La superficie de la tabla de planchar recibe bastante atención, pero debajo pueden acumularse polvo, pelusas, cabellos e incluso restos de almidón que pasan desapercibidos durante meses. Las patas, las articulaciones y, sobre todo, la rejilla metálica bajo la funda crean muchos rincones difíciles de alcanzar. Para limpiarlos no hace falta empapar la tabla: aspirar primero y utilizar después una microfibra ligeramente húmeda permite retirar la suciedad sin favorecer la oxidación ni dañar el acolchado.
El truco principal: coloca la tabla de lado y limpia primero en seco
La clave está en retirar todo el polvo suelto antes de utilizar agua. Así evitas convertirlo en una pasta que después se queda atrapada en la rejilla y las articulaciones.
- Retira la plancha, desenchúfala y asegúrate de que esté completamente fría antes de trabajar alrededor de la tabla.
- Coloca la tabla plegada o de lado sobre una toalla vieja, siempre en una posición estable que no pueda cerrarse inesperadamente.
- Aspira la parte inferior durante 2-3 minutos, utilizando una boquilla con cepillo y una potencia moderada. Recorre la rejilla, los bordes y las patas.
- Para las ranuras estrechas, envuelve una microfibra seca alrededor de una espátula de plástico roma y pásala suavemente por los espacios accesibles.
- Si quedan manchas, utiliza una microfibra muy bien escurrida con 500 ml de agua templada y 2-3 ml de jabón neutro. Seca inmediatamente las piezas metálicas.
La limpieza ha funcionado cuando al pasar una microfibra seca por la rejilla y las patas ya no aparecen acumulaciones grises y no quedan zonas húmedas.
Aspira la rejilla que queda debajo de la funda
Muchas tablas incorporan una estructura perforada o una malla metálica que permite que el vapor atraviese la superficie. Es precisamente ahí donde puede quedar retenida mucha pelusa.
Si la funda está diseñada para retirarse, quítala siguiendo sus instrucciones. Aprovecha para sacudirla o lavarla únicamente si su etiqueta lo permite.
Aspira la rejilla desde arriba y desde abajo durante aproximadamente 1-2 minutos por cada lado.
No introduzcas objetos metálicos entre las perforaciones. Si queda una pelusa atrapada, un pincel de cerdas suaves permite desplazarla hacia una zona donde puedas aspirarla.
Utiliza una microfibra alrededor de una herramienta roma
Los bordes de la estructura suelen tener huecos demasiado estrechos para los dedos.
En lugar de recurrir a un cuchillo, destornillador o aguja, coloca una microfibra alrededor de una espátula de plástico de borde redondeado.
Pásala por cada ranura durante 10-20 segundos, sin introducirla profundamente en mecanismos móviles.
Para polvo seco, úsala sin agua. Si encuentras suciedad adherida, humedece ligeramente la tela con la solución de 500 ml de agua y 2-3 ml de jabón neutro y escúrrela muy bien.
Después repite con una parte seca de la microfibra.
Limpia las patas de arriba hacia abajo
Las patas acumulan polvo, especialmente alrededor de las uniones y de los tacos que apoyan sobre el suelo.
Empieza por las zonas superiores y termina en los extremos.
Para metal pintado o plástico resistente, normalmente basta una microfibra ligeramente humedecida con agua jabonosa. Trabaja en secciones de 20-30 cm y seca después de cada pasada.
Si existen puntos de óxido, no los confundas con suciedad. Frotar insistentemente no devolverá el revestimiento perdido y puede agrandar la zona dañada.
Comprueba también los tacos antideslizantes. Si están rotos o ausentes, sustituirlos puede mejorar la estabilidad de la tabla.
Presta especial atención a las articulaciones
En las bisagras y cruces del mecanismo pueden formarse pequeños cúmulos de polvo mezclado con fibras.
Utiliza primero un pincel seco y mantén cerca la boquilla de la aspiradora para recoger lo que vaya saliendo.
No introduzcas los dedos entre las articulaciones mientras manipulas el sistema de apertura: existen puntos donde pueden quedar atrapados.
Tampoco apliques aceite doméstico simplemente porque una articulación tenga polvo. Si el mecanismo chirría o está duro, consulta las instrucciones del fabricante antes de lubricarlo.
El aceite aplicado innecesariamente puede capturar más polvo y terminar manchando la funda o la ropa.
No empapes el acolchado
Si al retirar la funda descubres polvo sobre el acolchado, la aspiración suave suele ser suficiente.
No lo satures con agua.
La espuma o el fieltro húmedos pueden tardar mucho en secarse y desarrollar olores desagradables. Además, si permanecen sobre una estructura metálica mojada, pueden favorecer problemas de corrosión.
Aspira a potencia baja o moderada, sin deformar el material.
Si el acolchado está muy deteriorado, amarillento, desprende partículas o ha perdido uniformidad, puede resultar más práctico sustituirlo junto con la funda.
Lava la funda solamente si su etiqueta lo permite
No todas las fundas de tabla de planchar se lavan igual.
Algunas pueden introducirse en la lavadora; otras incorporan capas reflectantes, espumas o tratamientos que requieren limpieza superficial.
Si es lavable, sigue la temperatura y el programa indicados en la etiqueta. Evita improvisar con agua muy caliente.
Si solo admite limpieza superficial, prepara 1 litro de agua templada con unos 5 ml de detergente suave, prueba primero en una esquina y utiliza la mínima humedad necesaria.
La funda debe quedar completamente seca antes de volver a planchar.
Revisa el soporte donde colocas la plancha
La plataforma metálica situada en un extremo también acumula polvo.
Cuando esté fría y sin ninguna plancha encima, aspírala primero. Después pasa una microfibra con 500 ml de agua templada y 2-3 ml de jabón neutro si el acabado admite limpieza húmeda.
Seca inmediatamente.
En tablas con enchufes, cables, ventiladores, sistemas de aspiración o funciones eléctricas, aumenta las precauciones: desconecta el equipo y no utilices humedad cerca de conexiones, interruptores, motores o aberturas eléctricas. Las instrucciones específicas del fabricante tienen prioridad.
Aprovecha para comprobar la estabilidad
La limpieza permite observar partes que normalmente quedan escondidas.
Abre la tabla y comprueba que el mecanismo queda correctamente bloqueado. Examina tornillos, remaches, patas y apoyos sin desmontar elementos estructurales.
Una tabla que se balancea, se cierra inesperadamente o presenta una pieza estructural doblada no necesita únicamente limpieza.
No improvises reparaciones en el sistema de bloqueo. Una tabla debe permanecer estable incluso cuando aplicas cierta presión durante el planchado.
Errores a evitar
Empezar con un paño mojado. El polvo seco se convierte en suciedad pastosa y resulta más difícil retirarlo de las perforaciones.
Empapar la rejilla y el acolchado. La humedad retenida puede provocar olores y favorecer la corrosión.
Meter cuchillos o destornilladores en las ranuras. Pueden dañar el acabado y alcanzar piezas del mecanismo.
Aplicar aceite indiscriminadamente en las articulaciones. Puede atrapar todavía más polvo y no todos los mecanismos necesitan lubricación doméstica.
Manipular las bisagras mientras tienes los dedos entre ellas. Los mecanismos plegables tienen puntos de atrapamiento.
Para ir más lejos
Aspira rápidamente la parte inferior de la tabla cada pocos meses, o antes si planchas con mucha frecuencia. Una limpieza de 2-3 minutos evita que se formen acumulaciones difíciles.
Guarda la tabla completamente seca y, si es posible, en un lugar sin humedad elevada. Evita almacenarla inmediatamente junto a prendas húmedas o después de utilizar mucho vapor.
Antes de volver a colocar la funda, comprueba que rejilla, acolchado y estructura estén secos. Es mucho más sencillo prevenir óxido y malos olores que intentar eliminarlos posteriormente.
Preguntas frecuentes
¿Puedo lavar la parte inferior con abundante agua?
No es recomendable. Aspirar primero y utilizar después una microfibra apenas húmeda proporciona mucho más control y evita que el agua quede retenida en el acolchado o las piezas metálicas.
¿Cómo saco el polvo de agujeros muy pequeños?
Utiliza un pincel suave mientras mantienes cerca la aspiradora. Para ranuras accesibles también puedes envolver una microfibra alrededor de una espátula de plástico roma.
¿Puedo utilizar vinagre para limpiar la estructura metálica?
No como solución universal. Algunas piezas están pintadas, recubiertas o fabricadas con distintos metales. Para suciedad normal, agua con una pequeña cantidad de jabón neutro suele ser una opción más prudente.
¿Qué hago si encuentro óxido debajo de la tabla?
Primero determina su extensión. Un pequeño punto superficial y una pieza estructural muy corroída son problemas diferentes. Si el óxido afecta patas, uniones, remaches o el mecanismo de bloqueo, comprueba la seguridad de la tabla y considera sustituirla si su estabilidad está comprometida.