Las hojas que caen en otoño pueden convertirse en uno de los materiales más útiles del jardín. Cuando se acumulan y se dejan descomponer producen mantillo de hojas o tierra de hojas, un material oscuro y ligero que puede utilizarse como acolchado y acondicionador del suelo. Aplicado sobre la superficie del huerto, ayuda a dificultar la germinación de algunas malas hierbas, reduce la evaporación y, a medida que continúa descomponiéndose, aporta materia orgánica al terreno. Además, permite aprovechar gratuitamente un residuo que muchas veces termina en la basura.
El método principal: prepara un montón de hojas y deja trabajar al tiempo
A diferencia del compost tradicional, no necesitas conseguir una mezcla precisa de materiales verdes y marrones. Para preparar mantillo de hojas, el ingrediente principal son simplemente hojas caídas.
- Recoge hojas sanas y, si es posible, tritúralas con el cortacésped o una trituradora.
- Forma un montón de al menos 60 × 60 × 60 cm o introdúcelas en una estructura de malla que permita circular el aire.
- Humedécelas mientras las acumulas. Deben sentirse como una esponja bien escurrida, no gotear.
- Compacta ligeramente el montón para que las hojas no salgan volando.
- Comprueba la humedad aproximadamente una vez al mes y añade agua si el interior está completamente seco.
- Déjalas descomponerse durante 6-12 meses para obtener un material parcialmente descompuesto adecuado como acolchado.
Si quieres una tierra de hojas mucho más fina y oscura para mejorar sustratos, puedes dejarla evolucionar durante 12-24 meses.
Triturar las hojas acelera considerablemente el proceso
Las hojas enteras pueden pegarse unas a otras y formar capas que dificultan la circulación de aire. Romperlas antes de almacenarlas aumenta la superficie disponible para los microorganismos.
Extiende una capa de aproximadamente 5-10 cm sobre el césped y pasa el cortacésped por encima 1 o 2 veces.
Recoge después los fragmentos y llévalos al montón.
No necesitas convertir las hojas en polvo. Fragmentos de aproximadamente 1-5 cm son perfectamente aprovechables.
Si utilizas una trituradora, ponte la protección recomendada por el fabricante y no introduzcas ramas o piedras que puedan dañar el mecanismo.
Las hojas trituradas también ocupan mucho menos espacio, por lo que puedes almacenar una cantidad considerable en un contenedor relativamente pequeño.
Utiliza las hojas descompuestas como barrera contra las malas hierbas
Cuando el material haya perdido claramente la forma original de las hojas y tenga una textura suelta, puedes distribuirlo alrededor de las hortalizas y plantas ornamentales.
Deshierba primero el terreno y riega si está seco.
Después aplica aproximadamente 5-8 cm de mantillo de hojas sobre la superficie. Deja unos 5 cm libres alrededor de tallos pequeños y aproximadamente 10 cm alrededor de troncos de árboles y arbustos.
La capa reduce la cantidad de luz que alcanza la superficie del suelo, dificultando la germinación de numerosas semillas.
Comprueba el grosor aproximadamente cada 1-2 meses. Al continuar descomponiéndose irá disminuyendo, así que añade material cuando quede una capa demasiado fina.
No esperes que elimine malas hierbas perennes ya establecidas. Retira primero esas plantas o controla repetidamente sus rebrotes.
Incorpora materia orgánica sin necesidad de cavar profundamente
Una de las ventajas del mantillo de hojas es que puedes dejar que organismos del suelo lo incorporen progresivamente.
Extiende una capa de aproximadamente 3-5 cm sobre un bancal vacío y déjala en superficie durante varios meses.
Lombrices, hongos y otros organismos irán transformando e introduciendo parte de esa materia en las capas superiores.
No necesitas enterrar profundamente el material con una pala.
Este sistema ayuda a mejorar gradualmente la estructura y capacidad de retención de agua de muchos suelos. En terrenos arcillosos puede favorecer una estructura más manejable; en terrenos arenosos, la materia orgánica contribuye a conservar mejor la humedad.
Sin embargo, la tierra de hojas no es un fertilizante completo. Si tus cultivos necesitan nutrientes adicionales, utiliza compost o fertilización apropiada según las necesidades del suelo.
Para macetas, espera hasta obtener un material bien descompuesto
Las hojas parcialmente descompuestas son excelentes como acolchado, pero no conviene llenar una maceta únicamente con ellas.
Espera aproximadamente 12-24 meses, hasta obtener un material oscuro, fino y con olor a tierra de bosque.
Puedes utilizar esa tierra de hojas como componente de una mezcla para recipientes. Una fórmula sencilla para plantas ornamentales puede empezar con aproximadamente:
2 partes de sustrato comercial + 1 parte de tierra de hojas bien madura + 1 parte de perlita.
Mezcla bien y comprueba que el agua atraviesa fácilmente el recipiente.
Para semilleros, resulta preferible utilizar un sustrato específico, fino y limpio. La tierra de hojas casera puede contener semillas, pequeños organismos o partículas demasiado gruesas para plántulas delicadas.
Algunas hojas necesitan más tiempo
No todas las especies se descomponen a la misma velocidad. Las hojas finas suelen transformarse relativamente rápido, mientras que las gruesas, coriáceas o cerosas pueden permanecer reconocibles durante mucho más tiempo.
Tritura especialmente las hojas resistentes antes de incorporarlas al montón.
Si después de 12 meses todavía encuentras numerosos fragmentos grandes, no significa que el proceso haya fracasado. Puedes utilizar el material como acolchado o devolver las partes gruesas al montón durante otra temporada.
Mezclar diferentes tipos de hojas suele proporcionar una textura más equilibrada.
Evita añadir grandes cantidades de ramas, restos de poda gruesos o agujas muy resistentes si buscas obtener rápidamente un producto fino.
¿Qué hojas es mejor no utilizar?
No todas las hojas recogidas son apropiadas para cualquier situación.
Separa las que presenten enfermedades importantes si desconoces si el proceso que utilizas será suficiente para reducir el riesgo de supervivencia del patógeno.
Evita también hojas que puedan estar contaminadas con herbicidas u otros productos cuya compatibilidad con el huerto desconozcas.
Las hojas recogidas junto a carreteras con mucho tráfico pueden contener contaminantes y no son la primera opción para un huerto destinado a producir alimentos.
Si utilizas hojas de especies que tardan mucho en degradarse, tritúralas y mézclalas con otras en lugar de formar una capa gruesa de un único material.
Errores a evitar
- Aplicar una capa de hojas enteras empapadas. Pueden compactarse formando una lámina densa. Tritúralas antes cuando sea posible.
- Dejar que el montón se seque completamente durante meses. La descomposición necesita humedad.
- Amontonar el acolchado contra troncos y tallos. Mantén unos centímetros de separación.
- Esperar que elimine malas hierbas perennes establecidas. El acolchado funciona mejor contra nuevas germinaciones.
- Considerarlo un fertilizante completo. Mejora principalmente la materia orgánica y las propiedades físicas del suelo.
Para ir un poco más allá
Prepara dos montones: uno con las hojas del año actual y otro con las del anterior. Así podrás utilizar cada temporada material que ya ha tenido tiempo de madurar.
Si tienes muy poco espacio, perfora varios agujeros en una bolsa resistente, llénala de hojas trituradas húmedas y déjala en una zona sombreada. Comprueba periódicamente que conserve cierta humedad.
También puedes extender directamente 5-8 cm de hojas trituradas sobre bancales vacíos en otoño. Durante los meses siguientes irán asentándose y descomponiéndose sobre el propio terreno.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tardan las hojas en convertirse en mantillo?
Aproximadamente 6-12 meses pueden proporcionar un material parcialmente descompuesto muy útil como acolchado. Para conseguir una tierra de hojas fina y madura pueden necesitarse 12-24 meses.
¿Es necesario añadir fertilizante al montón?
No. La descomposición de hojas puede realizarse sin añadir fertilizantes. Mantener una humedad adecuada es mucho más importante.
¿Puedo utilizar hojas recién caídas directamente?
Sí, especialmente si están trituradas. Como acolchado, aplica una capa moderada y evita que se compacte o quede acumulada contra los tallos.
¿La tierra de hojas sustituye al compost?
No exactamente. Ambos aportan materia orgánica, pero la tierra de hojas destaca especialmente como acondicionador del suelo y acolchado, mientras que un buen compost suele aportar una gama más amplia de nutrientes.