¡Descubre cómo dejar la campana extractora impecable sin productos agresivos!
La grasa que se acumula en la campana extractora no solo da mal aspecto a la cocina: también reduce la eficacia de la extracción y favorece los malos olores. La buena noticia es que puedes eliminarla con productos habituales, siempre que utilices las cantidades adecuadas y respetes los tiempos de actuación. A continuación encontrarás un método sencillo, seguro y eficaz para limpiar tanto el exterior como los filtros sin dañar el acero inoxidable.
Limpia la grasa incrustada paso a paso
La combinación de agua caliente y lavavajillas desengrasa sin dañar el acabado del acero inoxidable.
Material necesario
- 1 litro de agua caliente (no hirviendo, unos 50-60 °C).
- 1 cucharada sopera (15 ml) de lavavajillas líquido.
- 2 paños de microfibra.
- 1 esponja suave.
- 1 paño seco.
Pasos
- Desconecta la campana y deja que esté completamente fría.
- Mezcla 1 litro de agua caliente con 15 ml de lavavajillas. Humedece la microfibra sin empaparla.
- Limpia siguiendo la dirección del acabado del acero, sin frotar con estropajos metálicos. Si la grasa está muy adherida, deja el paño húmedo sobre la zona durante 5 minutos.
- Aclara con otro paño humedecido solo con agua y seca inmediatamente con un paño limpio para evitar marcas.
¿Cómo saber que ha funcionado? La superficie recupera un brillo uniforme y deja de sentirse pegajosa al tacto. Este método es adecuado para acero inoxidable y superficies pintadas. No utilices lana de acero, cuchillas ni polvos abrasivos.
Desengrasa los filtros metálicos correctamente
Los filtros acumulan gran parte de la grasa de la cocina y conviene limpiarlos con regularidad.
Llena un fregadero o recipiente grande con 5 litros de agua muy caliente y añade 2 cucharadas soperas (30 ml) de lavavajillas. Introduce los filtros durante 20 a 30 minutos. Después, cepíllalos suavemente con un cepillo de cerdas de nailon y acláralos con abundante agua.
Déjalos secar completamente antes de volver a colocarlos. Si tu campana utiliza filtros de carbón activo, no los laves: normalmente deben sustituirse según las recomendaciones del fabricante, ya que el agua reduce su capacidad de filtrado.
Usa bicarbonato solo cuando la grasa sea persistente
El bicarbonato ayuda a desprender restos de grasa sin ser tan agresivo como otros productos.
Disuelve 2 cucharadas soperas (unos 30 g) de bicarbonato en 500 ml de agua caliente. Humedece una esponja suave y aplícala sobre las zonas con grasa incrustada. Deja actuar 10 minutos y limpia con movimientos suaves. Después aclara con un paño húmedo y seca.
Este método es adecuado para acero inoxidable y superficies esmaltadas. No mezcles bicarbonato con lejía ni con otros limpiadores químicos. Tampoco utilices esta pasta sobre aluminio anodizado o superficies delicadas sin comprobar previamente las indicaciones del fabricante.
Mantén el brillo del acero inoxidable
Una vez limpia la campana, un mantenimiento sencillo evita que la grasa vuelva a adherirse con rapidez.
Humedece una microfibra limpia con 3 o 4 gotas de aceite mineral apto para uso alimentario o un producto específico para acero inoxidable. Extiende una capa muy fina siguiendo el sentido del pulido y retira el exceso con un paño seco.
No apliques grandes cantidades, ya que atraerán polvo y grasa. Repite este mantenimiento aproximadamente una vez al mes si cocinas a diario.
Limpia la campana con la frecuencia adecuada
No hace falta esperar a que la grasa sea visible.
Pasa una microfibra ligeramente humedecida con agua tibia y unas gotas de lavavajillas una vez por semana. Limpia los filtros metálicos cada 4 a 6 semanas si cocinas con frecuencia o cada 2 meses si el uso es ocasional.
Este mantenimiento evita que la grasa se endurezca y reduce el tiempo necesario para cada limpieza.
Errores que conviene evitar
- Usar estropajos metálicos. Pueden rayar permanentemente el acero inoxidable.
- Aplicar lejía sobre acero inoxidable. Puede provocar manchas y deteriorar el acabado.
- Mezclar vinagre con lejía u otros limpiadores. Esta combinación puede generar gases peligrosos y nunca debe realizarse.
- Montar los filtros cuando aún están húmedos. La humedad favorece la aparición de olores y puede afectar al funcionamiento.
- Dejar la grasa durante meses. Cuanto más tiempo permanece, más difícil resulta eliminarla.
Para ir un paso más allá
- Limpia también los azulejos cercanos a la campana para evitar que la grasa vuelva a depositarse sobre el acero.
- Enciende la campana unos minutos antes de empezar a cocinar y déjala funcionando entre 5 y 10 minutos después de terminar.
- Si fríes con frecuencia, revisa los filtros cada dos semanas para evitar acumulaciones excesivas.
Preguntas frecuentes
¿Puedo limpiar la campana con vinagre blanco?
Sí, siempre que esté diluido al 50 % con agua y únicamente sobre superficies compatibles. No lo mezcles nunca con lejía ni lo utilices sobre piedra natural.
¿Cada cuánto debo limpiar los filtros?
Lo recomendable es cada 4 a 6 semanas con un uso habitual, o con mayor frecuencia si cocinas alimentos fritos con regularidad.
¿Se pueden meter los filtros en el lavavajillas?
Muchos filtros metálicos sí lo permiten, pero conviene comprobar primero el manual del fabricante para evitar daños.
¿Cómo evitar que vuelva a acumularse tanta grasa?
La mejor prevención es limpiar el exterior semanalmente, mantener los filtros limpios y utilizar siempre la campana mientras cocinas.