Preparar un café con hielo parece sencillo hasta que los cubitos empiezan a derretirse y la bebida termina aguada. Una solución práctica consiste en sustituir el hielo corriente por cubitos hechos con café. A medida que se derriten, aportan más café en lugar de agua, por lo que el sabor se mantiene más intenso. Puedes prepararlos con café que hayas hecho expresamente para este fin, enfriándolo rápidamente y congelándolo en una cubitera limpia. Después solo tendrás que añadir dos o tres cubitos a tu bebida.
El truco de los cubitos de café para evitar una bebida aguada
Puedes utilizar café de cafetera de filtro, italiana, espresso diluido u otro método habitual. Lo importante es enfriarlo y guardarlo correctamente, en lugar de dejarlo durante horas a temperatura ambiente.
Para unos 10 cubitos necesitarás:
- 250 ml de café recién preparado.
- Una cubitera limpia con capacidad aproximada de 25 ml por hueco.
- Un recipiente limpio para enfriar el café.
- Una bolsa o recipiente apto para congelador.
Pasos:
- Prepara 250 ml de café con la intensidad que tomas habitualmente. No hace falta hacerlo extremadamente concentrado.
- Pásalo a un recipiente limpio y deja que pierda parte del calor durante unos minutos. Después enfríalo en el frigorífico. No lo mantengas innecesariamente durante horas a temperatura ambiente.
- Cuando esté frío, reparte aproximadamente 25 ml en cada hueco de la cubitera, dejando unos milímetros libres en la parte superior.
- Introduce la cubitera en el congelador durante 4 a 6 horas, o hasta que los cubitos estén completamente sólidos.
- Desmolda y guarda los cubitos en un recipiente cerrado. Para un vaso de unos 250 ml, empieza con 2 o 3 cubitos y ajusta a tu gusto.
El truco está funcionando si, al derretirse el hielo, el café conserva mejor su intensidad en lugar de adquirir el sabor diluido típico de los cubitos de agua.
Si preparas los cubitos con café que contiene leche o nata, las condiciones de conservación cambian. Para simplificar y reducir riesgos, congela preferentemente café solo y añade la leche al preparar la bebida.
Enfría el café antes de añadir los cubitos
Si viertes café recién hecho y muy caliente sobre los cubitos, estos se derretirán rápidamente. Aunque no diluirán la bebida con agua, perderás buena parte del efecto refrescante.
Para preparar un café helado, haz 150 a 200 ml de café y pásalo a un recipiente resistente al calor. Déjalo perder calor brevemente y enfríalo después en el frigorífico hasta que esté frío.
Pon 2 o 3 cubitos de café en un vaso y vierte encima el café refrigerado. Si quieres añadir leche, empieza con 50 a 100 ml de leche fría, según la intensidad que prefieras.
Remueve durante 10 a 15 segundos.
Otra opción para acelerar el proceso es preparar el café con antelación y mantenerlo refrigerado en un recipiente cerrado, evitando dejarlo toda la mañana sobre la encimera.
Haz cubitos más suaves para el café con leche
Los cubitos no tienen por qué prepararse siempre con un café muy fuerte. Si normalmente tomas café con bastante leche, puedes congelar un café de intensidad moderada para evitar que la bebida se vuelva demasiado amarga a medida que se derrite.
Prepara 250 ml de café, enfríalo y prueba una pequeña cantidad antes de llenar la cubitera. Recuerda que las bebidas muy frías pueden percibirse de manera diferente al café caliente.
También puedes preparar cubitos de distintos tamaños. Un cubito de 20 a 25 ml permite controlar mejor la intensidad que un bloque grande.
Evita llenar la cubitera hasta el borde: los líquidos se expanden al congelarse. Dejar unos milímetros de espacio ayuda a evitar derrames y cubitos unidos entre sí.
Guarda los cubitos para que no absorban olores
El café puede captar aromas del congelador. Una cubitera abierta junto a alimentos con olores intensos puede producir cubitos poco agradables.
Cuando estén completamente congelados, normalmente después de 4 a 6 horas, desmóldalos y pásalos a una bolsa de congelación o recipiente hermético. Expulsa el exceso de aire y ciérralo bien.
Para mantener una buena calidad de sabor, prepara cantidades que puedas consumir aproximadamente en 2 a 4 semanas, aunque la congelación conserve el producto durante más tiempo.
Etiqueta el recipiente con la fecha. Si los cubitos desarrollan mucho hielo superficial, olores extraños o un sabor claramente deteriorado, prepara una tanda nueva.
Lava la cubitera con agua y lavavajillas líquido antes de reutilizarla, especialmente si también se emplea para otros alimentos.
Errores que debes evitar
Congelar café que lleva muchas horas a temperatura ambiente. Si quieres aprovechar café preparado anteriormente, refrigéralo pronto en un recipiente limpio en lugar de dejarlo fuera durante periodos prolongados.
Verter café hirviendo directamente en una cubitera de plástico. Deja que pierda calor y comprueba que el recipiente sea apto para el uso previsto.
Añadir demasiados cubitos. Cinco o seis cubitos de café concentrado pueden cambiar considerablemente el sabor y aumentar la cantidad total de cafeína que terminas consumiendo.
Dejar la cubitera descubierta durante semanas. Los cubitos pueden absorber olores y sufrir pérdida de calidad. Una vez congelados, guárdalos cerrados.
Confundir café congelado con hielo sin cafeína. Al derretirse, estás incorporando más café a la bebida y, por tanto, más cafeína.
Para ir un poco más allá
Para un vaso pequeño, prueba con 2 cubitos de unos 25 ml. Para uno grande, utiliza 3 y añade otro únicamente si necesitas más frío o intensidad.
Si utilizas café descafeinado, también puedes congelarlo exactamente del mismo modo para controlar mejor la cantidad de cafeína.
Prepara una tanda semanal durante el verano y mantenla etiquetada en un recipiente hermético. Así tendrás los cubitos listos sin preparar café adicional cada vez.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto café necesito para hacer los cubitos?
Con 250 ml de café puedes preparar aproximadamente 10 cubitos de 25 ml, aunque la cantidad exacta depende de la cubitera.
¿Puedo utilizar el café que sobró por la mañana?
Sí, siempre que se haya manipulado y refrigerado adecuadamente. No utilices como rutina café que haya permanecido muchas horas a temperatura ambiente.
¿Se pueden hacer con café con leche?
Es posible congelar preparaciones con leche, pero requieren más atención a la manipulación y conservación. Para este truco resulta más sencillo congelar café solo y añadir leche fría al servir.
¿Los cubitos aumentan la cafeína?
Sí, si están hechos con café con cafeína. A diferencia del hielo de agua, cada cubito añade más café a la bebida. Tenlo en cuenta especialmente si utilizas varios cubitos o un café muy concentrado.