Después de cocinar carne, pescado, verduras o alimentos marinados, una plancha de asar puede terminar con una capa negra difícil de retirar. El impulso de rascar con fuerza suele empeorar las cosas, especialmente si la superficie es antiadherente. El método más seguro consiste en ablandar primero los restos con agua caliente y detergente, respetando el material de la plancha, y retirarlos después con una espátula o esponja compatible. Cuanto menos dependas de la abrasión, menor será el riesgo de estropear la superficie.
El método principal: ablandar antes de frotar
Antes de empezar, deja que la plancha se enfríe hasta poder manipularla con seguridad. Si es eléctrica, desenchúfala y no sumerjas nunca la base, resistencia o conexiones.
- Retira los restos grandes con una espátula de plástico, madera o silicona resistente, siempre que sea compatible con la superficie.
- En una plancha desmontable que admita agua, prepara 2 litros de agua a unos 40-50 °C con 10-15 ml de detergente lavavajillas.
- Deja la superficie compatible en contacto con la solución durante 15-20 minutos. Si no puede sumergirse, coloca encima una bayeta húmeda con agua jabonosa durante 5-10 minutos.
- Retira los residuos reblandecidos con una esponja no abrasiva, trabajando durante 30-60 segundos por zona.
- Aclara según las instrucciones del fabricante y seca completamente.
La señal de que ha funcionado es que los restos carbonizados se desprenden con poca presión. Si tienes que rascar con mucha fuerza, vuelve a ablandarlos.
En una plancha antiadherente, evita cualquier herramienta agresiva
Una superficie antiadherente requiere especial cuidado.
Utiliza agua tibia, detergente suave y una esponja no abrasiva. Para restos persistentes, prolonga el contacto del agua jabonosa otros 10-15 minutos en lugar de utilizar más fuerza.
Evita estropajos metálicos, cuchillos, espátulas de acero y polvos abrasivos.
El bicarbonato tampoco debería ser la primera opción sobre un revestimiento antiadherente: una pasta y un frotado intenso pueden acabar deteriorando determinados acabados.
Si el revestimiento está levantado, descascarillado o profundamente rayado, la limpieza no puede repararlo. Consulta las recomendaciones del fabricante sobre sustitución.
Para una plancha de acero inoxidable, trabaja por etapas
El acero inoxidable sin revestimiento suele tolerar una limpieza algo más intensa, pero tampoco necesita empezar con un estropajo agresivo.
Aplica 500 ml de agua caliente con 5 ml de lavavajillas sobre la superficie compatible y deja actuar durante 5-10 minutos.
Retira los restos con una espátula de plástico o un utensilio expresamente autorizado para esa plancha.
Si persisten zonas carbonizadas y el fabricante permite utilizar bicarbonato, puedes preparar una pasta con aproximadamente 30 g de bicarbonato y 15-20 ml de agua. Extiende una capa fina sobre la zona fría, espera unos 5-10 minutos y frota suavemente.
Aclara abundantemente después.
El hierro fundido necesita otro tratamiento
Una plancha de hierro fundido no debe tratarse exactamente igual que una bandeja de acero inoxidable.
Retira los restos mientras la superficie está manejable y sigue las instrucciones del fabricante. Generalmente conviene evitar remojos prolongados, porque favorecen la oxidación.
Si utilizas agua, limpia brevemente, aclara y seca inmediatamente y por completo.
Las superficies de hierro fundido curadas pueden necesitar después una película muy fina del aceite recomendado para mantener su protección, según las instrucciones del fabricante.
No dejes una plancha de hierro fundido mojada secándose al aire durante horas.
En una plancha eléctrica, el agua debe mantenerse lejos de las conexiones
Aquí la seguridad importa tanto como la limpieza.
Desenchufa el aparato y deja que se enfríe completamente. Retira únicamente las placas y bandejas que el fabricante indique que son desmontables y lavables.
Para una superficie fija, prepara 500 ml de agua tibia con 3-5 ml de detergente y utiliza una microfibra bien escurrida.
Déjala apoyada sobre la suciedad durante 3-5 minutos, sin permitir que el líquido llegue a resistencias, sensores, controles o conexiones.
Después retira la suciedad con otra bayeta húmeda y seca.
Nunca viertas agua directamente sobre la carcasa.
Limpia las ranuras sin utilizar cuchillos
Las planchas estriadas pueden acumular restos quemados entre los canales.
Después de ablandarlos, utiliza un cepillo de nylon compatible o una espátula de plástico con una forma adecuada para las ranuras.
Trabaja durante 20-30 segundos por sección.
No introduzcas cuchillos, tenedores o destornilladores para rascar los canales. Una herramienta metálica puede dañar rápidamente un revestimiento que parecía resistente.
Si la grasa está muy seca, vuelve a colocar una bayeta caliente y jabonosa durante otros 5 minutos.
No olvides la bandeja recogegrasas
Una bandeja llena de grasa vieja puede ser la responsable de olores y humo en el siguiente uso.
Si es desmontable y lavable, vacíala cuando la grasa pueda manipularse con seguridad. No viertas grandes cantidades de aceite o grasa por el fregadero.
Después déjala 10-15 minutos en 1 litro de agua caliente con 5-10 ml de lavavajillas.
Lava, aclara y seca antes de volver a colocarla.
Comprueba también el canal por el que llega la grasa a la bandeja, pero no introduzcas objetos puntiagudos en zonas que comuniquen con componentes eléctricos.
Actúa pronto después de cocinar
No necesitas limpiar una plancha mientras todavía está peligrosamente caliente.
Sin embargo, tampoco conviene dejar los restos carbonizados durante varios días.
Cuando la superficie se haya enfriado lo suficiente y siguiendo las instrucciones del aparato, elimina los restos grandes y realiza la limpieza.
Los residuos recientes suelen necesitar menos tiempo de remojo y menos fricción que una capa sometida repetidamente a nuevos ciclos de calentamiento.
Errores a evitar
Rascar una plancha antiadherente con metal. Los arañazos y desprendimientos del revestimiento no se solucionan con una limpieza posterior.
Utilizar limpiador de horno como producto universal. Puede ser incompatible con revestimientos, aluminio y componentes de una plancha.
Sumergir una plancha eléctrica completa. Solo deben lavarse por inmersión las piezas expresamente diseñadas para ello.
Usar agua fría sobre una superficie muy caliente. El cambio brusco de temperatura puede deformar o dañar algunos materiales.
Mezclar productos para aumentar su potencia. No necesitas combinar bicarbonato y vinagre y nunca debes mezclar lejía con vinagre, otros ácidos o amoníaco.
Para ir más lejos
Antes de cada uso, comprueba que no queden restos de detergente y que la plancha esté completamente seca.
Si los alimentos empiezan a pegarse mucho más que antes, examina la superficie. En una plancha antiadherente puede indicar desgaste del revestimiento; en hierro fundido puede ser necesario revisar el curado siguiendo las instrucciones del fabricante.
Para reducir futuros depósitos, elimina el exceso de marinada que gotea antes de colocar los alimentos y evita cocinar continuamente a temperaturas superiores a las necesarias.
Preguntas frecuentes
¿Cómo retiro una costra que no sale después del primer lavado?
Vuelve a ablandarla. Utiliza agua caliente con detergente durante otros 10-20 minutos, según el material, antes de aumentar la fuerza de frotado.
¿Puedo usar bicarbonato?
En acero inoxidable compatible, una pasta suave puede ayudar con restos resistentes. No lo utilices como abrasivo universal sobre superficies antiadherentes, aluminio o acabados desconocidos.
¿Puedo limpiar la plancha cuando todavía está caliente?
Sigue las instrucciones del fabricante. Evita manipular una superficie peligrosamente caliente y no viertas agua fría sobre ella. Para una limpieza doméstica segura, deja que alcance una temperatura manejable.
¿Qué hago si el negro no desaparece completamente?
Comprueba si sigue existiendo una costra que se pueda sentir al tacto. Si la superficie ya está lisa y limpia pero conserva una coloración oscura, puede tratarse de decoloración por temperatura o uso, no de comida adherida. Continuar raspando podría dañar la plancha sin recuperar su aspecto original.