El escurreplatos está continuamente en contacto con platos mojados, vasos y cubiertos, por lo que es fácil que termine acumulando restos de jabón, depósitos de cal y una película de suciedad en las esquinas y ranuras.
El problema suele aparecer en las zonas donde el agua permanece estancada. Para recuperarlo, normalmente basta con agua tibia, lavavajillas y un cepillo de dientes viejo. Si además presenta depósitos blancos de cal, puede utilizarse vinagre diluido siempre que el plástico sea compatible.
El método sencillo para limpiarlo a fondo
Vacía completamente el escurreplatos y desmonta las piezas extraíbles si el diseño lo permite.
Después:
- Acláralo con agua tibia.
- Añade unas gotas de lavavajillas a una esponja suave.
- Limpia toda la superficie.
- Utiliza un cepillo pequeño para ranuras y esquinas.
- Presta especial atención al soporte de los cubiertos.
- Limpia también la bandeja inferior.
- Aclara con abundante agua.
- Sécalo con una microfibra limpia.
- Déjalo terminar de secarse al aire antes de volver a colocar la vajilla.
La combinación de jabón y limpieza mecánica suele eliminar la mayor parte de la suciedad sin necesidad de productos fuertes.
El truco está en las pequeñas ranuras
Las uniones entre las varillas y el fondo pueden acumular una línea oscura que una esponja no consigue alcanzar.
Aquí resulta especialmente útil un cepillo de dientes viejo.
Humedece las cerdas con agua jabonosa y realiza pequeños movimientos alrededor de cada unión.
Para rincones todavía más estrechos, utiliza un bastoncillo de algodón.
No rasques con cuchillos ni objetos metálicos: pueden rayar el plástico y crear superficies donde posteriormente se acumule todavía más suciedad.
No olvides la bandeja inferior
En muchos modelos, la parte aparentemente más limpia es el propio soporte mientras que la bandeja situada debajo concentra agua, jabón y depósitos minerales.
Retírala si es posible.
Lávala por ambas caras con agua tibia y lavavajillas y limpia especialmente:
- las esquinas;
- los canales de drenaje;
- los bordes;
- la zona situada bajo el soporte.
Aclara y seca antes de volver a colocarla.
Para depósitos blancos de cal
Si después del lavado permanecen zonas blanquecinas y ásperas, probablemente sean depósitos minerales.
En plástico compatible, prepara una solución de vinagre blanco y agua a partes iguales.
Humedece un paño con la mezcla y colócalo sobre las zonas afectadas durante unos 10-15 minutos.
Después frota con un cepillo suave, aclara abundantemente y seca.
No es necesario dejar el escurreplatos sumergido en vinagre durante horas.
Haz una prueba antes de utilizar vinagre
No todos los plásticos y acabados reaccionan de la misma manera.
Prueba primero en una zona poco visible, especialmente si el escurreplatos tiene:
- partes pintadas;
- elementos metálicos;
- revestimientos decorativos;
- superficies brillantes;
- piezas pegadas.
Si el fabricante desaconseja productos ácidos, utiliza únicamente el método recomendado.
Si aparece una película rosada u oscura
La humedad constante puede favorecer la formación de biopelículas y otros residuos en zonas donde queda agua estancada.
En ese caso, no te limites a limpiar la mancha visible.
Desmonta las piezas accesibles y realiza una limpieza completa con agua y detergente, prestando especial atención a esquinas, drenajes y soportes.
Después aclara y deja secar completamente.
Si la suciedad reaparece rápidamente, revisa si alguna zona permanece permanentemente mojada.
¿Puedes utilizar bicarbonato?
Para la limpieza cotidiana no es necesario.
El bicarbonato tiene una ligera acción abrasiva y puede ayudar con determinados residuos resistentes, pero también puede producir microarañazos en algunos plásticos brillantes si se frota con demasiada fuerza.
Empieza siempre con jabón y un cepillo.
Si decides utilizar bicarbonato, prueba primero en una zona discreta y trabaja con suavidad.
Cuidado con la lejía
No recurras automáticamente a lejía para cualquier mancha.
Si necesitas desinfectar el escurreplatos por una situación concreta, comprueba que el fabricante permita utilizar un producto con lejía y sigue exactamente las instrucciones de dilución, contacto y aclarado.
Nunca mezcles lejía con vinagre, amoniaco u otros limpiadores.
Para el mantenimiento habitual, agua y detergente suelen ser suficientes.
Cómo eliminar la suciedad de un portacubiertos
El recipiente destinado a tenedores y cucharas merece una limpieza independiente.
Retíralo y observa el fondo.
Los pequeños agujeros de drenaje pueden quedar parcialmente bloqueados por residuos.
Utiliza un cepillo para limpiar el interior y un cepillo interdental para pequeños orificios cuando sea necesario.
Aclara por ambos lados y déjalo secar boca abajo.
Evita los estropajos demasiado abrasivos
Un plástico rayado puede perder brillo y resultar más difícil de mantener limpio.
Evita:
- lana de acero;
- estropajos metálicos;
- cuchillas;
- polvos abrasivos fuertes;
- objetos puntiagudos.
Una esponja no abrasiva y un cepillo de nylon suelen ser suficientes.
El secado marca una gran diferencia
Después de limpiar, no dejes nuevamente una capa de agua en la bandeja.
Seca las superficies y permite que circule el aire.
También conviene vaciar regularmente el agua que no pueda salir por sí sola.
Reducir el tiempo que el escurreplatos permanece húmedo ayuda a evitar tanto depósitos minerales como acumulaciones de suciedad.
La rutina de mantenimiento
No esperes hasta que aparezca una gruesa capa de residuos.
Una vez por semana:
Vacía el escurreplatos.
Limpia la bandeja.
Pasa una esponja con agua jabonosa por las varillas.
Cepilla rápidamente las esquinas.
Aclara y seca.
Si utilizas el escurreplatos varias veces al día, vaciar el agua de la bandeja con mayor frecuencia puede ser especialmente útil.
Cuándo conviene sustituirlo
Una limpieza profunda puede recuperar un escurreplatos sucio, pero no reparar un plástico deteriorado.
Considera sustituirlo si presenta:
- grietas profundas;
- piezas rotas;
- zonas deformadas;
- superficie muy degradada;
- suciedad incrustada en daños que ya no pueden limpiarse adecuadamente.
Los pequeños arañazos superficiales no significan necesariamente que haya que desecharlo, pero un deterioro importante dificulta su mantenimiento.
Errores que conviene evitar
- Limpiar las varillas y olvidar la bandeja inferior.
- Dejar agua estancada durante días.
- Rascar el plástico con cuchillos.
- Utilizar vinagre sin comprobar la compatibilidad.
- Frotar con estropajos metálicos.
- Mezclar diferentes productos de limpieza.
- Volver a montar las piezas todavía húmedas cuando pueden secarse por separado.
- Esperar meses entre limpiezas profundas.
Para ir un poco más allá
Después de lavar los platos por la noche, comprueba si queda agua acumulada en la bandeja.
Vaciarla y darle una pasada rápida con una microfibra requiere menos de un minuto y evita que las gotas permanezcan allí durante toda la noche.
Una vez por semana, desmonta las piezas extraíbles y limpia las pequeñas uniones con el cepillo.
El verdadero secreto para conservar limpio un escurreplatos no consiste en encontrar un producto especialmente potente, sino en evitar que el agua y los residuos permanezcan acumulados el tiempo suficiente para formar una capa difícil de eliminar.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el método más sencillo para limpiar un escurreplatos de plástico?
Utiliza agua tibia, lavavajillas, una esponja suave y un cepillo pequeño para las ranuras.
¿Cómo elimino las manchas blancas?
Si son depósitos de cal y el material lo permite, aplica durante unos minutos una solución diluida de vinagre, cepilla y aclara bien.
¿Cómo limpio las esquinas difíciles?
Un cepillo de dientes viejo o un cepillo pequeño de nylon permite acceder mejor que una esponja.
¿Puedo utilizar lejía?
Solo si el fabricante indica que el material es compatible y siguiendo las instrucciones del producto. Nunca la mezcles con vinagre u otros limpiadores.
¿Cómo evito que vuelva a ensuciarse tan rápido?
Vacía el agua estancada, limpia periódicamente la bandeja y deja que el escurreplatos se seque.