El sencillo truco para eliminar la grasa acumulada de las rejillas del extractor

Las rejillas metálicas de la campana extractora pueden acumular una capa pegajosa de grasa que atrapa polvo y acaba dificultando su limpieza. El método más sencillo no requiere mezclas agresivas: agua caliente y lavavajillas desengrasante suelen bastar para ablandar la grasa antes de cepillarla. La clave está en dejar actuar el detergente unos minutos y comprobar primero de qué material está hecho el filtro. Con una limpieza periódica, la grasa no llega a formar esa película oscura y endurecida que cuesta tanto retirar.

Agua caliente y lavavajillas para ablandar la grasa

El lavavajillas contiene tensioactivos que ayudan a separar la grasa de la superficie. El agua caliente —sin necesidad de estar hirviendo— facilita el proceso y permite limpiar con menos fricción.

Necesitas:

  • 5 litros de agua caliente, aproximadamente a 45-50 °C.
  • 2 cucharadas de lavavajillas líquido desengrasante, unos 30 ml.
  • Un recipiente donde quepa la rejilla.
  • Un cepillo de nailon suave.
  • Guantes domésticos.
  • Un paño limpio.

Pasos:

  1. Apaga y desenchufa la campana, si es posible. Espera hasta que esté completamente fría y retira los filtros siguiendo las instrucciones del fabricante.
  2. Prepara el baño. Mezcla 30 ml de lavavajillas con 5 litros de agua caliente. No utilices agua hirviendo.
  3. Sumerge la rejilla durante 15 minutos, siempre que el fabricante permita el remojo. Si no cabe completamente, limpia una mitad y después la otra.
  4. Cepilla suavemente durante 2 o 3 minutos, siguiendo la estructura de la malla. La grasa ablandada debería desprenderse sin necesidad de raspar.
  5. Aclara y deja secar completamente, al menos 30-60 minutos, antes de volver a instalarla.

El método ha funcionado cuando la rejilla deja de estar pegajosa y el agua atraviesa la malla sin encontrar capas visibles de grasa.

Para grasa antigua, repite el remojo en lugar de frotar más fuerte

Una rejilla que lleva meses sin limpiarse puede necesitar dos pasadas. No compenses esa acumulación utilizando un estropajo metálico, porque puedes arañar o deformar la malla.

Prepara otra solución con 5 litros de agua caliente y 30 ml de lavavajillas. Introduce nuevamente el filtro durante 15 minutos. Después, utiliza un cepillo de dientes suave en esquinas y zonas donde la grasa continúe adherida, trabajando durante unos 30 segundos por área.

Aclara con abundante agua y comprueba el resultado. Dos remojos cortos suelen ser más prudentes que dejar el filtro durante horas en una solución muy concentrada.

Este procedimiento está pensado para filtros metálicos lavables compatibles. Algunos acabados de aluminio pueden alterarse con productos muy alcalinos, por lo que evita limpiadores de horno, sosa cáustica y desengrasantes fuertes salvo autorización expresa del fabricante.

Limpiar también el alojamiento evita ensuciar enseguida la rejilla

Antes de reinstalar el filtro, merece la pena retirar la película grasa visible de las superficies lavables que lo rodean. Hazlo únicamente con la campana apagada y fría.

Mezcla 500 ml de agua tibia con 5 ml de lavavajillas. Humedece una microfibra y escúrrela muy bien: no debe gotear. Pásala por las superficies exteriores compatibles durante 30-60 segundos. En una mancha grasa, mantén el paño húmedo sobre ella durante 2 minutos y después retírala.

Pasa otra microfibra ligeramente humedecida solo con agua y seca inmediatamente.

Nunca pulverices líquido directamente dentro de la campana ni sobre motor, iluminación, conexiones, botones o componentes eléctricos. En acero inoxidable con acabado especial, sigue las instrucciones específicas del fabricante para evitar marcas.

Cómo evitar que la grasa vuelva a formar una capa gruesa

La frecuencia de limpieza depende de cuánto se cocine y del tipo de alimentos preparados. Una inspección rápida cada 2 semanas permite actuar antes de que la grasa se endurezca.

Pasa un dedo protegido con un guante por un borde del filtro. Si notas una película claramente pegajosa, es momento de limpiarlo. En una cocina de uso frecuente, muchos filtros necesitan atención aproximadamente una vez al mes, aunque el manual del aparato debe tener prioridad.

Además, enciende la campana durante la cocción siguiendo las recomendaciones del fabricante. Una extracción adecuada ayuda a capturar vapores grasos antes de que se depositen por toda la cocina.

Recuerda que los filtros de carbón no se limpian necesariamente como las rejillas metálicas: muchos deben sustituirse periódicamente, mientras que algunos modelos regenerables tienen instrucciones específicas.

Errores a evitar

  • Usar agua hirviendo. No es necesaria para eliminar grasa y puede afectar determinadas piezas, acabados o elementos plásticos del filtro.
  • Añadir bicarbonato sin comprobar el material. Es ligeramente abrasivo y las soluciones alcalinas no son apropiadas para todos los filtros, especialmente ciertos componentes de aluminio.
  • Aplicar limpiador de horno. Estos productos pueden ser demasiado agresivos para filtros de campana y deteriorar aluminio o acabados protectores.
  • Raspar con cuchillos o estropajos metálicos. Puedes deformar la malla, rayar el acabado y reducir la vida útil del filtro.
  • Reinstalar la rejilla húmeda. Déjala secar completamente antes de colocarla de nuevo en un aparato eléctrico.

Para ir más lejos

Si el fabricante indica que el filtro metálico puede lavarse en lavavajillas, colócalo siguiendo sus instrucciones. Ten presente que algunos filtros de aluminio pueden perder brillo aunque sigan siendo funcionales.

Limpia también periódicamente la superficie exterior de la campana. La grasa reciente se elimina mucho más fácilmente que una película que lleva semanas acumulándose.

Si la campana sigue aspirando mal después de limpiar los filtros, revisa el manual: puede existir una obstrucción, un filtro que necesite sustitución o un problema que requiera mantenimiento profesional.

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo debo dejar las rejillas en remojo?

Empieza con 15 minutos. Para grasa persistente, es preferible preparar una solución limpia y repetir otros 15 minutos que aumentar mucho la concentración del detergente.

¿Puedo utilizar vinagre?

El vinagre no es la primera elección para grasa acumulada y puede ser incompatible con algunos metales y acabados. Un lavavajillas desengrasante diluido resulta más apropiado para este trabajo.

¿Sirve el bicarbonato?

Puede aparecer en muchos trucos caseros, pero no es imprescindible. Debido a su alcalinidad y carácter ligeramente abrasivo, es mejor evitarlo si desconoces el material exacto de la rejilla.

¿Cómo sé si el filtro necesita sustituirse?

Un filtro metálico lavable puede seguir utilizándose mientras esté íntegro, limpio y mantenga su estructura. Si la malla está rota, deformada o deteriorada, consulta al fabricante. Si se trata de un filtro de carbón desechable, la limpieza con agua no lo regenera: debe sustituirse con la periodicidad indicada para el modelo.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *