La campana extractora acumula una mezcla especialmente incómoda de grasa y polvo. Si pasan meses sin limpiarla, esa película termina pegándose a la carcasa, las rejillas y los filtros, y frotar en seco solo consigue extenderla. La forma más sencilla de evitarlo es dejar que el agua caliente y un detergente desengrasante suave hagan primero parte del trabajo. Con una limpieza periódica y respetando el tipo de filtro de tu campana, puedes retirar gran parte de la grasa sin recurrir a productos agresivos ni desmontar componentes innecesarios.
El método principal: ablanda la grasa antes de empezar a frotar
Apaga la campana, desconéctala de la corriente si es posible y espera hasta que los fogones y la propia campana estén completamente fríos. Consulta el manual antes de retirar filtros.
Necesitas:
- 1 litro de agua caliente, no hirviendo.
- 10 ml de detergente lavavajillas desengrasante.
- 2 microfibras.
- Una esponja no abrasiva.
- Guantes.
- Mezcla 10 ml de detergente con 1 litro de agua caliente.
- Humedece una microfibra y escúrrela para que no gotee.
- Colócala sobre una zona grasa durante 3-5 minutos.
- Limpia suavemente durante 30-60 segundos.
- Pasa otro paño apenas humedecido con agua y seca inmediatamente.
El detergente contiene tensioactivos que ayudan a desprender la película grasa. El tiempo de contacto permite retirar suciedad con menos fricción.
La superficie estará lista cuando deje de sentirse pegajosa. No pulverices líquidos directamente hacia botones, luces, motor o ranuras de ventilación.
Limpia los filtros metálicos con un buen remojo
Si tu campana utiliza filtros metálicos antigrasa lavables, retíralos siguiendo las instrucciones del fabricante.
En un recipiente suficientemente grande, prepara 4 litros de agua caliente con 40 ml de detergente lavavajillas. Sumerge los filtros, si su fabricante permite el remojo, durante 20-30 minutos.
Después utiliza un cepillo de cerdas suaves durante 2-3 minutos por filtro, prestando atención a las esquinas.
Aclara abundantemente hasta que no aparezca espuma y deja los filtros en posición vertical hasta que estén completamente secos, normalmente varias horas, antes de reinstalarlos.
Algunos filtros metálicos pueden lavarse en lavavajillas y otros pueden decolorarse o deteriorarse con ciertos detergentes. El manual de la campana tiene prioridad.
No confundas estos filtros con los de carbón activo: muchos filtros de carbón convencionales no se lavan y deben sustituirse según las instrucciones del fabricante.
Para grasa antigua, repite el tratamiento en lugar de usar abrasivos
Una capa amarillenta y pegajosa que lleva meses acumulándose puede necesitar una segunda aplicación.
Sobre acero inoxidable o superficies pintadas compatibles, coloca nuevamente un paño con la solución de 10 ml de detergente por litro de agua y déjalo actuar 5-10 minutos, manteniéndolo húmedo.
Después limpia con una esponja no abrasiva.
Si todavía quedan residuos, repite una vez. Dos tratamientos moderados son preferibles a utilizar un estropajo metálico que pueda rayar permanentemente el acabado.
En acero inoxidable, limpia y seca siguiendo la dirección de las líneas visibles del metal.
Evita aplicar bicarbonato como abrasivo de forma automática sobre superficies brillantes. Tampoco necesitas mezclar bicarbonato y vinagre: reaccionan entre sí y no constituyen una combinación especialmente eficaz para eliminar esta grasa.
Un desengrasante comercial puede utilizarse si el fabricante de la campana lo autoriza, respetando exactamente su dosis y tiempo de contacto.
No olvides la parte inferior y los bordes
La cara inferior de la campana recibe directamente los vapores de la cocina y puede acumular grasa alrededor de filtros y luminarias.
Con la campana apagada y fría, prepara 500 ml de agua templada con 5 ml de detergente.
Humedece una microfibra y escúrrela muy bien. Limpia bordes, superficie inferior y zonas accesibles durante 1-2 minutos.
Alrededor de botones y luminarias, utiliza solamente una esquina del paño apenas húmeda. Nunca introduzcas agua en componentes eléctricos.
No desmontes cubiertas, motores, cableado ni conductos para realizar una limpieza doméstica salvo que el manual indique expresamente que son piezas accesibles para mantenimiento.
Si encuentras grasa dentro de una zona eléctrica o inaccesible, sigue las instrucciones de servicio del fabricante o recurre a un profesional.
Seca antes de volver a montar la campana
El aclarado y secado final son especialmente importantes.
Pasa una microfibra apenas humedecida con agua para retirar cualquier película de detergente y después seca la carcasa durante 1-2 minutos.
Los filtros metálicos deben permanecer fuera hasta estar completamente secos. Revisa especialmente pliegues, esquinas y uniones donde pueda quedar agua atrapada.
Una vez montados, comprueba que hayan quedado correctamente sujetos antes de encender la campana.
Como mantenimiento, limpia la superficie exterior aproximadamente una vez por semana si cocinas habitualmente. Revisa los filtros cada 2-4 semanas y límpialos cuando observes una película grasa, respetando siempre la frecuencia recomendada por el fabricante.
Evitar que la grasa se acumule durante meses es el verdadero método para que cada limpieza requiera mucho menos esfuerzo.
Errores a evitar
Frotar la grasa en seco. Solo la extiende y obliga a ejercer más presión. Ablándala primero con agua caliente compatible y detergente.
Lavar cualquier filtro. Los filtros metálicos suelen ser lavables, pero muchos filtros de carbón activo deben sustituirse.
Pulverizar desengrasante directamente sobre la campana. Puede entrar en botones, luces, motores y otras partes eléctricas.
Utilizar estropajos metálicos. Pueden dejar arañazos permanentes en acero y superficies pintadas.
Mezclar productos de limpieza. No combines detergentes con otros productos al azar y nunca mezcles lejía con vinagre, ácidos o amoniaco.
Para ir más allá
Pasa una microfibra por la parte inferior de la campana una vez por semana para evitar que la película de grasa se endurezca.
Revisa el filtro después de periodos en los que hayas cocinado con mucha fritura o grasa, aunque todavía no haya llegado la fecha habitual de limpieza.
Anota la fecha de limpieza o sustitución de los filtros para seguir fácilmente el mantenimiento recomendado por el fabricante.
Preguntas frecuentes
¿Puedo meter los filtros de la campana en el lavavajillas?
Solo si el fabricante lo permite. Algunos filtros metálicos son aptos, pero ciertos detergentes y temperaturas pueden alterar su acabado.
¿Cuánto tiempo debo dejar los filtros en remojo?
Para filtros metálicos compatibles, empieza con 20-30 minutos en agua caliente con aproximadamente 10 ml de detergente por litro. Después cepilla, aclara y seca completamente.
¿El bicarbonato elimina mejor la grasa?
No necesariamente. Para grasa de cocina, agua caliente compatible, detergente y tiempo de contacto suelen ser suficientes, además de resultar menos abrasivos.
¿Cada cuánto hay que limpiar la campana?
La frecuencia depende del uso y del modelo. Como referencia, limpia el exterior semanalmente y revisa los filtros cada 2-4 semanas. Para limpieza o sustitución de filtros, sigue siempre los intervalos establecidos por el fabricante.