Una albahaca que crece alta, con un único tallo y pocas hojas, no necesariamente necesita más fertilizante. Muchas veces simplemente no se ha podado de la forma adecuada. Cortar el tallo justo por encima de un par de hojas permite que las yemas laterales continúen creciendo y favorece una planta más ramificada. El secreto está en empezar cuando la planta todavía es joven, repetir la operación conforme crece y retirar las flores si el objetivo principal es seguir cosechando hojas.
Haz el primer corte justo por encima de un par de hojas
Espera hasta que la albahaca tenga aproximadamente 15-20 cm de altura y al menos 3-4 pares de hojas verdaderas. Utiliza unas tijeras pequeñas y limpias o pellizca un tallo tierno con los dedos.
- Localiza la punta principal del tallo.
- Baja hasta encontrar un punto donde salgan dos hojas opuestas y puedas ver pequeñas yemas en sus axilas.
- Realiza el corte aproximadamente 5 mm por encima de ese par de hojas.
- Retira únicamente la parte superior, normalmente unos 3-5 cm de tallo, dependiendo del tamaño de la planta.
- Deja intactas las hojas y las pequeñas yemas situadas inmediatamente debajo del corte.
En los días siguientes, esas yemas pueden desarrollarse en dos nuevos brotes. Cuando ambos crezcan suficientemente, podrás repetir el procedimiento y aumentar progresivamente el número de ramas.
No cortes únicamente hojas individuales de la parte superior
Si cada vez que necesitas albahaca arrancas las hojas más grandes al azar, la planta puede continuar creciendo con tallos largos y poco ramificados.
Para cosechar y podar al mismo tiempo, corta una pequeña sección completa de tallo justo por encima de un nudo. Puedes utilizar después tanto las hojas como la parte tierna del brote.
Evita retirar más de aproximadamente un tercio de la planta en una sola sesión, especialmente si es joven o acaba de ser trasplantada.
Después de una poda importante, espera a que aparezca crecimiento nuevo antes de volver a cortar intensamente. En buenas condiciones durante la temporada de crecimiento, esto puede requerir aproximadamente 1-2 semanas.
Las hojas grandes de las zonas inferiores siguen siendo útiles: producen energía para la planta y no hace falta eliminarlas simplemente para mejorar su apariencia.
Retira las flores pronto si quieres prolongar la cosecha de hojas
Cuando la albahaca empieza a producir espigas florales, dedica más recursos a la reproducción. Si quieres principalmente hojas tiernas, conviene intervenir antes de que todas las flores se desarrollen.
Revisa las puntas 2 veces por semana durante la época cálida.
Cuando observes una espiga floral joven, sigue el tallo hacia abajo hasta el primer par de hojas bien desarrollado y corta aproximadamente 5 mm por encima del nudo.
No retires únicamente las pequeñas flores de la punta dejando un largo tallo desnudo. Aprovecha el corte para favorecer una nueva ramificación.
Si quieres obtener semillas o proporcionar flores a los polinizadores, puedes dejar florecer algunas ramas y continuar podando las demás.
La floración no vuelve incomestibles las hojas, aunque su textura y sabor pueden cambiar a medida que la planta madura.
Poda una planta alargada gradualmente
Una albahaca que ya mide 40 o 50 cm y presenta tallos largos también puede mejorar, pero no conviene eliminar de golpe casi todo su follaje.
Busca varios nudos que todavía tengan hojas verdes y yemas laterales. Recorta primero los tallos más largos justo por encima de estos puntos.
En la primera sesión, limita la eliminación a aproximadamente 25-30 % del follaje.
Después coloca la planta en buenas condiciones de luz y espera 7-14 días. Si aparecen nuevos brotes vigorosos, puedes realizar una segunda poda ligera.
No cortes un tallo muy abajo si la parte restante queda completamente desnuda y sin crecimiento visible. La capacidad de rebrotar dependerá del estado de la planta.
Si la albahaca está marchita por falta de agua o acaba de sufrir calor extremo, recupera primero sus condiciones de cultivo y poda cuando vuelva a estar firme.
Después de podar, dale luz y riega según la humedad del sustrato
La poda por sí sola no consigue una planta compacta si la albahaca recibe poca luz. En esas condiciones, los nuevos brotes también tenderán a alargarse.
Sitúala en un lugar luminoso donde pueda recibir aproximadamente 6 horas o más de sol, adaptando la exposición en climas extremadamente cálidos.
Comprueba la tierra introduciendo un dedo unos 2-3 cm. Si está seca a esa profundidad, riega lentamente hasta que empiece a salir agua por los agujeros de drenaje. Vacía el plato después de 10-15 minutos.
No riegues automáticamente justo después de cada poda si el sustrato todavía está húmedo.
Tampoco añadas una dosis extra de fertilizante para “compensar” el corte. Si utilizas abono, sigue la frecuencia y concentración indicadas por el fabricante.
Errores a evitar
- Cortar por debajo de un nudo dejando las yemas en la parte retirada. Haz el corte justo por encima de un par de hojas que permanezca en la planta.
- Esperar hasta que la albahaca sea muy alta para empezar. Las podas tempranas favorecen una estructura ramificada desde joven.
- Eliminar más de un tercio de una vez. Una poda excesiva puede ralentizar considerablemente la recuperación.
- Dejar todas las flores si buscas producir hojas. Retirar las espigas jóvenes ayuda a mantener el crecimiento vegetativo durante más tiempo.
- Arrancar siempre las hojas inferiores. Cosechar puntas completas puede contribuir mucho más a crear una planta frondosa.
Para ir más allá
Gira una albahaca cultivada junto a una ventana aproximadamente un cuarto de vuelta cada 2-3 días si observas que crece inclinada hacia la luz.
Durante la temporada de crecimiento, revisa las puntas cada 5-7 días. Un pequeño pellizco realizado a tiempo suele ser más fácil que corregir después una planta excesivamente alargada.
Los tallos sanos retirados durante la poda también pueden utilizarse como esquejes. Elige brotes de 8-10 cm, elimina las hojas inferiores y colócalos en agua o en un medio apropiado para intentar obtener nuevas plantas.
Preguntas frecuentes
¿Dónde exactamente debo cortar la albahaca?
Aproximadamente 5 mm por encima de un nudo, es decir, del punto donde sale un par de hojas. Conserva esas hojas y sus yemas en la planta.
¿Cada cuánto puedo podarla?
Depende de su velocidad de crecimiento. Durante una etapa vigorosa, revisarla cada 5-7 días permite decidir si algún brote está listo para otro corte.
¿Debo quitar las flores?
Si quieres prolongar principalmente la producción de hojas, sí. Si deseas semillas o flores para insectos polinizadores, deja algunas espigas desarrollarse.
¿Por qué mi albahaca sigue creciendo alta después de podarla?
Comprueba especialmente la cantidad de luz. Una planta con iluminación insuficiente puede producir tallos largos incluso aunque la técnica de poda sea correcta.