácido cítrico en 500 ml de agua tibia.
- Humedece una microfibra con la solución y distribúyela sobre las zonas calcificadas.
- Déjala actuar 3-5 minutos.
- Frota con una esponja suave durante 30-60 segundos, aclara abundantemente y seca.
Si la cal era superficial, debería desaparecer o reducirse claramente.
Para depósitos antiguos, repite una segunda aplicación corta. Es preferible repetir a dejar una solución ácida durante horas.
Si la costra es gruesa, mantenla húmeda unos minutos
Las zonas donde el agua permanece estancada pueden desarrollar depósitos más resistentes.
Empapa una pequeña microfibra o un trozo de papel absorbente con la misma solución de 20 g de ácido cítrico por 500 ml de agua. Escúrrelo ligeramente y colócalo exclusivamente sobre la zona compatible.
Déjalo actuar 5 minutos.
Retira el paño y frota con una esponja no abrasiva durante aproximadamente 30 segundos. Aclara inmediatamente.
Puedes repetir el proceso una vez si todavía queda cal.
No aumentes mucho la concentración ni dejes el ácido durante toda la noche. El objetivo es disolver progresivamente el depósito, no someter el material a una exposición innecesariamente prolongada.
No utilices cuchillas, lana de acero ni estropajos verdes: pueden dejar arañazos permanentes.
En acero inoxidable, trabaja siempre con suavidad
Si la bandeja es de acero inoxidable, empieza limpiándola con 500 ml de agua tibia y 1 cucharadita de lavavajillas.
Pasa una microfibra siguiendo la dirección del acabado y aclara.
Para la cal restante, prueba primero la solución de ácido cítrico en una zona poco visible durante 1 minuto. Si no produce cambios en el acabado, aplícala sobre los depósitos durante un máximo inicial de 2-3 minutos, aclara abundantemente y seca enseguida.
No utilices productos con cloro salvo que el fabricante los autorice. Tampoco dejes objetos metálicos mojados sobre el acero durante horas, porque pueden producir manchas de óxido superficial.
El secado final es especialmente importante: evita nuevas marcas minerales y devuelve gran parte del brillo sin necesidad de aplicar aceite.
En plástico, comprueba que la mancha sea realmente cal
Las bandejas de plástico pueden presentar una película blanca por minerales, pero también pueden volverse opacas debido a arañazos y envejecimiento.
Haz una prueba en una pequeña zona con la solución de 20 g de ácido cítrico en 500 ml de agua durante 3 minutos. Aclara y seca.
Si recupera su aspecto, continúa con el resto.
Si no cambia, evita seguir aumentando la concentración. El plástico podría estar permanentemente mate o rayado.
Para suciedad grasa utiliza en su lugar 500 ml de agua tibia con 1 cucharadita de lavavajillas, dejando actuar 2-3 minutos antes de frotar suavemente.
No emplees bicarbonato seco como polvo de pulido en plásticos brillantes: su ligera abrasividad puede dejar microarañazos y hacer que la superficie retenga más suciedad posteriormente.
Cuidado con aluminio, piedra y acabados especiales
No todas las bandejas admiten este tratamiento.
En aluminio, los ácidos pueden alterar el aspecto de la superficie, especialmente con concentraciones elevadas o contactos prolongados. Utiliza jabón suave salvo que el fabricante indique expresamente otra cosa.
No apliques ácido cítrico ni vinagre sobre mármol, travertino, piedra caliza, terrazo cementoso u otras superficies sensibles a los ácidos. Pueden quedar zonas mates que ya no son simples manchas.
En bandejas pintadas, lacadas, negras, doradas o con revestimientos decorativos, comienza únicamente con 500 ml de agua tibia y 1 cucharadita de lavavajillas.
Haz siempre una prueba discreta antes de utilizar cualquier descalcificador.
Si desconoces el material, es preferible mantener el método suave hasta poder identificarlo.
Limpia también la rejilla del escurridor
Una bandeja limpia volverá a ensuciarse rápidamente si la estructura situada encima continúa cubierta de depósitos.
Retira la rejilla si está diseñada para desmontarse.
Para plástico o acero compatible, lávala primero con 1 litro de agua tibia y 1 cucharada de lavavajillas. Cepilla las uniones durante 1-2 minutos.
Si quedan depósitos minerales y el material tolera ácidos, utiliza 20 g de ácido cítrico en 500 ml de agua durante 3-5 minutos como máximo inicial. Después aclara y seca completamente.
Presta atención a patas, soldaduras y uniones donde queda agua atrapada.
No sumerjas componentes de madera, bambú o piezas pegadas salvo que sus instrucciones lo permitan. Estos materiales pueden hincharse, deformarse o deteriorar sus adhesivos.
Evita que vuelva a aparecer una capa blanca
La cal se forma cuando el agua se evapora y deja sus minerales sobre la bandeja. Por eso el hábito más eficaz es impedir que permanezca mojada durante horas.
Vacía el agua acumulada al menos una vez al día si utilizas el escurridor constantemente.
Pasa una microfibra por la bandeja durante 20-30 segundos y déjala secar.
Una vez por semana, límpiala con agua tibia y una pequeña cantidad de lavavajillas.
Si observas los primeros puntos blancos, trátalos pronto en lugar de esperar hasta que formen una costra gruesa.
No es necesario utilizar ácido cítrico diariamente. Reservarlo para depósitos visibles reduce el contacto innecesario con los materiales y simplifica el mantenimiento.
Errores a evitar
Dejar vinagre o ácido cítrico toda la noche. Un contacto prolongado puede deteriorar determinados metales y acabados.
Aplicar ácido sobre piedra natural. Mármol, travertino y piedra caliza pueden quedar permanentemente mates.
Rascar la costra con cuchillas. Puedes eliminar la cal y dejar un arañazo mucho más difícil de solucionar.
Mezclar ácido cítrico con lejía. Los ácidos nunca deben combinarse con productos que contengan hipoclorito.
No secar la bandeja después de limpiarla. Las nuevas gotas pueden dejar otra vez minerales al evaporarse.
Para ir más allá
Si el agua es muy dura, seca la bandeja diariamente para reducir considerablemente la acumulación.
Limpia rejilla y bandeja en la misma sesión para evitar que los depósitos de una vuelvan a ensuciar la otra.
Revisa periódicamente esquinas y uniones: son las primeras zonas donde suele quedar agua estancada.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto ácido cítrico debo utilizar?
Para una bandeja compatible, prueba 20 g en 500 ml de agua tibia, con un contacto inicial de 3-5 minutos.
¿Puedo sustituirlo por vinagre?
El vinagre también es ácido, pero tampoco es compatible con todos los materiales. No lo utilices automáticamente en aluminio, piedra natural o acabados decorativos.
¿Por qué quedan zonas blancas después de limpiar?
Puede tratarse de cal especialmente gruesa, pero también de arañazos o deterioro permanente. Si dos aplicaciones cortas de ácido sobre un material compatible no producen cambios, no sigas aumentando la concentración.
¿Cada cuánto debería limpiar la bandeja?
Retira el agua acumulada diariamente y realiza una limpieza suave aproximadamente una vez por semana. Trata la cal cuando empiecen a aparecer depósitos visibles.