La menta es una de las aromáticas más sencillas de multiplicar mediante esquejes. Un tallo sano puede desarrollar raíces en agua en apenas unas semanas y después continuar creciendo en una maceta. La clave está en cortar justo debajo de un nudo, mantener las hojas fuera del agua y trasplantar cuando las raíces tengan suficiente longitud. No hacen falta hormonas de enraizamiento ni preparados caseros: con agua limpia, buena iluminación y unos cuidados básicos puedes obtener varias plantas a partir de una sola.
Corta varios tallos y ponlos a enraizar en agua
Elige una menta sana, vigorosa y sin señales evidentes de plagas. Los tallos sin flores suelen ser los más prácticos para este método.
Necesitarás unas tijeras limpias, un vaso o frasco, 200-400 ml de agua y una pequeña maceta para el trasplante.
- Desinfecta las tijeras con alcohol al 70 % durante 30 segundos y deja que se sequen.
- Corta 3-5 tallos de 10-15 cm, aproximadamente 1 cm por debajo de un nudo.
- Retira las hojas de los 4-5 cm inferiores, dejando varias hojas sanas en la parte superior.
- Introduce uno o dos nudos de cada esqueje en 200-400 ml de agua, manteniendo todas las hojas fuera.
- Coloca el recipiente en un lugar con luz brillante indirecta y cambia el agua cada 5-7 días.
En buenas condiciones, las primeras raíces suelen aparecer aproximadamente en 7-14 días. No es necesario sacar los esquejes continuamente para comprobarlas.
Espera a que las raíces midan unos centímetros
Que aparezca una pequeña raíz blanca no significa que debas trasplantar inmediatamente.
Espera hasta que cada esqueje tenga varias raíces de aproximadamente 3-5 cm. Esto proporciona un sistema radicular más preparado para adaptarse al sustrato.
Durante esta etapa, mantén el recipiente limpio. Si el agua se vuelve turbia, presenta mal olor o contiene restos vegetales, cámbiala antes de los 5-7 días habituales.
No añadas fertilizante, azúcar, miel, agua de arroz ni otros productos al vaso. Los esquejes de menta enraízan fácilmente y estas sustancias pueden favorecer microorganismos sin aportar una ventaja necesaria.
Si un tallo comienza a ponerse negro o blando desde la base, retira la parte deteriorada con una herramienta limpia o descarta el esqueje si el daño está muy extendido.
Trasplanta varios esquejes juntos para obtener una maceta frondosa
Cuando las raíces alcancen unos 3-5 cm, prepara una maceta de aproximadamente 12-15 cm de diámetro con agujeros de drenaje.
Puedes utilizar un sustrato universal de calidad. Si resulta demasiado compacto, una mezcla orientativa para menta en maceta es 3 partes de sustrato universal por 1 parte de perlita.
Haz pequeños agujeros, coloca 2-3 esquejes juntos y cubre cuidadosamente las raíces. No presiones excesivamente la tierra.
Riega hasta que salga una pequeña cantidad de agua por los agujeros y vacía el plato después de 5-10 minutos.
Durante los primeros 7-14 días, mantén una humedad algo más uniforme que en una planta adulta. Comprueba los primeros 2 cm del sustrato y riega cuando comiencen a secarse, evitando mantenerlo constantemente saturado.
Dale suficiente luz para evitar tallos débiles
Una vez establecido el esqueje, la iluminación influye mucho en su forma.
La menta puede crecer con unas 4-6 horas de buena luz, aunque la exposición apropiada dependerá del clima. Si los tallos se alargan excesivamente y aparecen grandes espacios entre hojas, puede necesitar una ubicación más luminosa.
No traslades de golpe una planta criada en interior a varias horas de sol intenso. Aclimátala progresivamente durante 7-14 días.
Si la mantienes junto a una ventana, puedes girar la maceta aproximadamente un cuarto de vuelta cada 7-10 días para favorecer un desarrollo uniforme.
En climas con veranos muy calurosos, el sol intenso de las horas centrales puede resultar excesivo para una planta recién trasplantada.
Corta las puntas para conseguir una menta más tupida
Cuando los esquejes estén bien establecidos y produzcan crecimiento nuevo, empieza a cosechar de una manera que favorezca la ramificación.
Corta puntas de aproximadamente 5-10 cm, realizando el corte justo por encima de un par de hojas.
Desde los nudos inferiores pueden aparecer nuevos brotes en alrededor de 1-3 semanas durante el crecimiento activo.
Evita retirar de una sola vez más de aproximadamente un tercio del follaje sano.
Este pequeño gesto resulta más útil para obtener una planta compacta que dejar crecer indefinidamente tallos largos.
En una maceta adulta de unos 18-20 cm, una referencia de riego puede ser aproximadamente 300-500 ml cuando los primeros 2-3 cm de tierra estén secos, siempre dejando escurrir y ajustando la cantidad según temperatura, sustrato y tamaño de la planta.
Controla su expansión cuando crezca
La facilidad con la que enraíza explica también por qué la menta puede extenderse rápidamente en el jardín.
Si quieres mantenerla controlada, cultivarla en una maceta de 20-30 cm o más, según el número de plantas, suele resultar práctico.
En tierra puede expandirse mediante tallos y rizomas y ocupar zonas destinadas a otras especies.
Revisa la maceta cada pocas semanas durante el periodo de crecimiento. Si las raíces llenan completamente el recipiente y el sustrato se seca demasiado rápido, puedes dividir la planta o pasarla a un recipiente solo moderadamente mayor.
No es necesario fertilizar inmediatamente después de enraizar. Una vez establecida y creciendo activamente, utiliza un fertilizante apropiado únicamente según la dosis indicada por el fabricante.
Errores a evitar
Dejar hojas sumergidas. Se descomponen con facilidad y ensucian el agua. Mantén únicamente uno o dos nudos bajo la superficie.
Trasplantar con una única raíz diminuta. Espera a tener varias raíces de aproximadamente 3-5 cm.
Añadir azúcar o miel al agua. No son necesarias para enraizar menta y pueden favorecer microorganismos.
Saturar la maceta después del trasplante. Durante la adaptación necesita humedad relativamente uniforme, no tierra permanentemente encharcada.
Plantar menta en el jardín sin considerar su expansión. Puede colonizar rápidamente el espacio disponible.
Para ir más allá
Haz 3-5 esquejes a la vez: tendrás más posibilidades de conseguir una maceta densa aunque alguno no prospere.
Después del trasplante, observa el crecimiento durante unas 2-3 semanas antes de empezar con cosechas frecuentes.
Cuando la planta esté establecida, corta regularmente las puntas sobre un par de hojas para estimular nuevas ramificaciones.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tarda la menta en echar raíces en agua?
Las primeras raíces suelen aparecer en aproximadamente 7-14 días, aunque la temperatura, la luz y el estado del esqueje pueden modificar ese plazo.
¿Puedo plantar el esqueje directamente en tierra?
Sí, la menta también puede enraizar directamente en un sustrato húmedo y aireado. El agua resulta cómoda porque permite observar fácilmente el desarrollo de las raíces.
¿Necesito hormona de enraizamiento?
Normalmente no. La menta enraíza con facilidad y no suele necesitar hormonas para una propagación doméstica sencilla.
¿Cuándo puedo empezar a cortar hojas?
Espera hasta observar crecimiento nuevo y una planta bien establecida. Después, cosecha puntas de 5-10 cm sin retirar más de aproximadamente un tercio del follaje sano de una sola vez.