Con el uso, la suela de la plancha puede acumular restos de fibras, almidón, productos de planchado y pequeñas manchas quemadas. Los orificios de salida de vapor también pueden presentar depósitos minerales, especialmente si se utiliza un tipo de agua no recomendado por el fabricante. Antes de pensar en cambiar de plancha, una limpieza suave y adaptada a su revestimiento puede mejorar considerablemente su funcionamiento y aspecto.
Antes de limpiar, desenchufa la plancha
Apaga la plancha, desconéctala de la corriente y espera hasta que la suela esté completamente fría.
Vacía el depósito de agua si las instrucciones del modelo lo permiten.
Trabaja sobre una superficie estable y protegida.
Nunca intentes limpiar los orificios introduciendo líquidos mientras la plancha está enchufada.
Empieza con el método más suave
Para suciedad superficial, prepara:
250 ml de agua templada + 2-3 gotas de lavavajillas neutro.
Humedece una microfibra y escúrrela muy bien.
Pasa el paño por toda la suela realizando movimientos suaves, prestando atención a las zonas oscurecidas.
Después utiliza otra microfibra ligeramente humedecida solo con agua para retirar los residuos de jabón.
Termina secando cuidadosamente.
Para muchas manchas recientes, esto puede ser suficiente.
Para residuos adheridos, deja que la humedad trabaje
Si existe una mancha que no desaparece inmediatamente, evita empezar raspando.
Coloca la microfibra húmeda sobre la zona durante aproximadamente 1-2 minutos.
Después vuelve a frotar suavemente.
Puedes repetir el procedimiento varias veces.
No utilices cuchillos, lana de acero ni estropajos metálicos. Una pequeña raya puede deteriorar el revestimiento antiadherente o cerámico y afectar posteriormente al deslizamiento sobre la ropa.
Así puedes limpiar los orificios de vapor
Para la parte exterior de los orificios, utiliza un bastoncillo de algodón ligeramente humedecido con agua.
Pásalo cuidadosamente alrededor de cada abertura.
Si necesitas alcanzar el borde, utiliza un palillo de madera con mucha suavidad y únicamente de forma superficial, siempre que el fabricante no lo desaconseje.
No introduzcas agujas, alfileres, clips ni otros objetos metálicos.
Además de arañar la suela, podrías modificar o dañar los conductos de salida del vapor.
No viertas vinagre directamente en el depósito
Uno de los trucos caseros más conocidos consiste en llenar la plancha con vinagre para eliminar la cal.
No lo hagas salvo que el fabricante de tu modelo lo indique expresamente.
Los depósitos, conductos, juntas y sistemas antical varían considerablemente entre planchas, y algunos fabricantes desaconsejan introducir vinagre, descalcificadores u otros productos químicos en el depósito.
Utiliza únicamente el tipo de agua y el procedimiento de descalcificación especificados en el manual.
Utiliza la función de autolimpieza si tu plancha la tiene
Muchas planchas modernas incorporan una función denominada Self Clean, Calc Clean, Anti-Calc o similar.
Consulta el manual antes de utilizarla.
Normalmente implica llenar el depósito según las instrucciones, calentar la plancha y activar posteriormente el sistema sobre un fregadero para expulsar agua, vapor y depósitos.
El procedimiento exacto varía entre modelos, por lo que no conviene improvisarlo.
Puede salir agua muy caliente y vapor: mantén las manos alejadas de la suela y los orificios.
¿Y el bicarbonato?
La pasta de bicarbonato aparece frecuentemente como remedio para limpiar suelas quemadas.
Sin embargo, el bicarbonato es ligeramente abrasivo y puede no ser apropiado para determinados revestimientos antiadherentes o cerámicos.
Además, una pasta puede introducirse en los orificios de vapor y dejar residuos.
Antes de utilizar cualquier abrasivo, consulta las instrucciones del fabricante.
En una plancha con revestimiento especial, resulta preferible empezar con agua, detergente suave y el producto específico recomendado para esa superficie.
Cuidado con la sal
Otro truco popular consiste en calentar la plancha y deslizarla sobre sal para desprender residuos.
Este método también puede resultar abrasivo.
Los cristales pueden arañar determinados revestimientos, especialmente si se presiona demasiado.
No merece la pena arriesgar una suela antiadherente para eliminar una pequeña mancha.
Si el detergente suave no funciona, busca el método de limpieza recomendado específicamente para tu modelo.
Para restos de tejido sintético derretido
Si una prenda sintética se ha adherido accidentalmente a la suela, deja de planchar inmediatamente.
Desenchufa el aparato.
No intentes arrancar el material con una herramienta metálica.
Una vez que la plancha esté en las condiciones indicadas por su fabricante para limpiar este tipo de residuos, utiliza el procedimiento recomendado para el revestimiento concreto.
Si la superficie ha quedado rayada, deformada o con el revestimiento levantado, puede ser necesario dejar de utilizarla.
Limpia también el depósito siguiendo el manual
Si observas partículas saliendo con el vapor o manchas sobre la ropa, el problema puede estar dentro de la plancha.
Consulta las instrucciones de mantenimiento y descalcificación.
Algunas planchas están diseñadas para utilizar agua del grifo; otras funcionan mejor con una mezcla específica o tienen requisitos distintos según la dureza del agua.
No asumas que agua destilada al 100 % es siempre la mejor opción: algunos fabricantes tampoco la recomiendan para determinados modelos.
Sigue las indicaciones de tu aparato.
Después de limpiar, haz una prueba
Cuando todo esté limpio y seco, vuelve a llenar el depósito únicamente si es necesario y siguiendo las instrucciones.
Calienta la plancha y prueba primero sobre un paño viejo de algodón claro que puedas desechar.
Utiliza varias ráfagas de vapor.
Comprueba que no aparezcan partículas, manchas marrones ni residuos.
Solo después vuelve a utilizarla sobre prendas que quieras conservar.
Evita que vuelva a ensuciarse
Después de cada sesión de planchado, deja enfriar completamente el aparato.
Vacía el depósito si así lo recomienda el fabricante y guarda la plancha correctamente.
Limpia una pequeña mancha de la suela en cuanto la detectes, antes de que pase repetidamente por ciclos de calentamiento.
También ajusta la temperatura al tejido. Utilizar demasiado calor sobre materiales sintéticos es una de las maneras más rápidas de acabar con residuos adheridos a la suela.
Errores a evitar
- Limpiar la plancha mientras está enchufada.
- Raspar la suela con cuchillos o estropajos metálicos.
- Introducir agujas en los orificios de vapor.
- Meter bicarbonato dentro de los agujeros.
- Verter vinagre o descalcificador en el depósito sin consultar el manual.
- Utilizar sal sobre un revestimiento delicado.
- Volver a planchar una prenda sin realizar primero una prueba después de una limpieza profunda.
Para ir más allá
Una vez al mes, o según la frecuencia de uso, observa la suela cuando esté fría. Una pequeña mancha reciente puede eliminarse en pocos segundos, mientras que varias semanas de calentamiento pueden convertirla en un residuo difícil.
Si vives en una zona con agua dura, presta especial atención al programa de descalcificación recomendado por el fabricante.
Y reserva un paño blanco viejo exclusivamente para probar la plancha después de limpiarla. Varias pasadas y unas cuantas ráfagas de vapor permiten detectar residuos antes de que terminen sobre una camisa.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el método casero más sencillo para limpiar la suela?
Con la plancha fría y desenchufada, utiliza agua templada con unas pocas gotas de lavavajillas neutro y una microfibra suave. Retira después el jabón y seca.
¿Cómo limpio los agujeros de la plancha?
Limpia sus bordes con un bastoncillo ligeramente humedecido. Evita objetos metálicos y no introduzcas productos abrasivos dentro de los conductos.
¿Puedo poner vinagre dentro del depósito?
Solo si el fabricante de tu modelo lo permite expresamente. En muchas planchas existen procedimientos específicos de descalcificación que deben seguirse en lugar de utilizar remedios improvisados.
¿Cómo sé si necesita descalcificación?
Una salida de vapor reducida, partículas o depósitos pueden ser indicios, pero consulta el manual. Si dispone de sistema antical o autolimpieza, utilízalo con la frecuencia y el procedimiento recomendados por el fabricante.