Cuando faltan metros cuadrados, la solución no siempre consiste en reducir el número de plantas. Cada vez resulta más habitual aprovechar la altura mediante jardines verticales, instalando macetas, jardineras o soportes en paredes y estructuras resistentes. Esta forma de cultivar permite llenar de verde patios pequeños sin ocupar toda la superficie disponible. Aromáticas, fresas, algunas hortalizas de hoja y ornamentales compactas pueden adaptarse muy bien, siempre que reciban la luz adecuada y dispongan de suficiente sustrato, drenaje y agua.
Empieza con un jardín vertical sencillo de plantas aromáticas
No hace falta cubrir una pared entera. Una estructura pequeña con varias macetas independientes resulta más fácil de regar, mantener y modificar.
Necesitas:
- 3 macetas de 3 a 5 litros cada una.
- Aproximadamente 10-12 litros de sustrato de calidad.
- 3 plantas, por ejemplo tomillo, perejil y cebollino.
- Una estructura vertical resistente.
- Macetas con agujeros de drenaje.
- Agua.
Pasos:
- Observa la luz durante un día. El tomillo agradece varias horas de sol, mientras que perejil y cebollino pueden tolerar algo más de semisombra.
- Fija el soporte a una estructura capaz de soportar con seguridad el peso de las macetas llenas y mojadas.
- Llena cada recipiente dejando aproximadamente 2 cm libres hasta el borde y planta sin enterrar excesivamente el cuello de las plantas.
- Riega lentamente hasta que aparezca agua por los orificios inferiores. Espera 10 minutos y elimina el agua acumulada si existen platos.
- Comprueba la humedad cada 1 o 2 días durante el verano, pero riega únicamente cuando la capa superficial comience a secarse.
En unas semanas, las plantas deberían mostrar nuevo crecimiento si disponen de luz, agua y espacio suficientes.
Cultiva fresas sin ocupar prácticamente el suelo
Las fresas funcionan bien en jardineras elevadas y recipientes colocados verticalmente, siempre que cada planta disponga de suficiente sustrato y no quede permanentemente húmeda.
Utiliza recipientes de aproximadamente 3 litros como mínimo por planta, con buen drenaje. Llénalos con sustrato rico en materia orgánica y coloca la corona de la fresa a nivel de la superficie: no debe quedar profundamente enterrada.
Sitúa las plantas donde reciban al menos unas 6 horas de sol directo para favorecer una buena fructificación, ajustando la exposición en climas extremadamente calurosos.
Comprueba diariamente la humedad durante periodos cálidos. Cuando los primeros 2 cm de sustrato empiecen a secarse, riega hasta observar drenaje y deja escurrir.
Durante crecimiento y fructificación, utiliza un fertilizante apropiado para plantas productoras de frutos siguiendo exactamente su etiqueta. No aumentes la concentración buscando obtener más fresas: el exceso puede dañar las raíces.
Utiliza trepadoras para crear verde sin llenar el patio de macetas
Otra forma de aprovechar la verticalidad consiste en dejar que las propias plantas ocupen la pared. Jazmín estrellado, determinadas clemátides y otras trepadoras pueden cubrir una celosía sin utilizar gran parte de la superficie transitable.
Para un jazmín estrellado joven cultivado permanentemente en recipiente, utiliza una maceta amplia, empezando alrededor de 40 litros, con varios agujeros de drenaje. Instala una celosía resistente detrás y guía los nuevos tallos utilizando ataduras blandas.
Deja las sujeciones ligeramente holgadas y revísalas una vez al mes durante el crecimiento para evitar que terminen estrangulando los tallos.
El jazmín estrellado funciona bien con buena iluminación y puede cultivarse al sol o en semisombra según el clima. En veranos extremadamente calurosos puede agradecer cierta protección durante las horas más intensas.
No esperes una pared verde inmediata: una buena cobertura normalmente requiere varias temporadas de crecimiento.
Macetas colgantes para aprovechar incluso las esquinas
Las macetas suspendidas permiten utilizar zonas donde no cabe una jardinera tradicional. Son apropiadas para algunas plantas ornamentales, fresas y especies compactas, pero necesitan más vigilancia porque suelen contener menos sustrato y se secan rápidamente.
Utiliza recipientes de 3 a 5 litros como mínimo para plantas pequeñas, ajustando el volumen a la especie. Comprueba que los ganchos y el soporte estén diseñados para aguantar bastante más que el peso del recipiente vacío.
Recuerda que 1 litro de agua pesa aproximadamente 1 kg y que el sustrato mojado aumenta considerablemente la carga total.
En verano, introduce un dedo unos 2 cm en el sustrato cada día. Si está seco, riega lentamente hasta que comience a drenar.
No coloques macetas pesadas encima de zonas de paso, asientos o lugares donde una caída pueda causar lesiones.
Errores a evitar
- Instalar demasiadas plantas desde el primer día. Empieza con 3 o 4 recipientes y observa durante unas semanas cuánto sol reciben y con qué rapidez se secan.
- Olvidar el peso del jardín vertical. Sustrato, macetas, plantas y agua pueden sumar muchos kilos. La estructura y sus fijaciones deben soportar esa carga con seguridad.
- Plantar especies con necesidades opuestas en el mismo recipiente. Una aromática mediterránea que prefiere condiciones relativamente secas no debería compartir necesariamente maceta con una planta que exige humedad constante.
- Regar todas las macetas por igual. Las situadas arriba pueden secarse mucho antes que las inferiores. Comprueba cada recipiente individualmente.
- Elegir plantas únicamente por su aspecto. Antes de comprarlas, comprueba sus necesidades de luz, tamaño adulto y resistencia a las temperaturas de tu zona.
Para ir más lejos
En un patio con mucho sol, prueba aromáticas mediterráneas como tomillo y romero en recipientes suficientemente grandes y bien drenados.
En semisombra, considera perejil, cebollino y ornamentales adaptadas a una luminosidad más moderada.
Si tienes una pared muy caliente orientada al sol, deja cierto espacio entre los recipientes y el muro para favorecer la circulación de aire y vigila especialmente la humedad durante el verano.
Preguntas frecuentes
¿Qué es mejor para empezar?
Tres macetas independientes instaladas sobre un soporte resistente son más fáciles de controlar que un sistema vertical grande con riego compartido.
¿Un jardín vertical necesita más agua?
Puede necesitar revisiones más frecuentes porque los recipientes pequeños contienen menos sustrato y se secan antes. Eso no significa que debas regar automáticamente todos los días: comprueba primero la humedad.
¿Puedo cultivar hortalizas?
Sí. Lechugas, algunas aromáticas y fresas son buenas candidatas si disponen del volumen de sustrato y de la luz que necesitan. Las plantas grandes, como tomates vigorosos o calabacines, requieren recipientes considerablemente mayores.
¿Cuándo empezar a montarlo?
La primavera suele ser un momento cómodo para muchas especies porque permite que se establezcan antes del calor intenso. En climas con veranos muy calurosos también puede resultar interesante plantar determinadas especies en otoño. Lo importante es evitar trasplantes durante episodios extremos de calor o frío y elegir plantas adaptadas a las condiciones reales de tu patio.