La campana extractora es uno de esos lugares de la cocina donde la suciedad se acumula casi sin que nos demos cuenta. Los vapores de la cocción depositan poco a poco una película de grasa pegajosa sobre los filtros, la parte inferior y los bordes.
Cuando esa grasa lleva semanas o meses acumulándose, pasar simplemente una bayeta húmeda suele servir de poco. El truco consiste en ablandarla primero con agua caliente y un buen lavavajillas desengrasante, en lugar de intentar arrancarla frotando con fuerza desde el principio.
El método sencillo paso a paso
Antes de comenzar, apaga la campana y asegúrate de que esté fría.
Después:
- Retira los filtros siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Elimina superficialmente el polvo y la grasa suelta.
- Llena el fregadero o un recipiente amplio con agua caliente, pero manejable con seguridad.
- Añade una pequeña cantidad de lavavajillas desengrasante.
- Introduce únicamente los filtros metálicos que el fabricante indique que son lavables.
- Déjalos en remojo entre 10 y 20 minutos.
- Frota suavemente con un cepillo de nailon.
- Aclara abundantemente.
- Déjalos secar por completo.
- Mientras tanto, limpia el exterior y la parte accesible de la campana con una microfibra y agua jabonosa.
No vuelvas a instalar los filtros hasta que estén totalmente secos.
El truco está en dejar actuar el detergente
La grasa incrustada se vuelve mucho más difícil de retirar cuando intentamos limpiarla inmediatamente.
El agua caliente ayuda a ablandarla y el lavavajillas facilita que se desprenda de la superficie.
Después del remojo, utiliza un cepillo para trabajar sobre la malla.
En muchos casos descubrirás que la suciedad sale con mucha menos presión.
Cómo limpiar los filtros metálicos
Las numerosas capas de malla de un filtro pueden almacenar una cantidad sorprendente de grasa.
Cepilla en diferentes direcciones y presta atención a:
- esquinas;
- bordes;
- tiradores;
- uniones;
- zonas donde las capas de malla se encuentran con el marco.
Si el agua queda muy sucia, sustitúyela y realiza una segunda limpieza.
Es preferible repetir un tratamiento suave que deformar la malla ejerciendo demasiada fuerza.
No todos los filtros se pueden lavar
Este punto es fundamental.
Muchas campanas utilizan filtros metálicos antigrasa lavables, pero algunos modelos incorporan además filtros de carbón activo destinados a absorber olores.
Los filtros de carbón convencionales normalmente se sustituyen según las indicaciones del fabricante en lugar de lavarse, aunque existen modelos regenerables con procedimientos específicos.
Identifica el tipo de filtro antes de sumergirlo.
¿Pueden ir al lavavajillas?
Algunos filtros metálicos sí, pero no todos.
Consulta el manual de la campana.
Incluso cuando el fabricante permite utilizar el lavavajillas, determinados filtros de aluminio pueden cambiar ligeramente de aspecto debido al detergente y a las condiciones de lavado.
Si tienes dudas, el lavado manual con detergente suave es una opción más controlada.
Cómo limpiar la parte inferior de la campana
Aquí suele concentrarse mucha grasa.
Prepara agua templada con unas gotas de lavavajillas y humedece una microfibra. Escúrrela bien antes de pasarla por la superficie.
Para una zona especialmente pegajosa, mantén el paño húmedo sobre ella durante unos momentos y después limpia suavemente.
Evita que el líquido entre en motores, conexiones eléctricas, botones o luminarias.
Para una campana de acero inoxidable
Utiliza una microfibra suave y limpia siguiendo, cuando sea visible, la dirección del acabado del acero.
Después retira los residuos de detergente y seca inmediatamente con otro paño.
Esto ayuda a reducir las marcas de agua y huellas.
Evita estropajos metálicos y limpiadores muy abrasivos, ya que pueden producir arañazos permanentes.
La grasa de los bordes necesita atención
Pasa un dedo protegido por el paño alrededor de los bordes inferiores.
Es frecuente encontrar una línea pegajosa que no resulta evidente a simple vista.
Un cepillo pequeño puede ayudarte en determinadas juntas accesibles, pero no introduzcas agua ni herramientas dentro de las aberturas del aparato.
Trabaja únicamente sobre las superficies destinadas a la limpieza doméstica.
¿Sirve el bicarbonato?
El bicarbonato aparece en muchos métodos caseros para la grasa, pero no siempre es necesario.
Es ligeramente abrasivo y puede afectar algunos acabados.
Empieza con agua caliente y lavavajillas. Si necesitas un producto adicional, comprueba primero las recomendaciones del fabricante y realiza una prueba en una zona discreta cuando corresponda.
Cuidado con los desengrasantes fuertes
Un producto muy potente no es necesariamente mejor.
Algunos desengrasantes pueden dañar aluminio, pintura, plástico u otros acabados de la campana.
Lee la etiqueta y comprueba que sea compatible con la superficie.
Nunca pulverices directamente hacia el motor, las luces o los controles. Es más seguro aplicar el producto compatible sobre el paño cuando las instrucciones lo permitan.
No mezcles productos de limpieza
No combines lejía, amoniaco, vinagre, desengrasantes u otros productos intentando aumentar su eficacia.
Algunas mezclas pueden producir vapores peligrosos.
Para la grasa habitual de una campana, detergente desengrasante y tiempo de actuación suelen ser suficientes.
Cómo saber si el filtro sigue sucio
Después del lavado y aclarado, observa la malla a contraluz.
Si todavía aparecen zonas muy oscuras o completamente obstruidas, repite la limpieza.
También puedes tocar cuidadosamente el marco una vez seco. No debería conservar una película grasienta.
No necesitas conseguir que un filtro antiguo recupere exactamente el color que tenía cuando era nuevo: una ligera decoloración puede permanecer aunque esté limpio.
No olvides la zona situada encima de la campana
La parte superior puede acumular una mezcla especialmente pegajosa de polvo y grasa.
Retira primero el polvo superficial y después utiliza una microfibra con solución desengrasante compatible.
Trabaja desde las zonas más limpias hacia las más sucias.
Termina secando para evitar marcas.
La frecuencia hace una gran diferencia
Cuanto más cocines con aceite, frituras o altas temperaturas, más rápidamente se ensuciarán los filtros.
No esperes hasta que la malla esté completamente saturada.
Una revisión periódica permite limpiar la grasa cuando todavía se desprende con facilidad.
Además, mantener los filtros limpios ayuda a que el aire pueda circular correctamente a través de ellos.
Señales de que necesita una limpieza
Revisa la campana cuando observes:
- filtros visiblemente amarillentos o grasientos;
- gotas de grasa alrededor de los bordes;
- superficies pegajosas;
- olores persistentes durante la cocción;
- malla parcialmente obstruida;
- acumulación de polvo adherido a la grasa.
Si la extracción sigue siendo deficiente después de limpiar correctamente los filtros, puede existir otro problema que requiera mantenimiento.
Errores que conviene evitar
- Limpiar la campana mientras está encendida o caliente.
- Sumergir un filtro sin comprobar si es lavable.
- Intentar lavar automáticamente un filtro de carbón convencional.
- Utilizar estropajos metálicos sobre acero inoxidable.
- Pulverizar líquido hacia motores o conexiones eléctricas.
- Aplicar productos agresivos sobre aluminio sin comprobar su compatibilidad.
- Mezclar diferentes limpiadores.
- Volver a instalar los filtros todavía húmedos.
Para ir un poco más allá
La próxima vez que limpies la cocina, pasa una microfibra ligeramente humedecida con agua jabonosa por la parte inferior y los bordes de la campana antes de que la grasa se endurezca.
Después, establece una revisión periódica de los filtros según cuánto cocines y las recomendaciones del fabricante.
Esta pequeña rutina puede evitar tener que enfrentarte posteriormente a una gruesa capa pegajosa.
La verdadera diferencia no está en utilizar un producto extraordinariamente fuerte, sino en ablandar la grasa, darle tiempo al detergente para actuar y no permitir que se acumule durante demasiado tiempo.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el método más sencillo para quitar la grasa de los filtros?
Si son filtros metálicos lavables, déjalos en agua caliente con lavavajillas desengrasante durante unos minutos y después cepíllalos suavemente.
¿Puedo lavar todos los filtros de la campana?
No. Los filtros metálicos y los de carbón pueden requerir tratamientos completamente diferentes. Consulta las instrucciones de tu modelo.
¿Puedo utilizar el lavavajillas?
Algunos fabricantes lo permiten para determinados filtros metálicos. Comprueba el manual antes de hacerlo.
¿Cómo limpio una campana de acero inoxidable?
Utiliza una microfibra suave con un limpiador compatible, evita materiales abrasivos y termina secando la superficie.
¿Cómo evito que la grasa vuelva a incrustarse?
Limpia regularmente las superficies y los filtros antes de que la grasa forme una capa gruesa y endurecida.