Bicarbonato en la cocina: 7 usos que quizá no conocías

El bicarbonato de sodio puede ser un buen aliado para ciertas tareas de cocina gracias a su alcalinidad, capacidad para neutralizar algunos olores y ligera acción abrasiva. Pero no sirve para todo: puede rayar superficies delicadas, afectar algunos metales y no debe considerarse un desinfectante universal. Tampoco hace falta mezclarlo con vinagre para aprovecharlo. Con cantidades pequeñas y el método adecuado, estos siete usos pueden facilitar la limpieza diaria.

1. Recupera una bandeja con grasa reseca

Para una bandeja de acero inoxidable o esmaltada resistente y compatible, empieza retirando los restos de comida.

Necesitas 500 ml de agua caliente, 5 ml de lavavajillas y 30 g de bicarbonato.

  1. Cubre la zona sucia con el agua y el jabón y espera 10 minutos.
  2. Vacía casi toda el agua.
  3. Mezcla los 30 g de bicarbonato con 15-20 ml de agua hasta obtener una pasta.
  4. Extiéndela sobre la grasa resistente y espera 15 minutos.
  5. Frota con una esponja no abrasiva, aclara abundantemente y seca.

La grasa debería desprenderse con menos esfuerzo. Si necesitas raspar con fuerza, detente y repite un tratamiento suave.

No uses esta pasta sobre aluminio, revestimientos antiadherentes o acabados delicados sin autorización del fabricante.

2. Neutraliza olores dentro del frigorífico

Después de retirar alimentos deteriorados y limpiar cualquier derrame, el bicarbonato puede ayudar con algunos olores persistentes.

Lava primero el interior según las instrucciones del electrodoméstico. Una mezcla sencilla para superficies compatibles es 1 litro de agua tibia con 5 ml de jabón suave. Retira después los residuos con un paño húmedo y seca.

Cuando el frigorífico esté limpio, coloca 50-100 g de bicarbonato en un recipiente ancho y abierto, en un lugar estable donde no pueda volcarse sobre los alimentos.

Sustitúyelo aproximadamente cada 1-3 meses, o antes si se moja o ensucia.

El bicarbonato puede captar o neutralizar ciertos compuestos olorosos, pero no oculta la causa de un mal olor. Si este continúa, revisa alimentos, bandejas de condensación y desagües siguiendo el manual del aparato.

3. Elimina olores de recipientes de plástico

Un táper puede quedar limpio y aun conservar el olor de tomate, especias o determinados alimentos.

Para un recipiente apto para lavado, mezcla 15 g de bicarbonato con 500 ml de agua tibia. Llénalo con la solución y deja actuar 30-60 minutos.

Después vacíalo, lávalo normalmente con agua y lavavajillas, aclara muy bien y déjalo secar abierto.

Si el olor persiste, puedes repetir el tratamiento.

No utilices bicarbonato seco y mucha presión sobre plástico transparente o brillante, porque su ligera abrasividad puede producir microarañazos.

Los recipientes agrietados, deformados o muy deteriorados deben sustituirse cuando ya no puedan utilizarse de manera higiénica.

4. Limpia un fregadero de acero inoxidable

Para un fregadero de acero inoxidable, elimina primero grasa y restos con agua y jabón.

Si quedan marcas resistentes, moja la superficie y reparte aproximadamente 10-15 g de bicarbonato sobre una esponja húmeda. Frota suavemente siguiendo la dirección del acabado del acero durante 30-60 segundos.

Aclara abundantemente y seca con un paño de microfibra. El secado es importante para evitar nuevas marcas de agua.

El resultado debería ser una superficie limpia y uniforme, no necesariamente un acabado de espejo.

No utilices este procedimiento en fregaderos de piedra natural, cobre, aluminio o materiales compuestos sin consultar sus instrucciones. Lo que funciona en acero inoxidable puede deteriorar otra superficie.

5. Limpia tazas con manchas de café o té

En una taza de cerámica esmaltada resistente, las manchas marrones pueden acumularse aunque la taza se lave diariamente.

Humedece el interior y añade aproximadamente 5 g de bicarbonato con unas gotas de agua hasta formar una pasta ligera.

Extiéndela sobre las manchas, espera 5 minutos y frota suavemente con una esponja no abrasiva durante 20-30 segundos.

Después lava la taza normalmente, aclara con abundante agua y seca.

No utilices este método sobre tazas con decoración delicada, bordes metálicos, acabados artesanales sensibles o superficies que el fabricante indique que no deben limpiarse con abrasivos.

El bicarbonato ayuda principalmente por su acción abrasiva suave; no es necesario añadir vinagre para que funcione.

6. Refresca tablas de cortar de plástico

Después de cortar cebolla, ajo u otros alimentos aromáticos, una tabla de plástico puede conservar olores.

Lávala primero con agua caliente compatible con el material y lavavajillas, prestando atención a las ranuras. Aclara.

Para olor residual, prepara una pasta con 15 g de bicarbonato y 10 ml de agua. Extiéndela sobre una tabla de plástico resistente y déjala actuar 10 minutos. Frota ligeramente, aclara y deja secar completamente.

Este procedimiento ayuda con suciedad y olores, pero limpiar no equivale necesariamente a desinfectar.

Después de manipular carne, pescado o alimentos con riesgos de contaminación, sigue las recomendaciones de higiene y desinfección apropiadas para tu tabla y tu cocina. Una tabla con surcos profundos difíciles de limpiar puede necesitar sustitución.

7. Limpia el exterior de ollas resistentes

Las bases de algunas ollas de acero inoxidable acumulan una película oscura de grasa quemada.

Empieza con 500 ml de agua tibia y 5 ml de lavavajillas. Limpia la superficie y deja actuar el jabón unos 10 minutos si hay mucha grasa.

Para residuos persistentes en acero inoxidable compatible, prepara una pasta con 20 g de bicarbonato y 10-15 ml de agua. Aplica una capa fina, espera 10-15 minutos y frota con una esponja no abrasiva.

Aclara y seca.

Evita aplicar esta técnica indiscriminadamente sobre aluminio, cobre pulido, superficies antiadherentes o exteriores pintados. En una olla compuesta por varios materiales, sigue siempre las indicaciones de limpieza del fabricante.

Cuándo no conviene utilizar bicarbonato

Que sea un producto doméstico corriente no significa que sea inocuo para todas las superficies.

Evítalo como limpiador habitual sobre aluminio, ya que el medio alcalino puede afectar su superficie. Tampoco es una buena elección para mármol y determinadas piedras naturales o para acabados muy brillantes que puedan rayarse.

En vitrocerámica, inducción y otros electrodomésticos, utiliza prioritariamente el método indicado por el fabricante.

Y no lo uses para limpiar frutas y verduras con la idea de “desinfectarlas” de forma garantizada. Para el lavado doméstico habitual de productos frescos, sigue las recomendaciones sanitarias aplicables y utiliza agua potable cuando corresponda.

Errores a evitar

Mezclar bicarbonato y vinagre pensando que siempre limpiarán mejor. La efervescencia es visible, pero el ácido y la base se neutralizan en buena medida.

Frotar con bicarbonato seco y mucha fuerza. Su ligera abrasividad puede rayar superficies sensibles.

Usarlo como desinfectante universal. Puede ayudar a limpiar, pero limpieza y desinfección son procesos diferentes.

Aplicarlo sobre cualquier metal. Aluminio, cobre y determinados acabados requieren otros cuidados.

Dejar residuos sobre superficies de contacto alimentario. Después de utilizarlo para limpiar, aclara cuidadosamente.

Para ir más lejos

Guarda el bicarbonato destinado a limpieza separado del que utilizas para cocinar, especialmente si introduces esponjas o utensilios en el envase.

Etiqueta el recipiente y mantenlo seco. Cuando absorbe humedad puede apelmazarse y resultar menos práctico para dosificar.

Para el mantenimiento cotidiano, empieza siempre con agua y una pequeña cantidad de lavavajillas. Reserva el bicarbonato para manchas y olores que realmente necesiten una ayuda adicional.

Preguntas frecuentes

¿El bicarbonato desinfecta la encimera?

No debe considerarse un desinfectante universal. Puede ayudar a eliminar suciedad, pero cuando sea necesaria una desinfección utiliza un producto y procedimiento apropiados para la superficie.

¿Puedo mezclar bicarbonato con vinagre?

La mezcla produce dióxido de carbono y mucha espuma, pero también neutraliza buena parte de las propiedades ácido-base de ambos productos. Para muchas tareas resulta más eficaz escoger uno u otro según la suciedad.

¿Sirve para limpiar una sartén antiadherente?

No es la primera opción. Utiliza agua, lavavajillas suave y una esponja no abrasiva y sigue las instrucciones del fabricante para no deteriorar el revestimiento.

¿El bicarbonato elimina todos los malos olores?

No. Puede ayudar con determinados compuestos olorosos, pero si el olor procede de alimentos deteriorados, moho, un desagüe o suciedad acumulada, primero hay que eliminar la causa.

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