Las pantallas de las lámparas acumulan polvo con sorprendente rapidez. Con el tiempo pueden aparecer zonas grisáceas, pequeñas manchas e incluso una película de grasa, especialmente en lámparas situadas en la cocina o cerca de ventanas.
El problema es que no todas las pantallas pueden mojarse. Tela, papel, plástico, vidrio y materiales plisados requieren cuidados diferentes. Por eso, el método más seguro consiste en empezar siempre retirando el polvo en seco y utilizar humedad únicamente cuando el material lo permita.
El sencillo truco: empieza con un rodillo quitapelusas
Para una pantalla de tela, un rodillo adhesivo para ropa puede ser una forma muy práctica de retirar polvo, cabellos y pelusas.
Antes de empezar:
- Apaga la lámpara.
- Desenchúfala si es posible.
- Espera hasta que la bombilla esté completamente fría.
- Retira la pantalla si puede desmontarse fácilmente.
- Pasa suavemente el rodillo de arriba hacia abajo.
No presiones con fuerza. La estructura interior de algunas pantallas es bastante delicada.
Si el adhesivo del rodillo es muy fuerte, prueba primero en una zona poco visible.
También puedes utilizar una microfibra
Para pantallas lisas o tejidos delicados, prueba primero con una microfibra seca y limpia.
Sujeta la pantalla por el interior con una mano y limpia suavemente con la otra para evitar deformarla.
En una pantalla plisada, trabaja siguiendo cada pliegue.
Un pincel limpio y de cerdas muy suaves resulta especialmente útil para costuras, ribetes y pequeños rincones.
La aspiradora puede ayudar, pero con cuidado
Cuando existe mucho polvo, puedes utilizar una aspiradora con accesorio de cepillo suave.
Selecciona la potencia mínima disponible y evita apoyar directamente la boquilla sobre la pantalla.
Mantén una mano detrás del material mientras trabajas para darle soporte.
No utilices este sistema sobre papel muy fino, tejidos sueltos o una pantalla deteriorada que pueda deformarse con la succión.
Si hay una pequeña mancha en una pantalla de tela
Primero consulta la etiqueta o las instrucciones del fabricante.
Si admite limpieza húmeda, prepara agua tibia con una cantidad mínima de jabón suave.
Humedece una microfibra blanca y escúrrela muy bien.
Da pequeños toques sobre la mancha, trabajando desde el exterior hacia el centro.
Evita frotar enérgicamente, ya que podrías extender la mancha o alterar la textura.
Después retira cualquier residuo de jabón con otro paño apenas humedecido.
Haz siempre una prueba antes de mojarla
Escoge una zona interior poco visible y aplica una mínima cantidad de la solución.
Espera a que se seque.
Comprueba que:
- el color no se haya transferido al paño;
- no haya aparecido un cerco;
- el tejido no se haya deformado;
- el adhesivo no se haya debilitado.
Si observas cualquiera de estos problemas, continúa únicamente con limpieza en seco.
¿Y si la pantalla es de papel?
Aquí hay que extremar las precauciones.
El agua puede deformar el papel, producir manchas permanentes o despegar las uniones.
Utiliza preferentemente:
- microfibra seca;
- pincel suave;
- plumero limpio;
- aspiración extremadamente suave cuando sea apropiada.
No apliques limpiadores líquidos directamente.
Una goma blanca de artista puede funcionar sobre determinadas pequeñas marcas de papel resistente, pero debe utilizarse con extrema suavidad y probarse primero en una zona discreta.
Para pantallas de plástico
Si el fabricante permite limpieza húmeda, normalmente puedes utilizar un paño suave con agua tibia y unas gotas de jabón.
No pulverices el producto directamente sobre la pantalla.
Limpia con el paño, retira después el jabón con otra microfibra ligeramente humedecida y seca.
Evita estropajos abrasivos, ya que pueden producir pequeños arañazos que dejan el plástico permanentemente opaco.
Para pantallas de vidrio
Una pantalla de vidrio desmontable suele admitir una limpieza más profunda.
Espera primero a que esté completamente fría.
Retírala siguiendo el sistema de montaje de la lámpara y límpiala con agua tibia y jabón si las instrucciones lo permiten.
Aclara y seca cuidadosamente antes de volver a instalarla.
Evita los cambios bruscos de temperatura: no pongas vidrio caliente bajo agua fría.
Cómo eliminar una película de grasa
Las pantallas próximas a una cocina pueden acumular una combinación especialmente molesta de polvo y grasa.
Si la pantalla es de un material lavable, utiliza agua tibia con unas gotas de lavavajillas suave.
Trabaja con poca cantidad de líquido y repite si es necesario.
Si se trata de tela, papel o un material pegado cuya limpieza húmeda no está autorizada, no intentes empaparlo para eliminar la grasa. Puede ser preferible recurrir a una limpieza profesional o seguir las instrucciones específicas del fabricante.
No pulverices limpiador sobre la lámpara montada
Aunque solamente quieras limpiar la pantalla, el líquido pulverizado puede alcanzar:
- el portalámparas;
- el interruptor;
- el cableado;
- conexiones eléctricas;
- la propia bombilla.
Aplica siempre el producto sobre el paño cuando corresponda y trabaja con la lámpara apagada y fría.
No vuelvas a conectarla hasta que todas las partes estén completamente secas.
Cuidado con el amarilleamiento
Una pantalla blanca puede seguir amarillenta después de una limpieza perfecta.
La exposición prolongada a luz, calor, humo y envejecimiento puede alterar el propio material.
Si después de retirar toda la suciedad el color no cambia, seguir utilizando productos cada vez más agresivos probablemente no resolverá el problema.
En algunas pantallas antiguas, sustituirla puede ser la única forma de recuperar realmente el aspecto blanco original.
Evita estos errores
- Mojar una pantalla sin identificar primero el material.
- Frotar agresivamente las pantallas de tela.
- Aplicar agua sobre papel.
- Pulverizar limpiador directamente sobre una lámpara montada.
- Utilizar la aspiradora a máxima potencia.
- Usar estropajos sobre plástico.
- Limpiar mientras la bombilla todavía está caliente.
- Volver a encender la lámpara antes de que todo esté completamente seco.
El mantenimiento que evita una limpieza profunda
Una vez por semana o cada dos semanas, pasa rápidamente una microfibra, un pincel suave o un rodillo apropiado sobre la pantalla.
Empieza por arriba y continúa hacia abajo.
Así eliminas el polvo antes de que se mezcle con humedad o grasa y forme una capa mucho más difícil de retirar.
Aprovecha también para limpiar la base y el pie de la lámpara con el método adecuado para su material.
Para ir un poco más allá
Apaga la lámpara durante el día y observa la pantalla frente a una ventana.
La luz natural permite detectar fácilmente zonas donde todavía queda polvo.
Después gírala lentamente mientras pasas una microfibra o rodillo.
Cuando termines, vuelve a observarla a contraluz. Este sencillo procedimiento permite encontrar áreas que parecen perfectamente limpias bajo la iluminación artificial pero todavía conservan una fina película de polvo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el truco más sencillo para una pantalla de tela?
Prueba con un rodillo quitapelusas o una microfibra seca, trabajando suavemente de arriba hacia abajo.
¿Puedo lavar una pantalla de tela con agua?
Solo si las instrucciones del fabricante lo permiten. Algunas telas, adhesivos y revestimientos pueden deformarse o dejar cercos.
¿Cómo limpio una pantalla plisada?
Utiliza un pincel de cerdas suaves o una microfibra y limpia cada pliegue individualmente.
¿Puedo utilizar la aspiradora?
Sí, en materiales suficientemente resistentes, utilizando un accesorio de cepillo y la mínima potencia posible.
¿Por qué mi pantalla blanca sigue amarilla?
Puede tratarse de envejecimiento o alteración del propio material y no de suciedad. En ese caso, una limpieza más agresiva no necesariamente recuperará su color original.