Las cubiteras parecen fáciles de limpiar, pero sus pequeños compartimentos, esquinas y bordes pueden retener residuos, olores y depósitos minerales. Como están en contacto directo con el hielo que terminará en las bebidas, conviene utilizar un método sencillo y aclarar muy bien. El truco consiste en dejar la cubitera unos minutos en agua tibia con lavavajillas y utilizar un cepillo pequeño para llegar a cada hueco. El procedimiento debe adaptarse si es de silicona, plástico rígido o tiene tapa.
El método: remojo corto y cepillado de cada compartimento
Consulta primero las instrucciones del fabricante, especialmente si quieres utilizar lavavajillas automático.
- Vacía la cubitera y deja que alcance una temperatura moderada si acaba de salir del congelador.
- Prepara 2 litros de agua tibia con 10 ml de lavavajillas.
- Si el material lo permite, deja la cubitera en contacto con la solución durante 5-10 minutos.
- Cepilla cada compartimento durante unos segundos con un cepillo pequeño y suave, prestando atención a esquinas, bordes y parte inferior.
- Aclara abundantemente con agua potable y deja escurrir hasta que esté completamente seca.
Sabrás que está limpia cuando no queden residuos visibles, la superficie no tenga tacto graso y no percibas olor a jabón después del aclarado.
Un cepillo pequeño llega donde la esponja no puede
Una esponja grande apenas toca las esquinas profundas de algunos moldes.
Utiliza un cepillo de dientes nuevo reservado para limpieza o un pequeño cepillo de cocina. En cubiteras de silicona, trabaja suavemente para no arañar ni perforar el material.
Dedica 20-30 segundos adicionales a los rincones donde veas residuos.
Para las uniones de una tapa desmontable puede resultar útil un bastoncillo o una esquina de una microfibra.
No emplees cuchillos, agujas ni objetos metálicos para raspar. Una pequeña incisión en la silicona o un arañazo profundo en el plástico dificulta posteriormente la limpieza.
Si tiene una película grasa, repite con jabón
Una cubitera puede ensuciarse si se manipula con las manos mientras se cocina o si permanece descubierta cerca de alimentos.
Si después del primer lavado todavía notas una película grasa, prepara 500 ml de agua tibia con 3-5 ml de lavavajillas.
Distribuye la solución por los compartimentos y espera 3-5 minutos.
Cepilla nuevamente y aclara.
No aumentes mucho la cantidad de detergente: utilizar demasiado solo hará más difícil retirar todos los residuos jabonosos de una superficie destinada a estar en contacto con alimentos.
Para los depósitos blancos, comprueba primero qué son
Las marcas blanquecinas pueden proceder de los minerales presentes en el agua.
Empieza siempre con jabón. Si el depósito permanece y el fabricante confirma que el material tolera ácidos suaves, puedes probar una solución de 100 ml de vinagre blanco y 100 ml de agua en una pequeña zona.
Déjala actuar 3-5 minutos, cepilla suavemente y aclara abundantemente.
No utilices vinagre si el fabricante lo desaconseja o existen componentes sensibles.
Y no lo mezcles con lejía ni con otros productos de limpieza. Vinagre y lejía nunca deben combinarse.
Elimina los olores empezando por el congelador
Una cubitera de silicona puede captar olores de alimentos almacenados cerca.
Primero lávala con agua y jabón y deja que se seque por completo.
Después revisa el congelador: recipientes abiertos, derrames o alimentos mal envueltos pueden ser la verdadera causa.
Una cubitera con tapa ayuda a limitar el contacto con olores y partículas, pero la tapa también debe lavarse.
No intentes solucionar el problema añadiendo perfumes, aceites esenciales u otros productos aromáticos. El hielo estará destinado al consumo y no debería incorporar residuos de esas sustancias.
Limpia bien tapas y mecanismos
Algunas cubiteras tienen tapa, bandeja rígida, sistemas para liberar los cubitos o pequeños depósitos.
Desmonta únicamente las piezas que el fabricante indique que pueden separarse.
Lávalas con la misma solución de 2 litros de agua tibia y 10 ml de lavavajillas, utilizando un cepillo en juntas y bordes.
Aclara cada componente por separado.
Si existe un mecanismo cerrado que no puede desmontarse, no introduzcas agua a presión intentando limpiarlo internamente.
Una pieza agrietada o con zonas inaccesibles permanentemente sucias puede ser difícil de mantener en condiciones adecuadas.
¿Puede ir al lavavajillas?
Depende completamente del producto.
Muchas cubiteras de silicona y ciertos plásticos admiten lavavajillas, pero otras pueden deformarse con temperaturas elevadas.
Busca el símbolo o las instrucciones correspondientes.
Si está autorizada, colócala de manera que el agua pueda alcanzar los compartimentos y salir después sin quedar acumulada.
Cuando no conozcas la resistencia térmica del material, el lavado manual con agua tibia y lavavajillas es una opción más prudente.
No utilices agua hirviendo para intentar “esterilizar” una cubitera de composición desconocida.
Sécala antes de guardarla vacía
Si vas a rellenarla inmediatamente con agua potable para hacer hielo, basta con que esté bien aclarada y limpia.
Si vas a guardarla vacía, deja que se seque completamente.
Colócala invertida sobre un escurridor durante aproximadamente 30-60 minutos, o el tiempo que necesite según su forma.
Comprueba especialmente las esquinas y los bordes de las tapas.
Guardar varias cubiteras todavía mojadas y apiladas puede mantener humedad entre ellas y favorecer malos olores.
Mantén limpio también el cajón del congelador
La parte inferior de la cubitera puede recoger suciedad del lugar donde se apoya.
Vacía periódicamente el cajón o estante y retira las partículas sueltas.
Para una superficie interior compatible, utiliza 500 ml de agua tibia con 3-5 ml de jabón suave en una microfibra bien escurrida. Después pasa otro paño con agua limpia y seca.
No apliques limpiadores directamente dentro de componentes eléctricos o conductos del congelador.
Las instrucciones del fabricante del electrodoméstico tienen prioridad.
Errores a evitar
Limpiar únicamente la superficie superior. Las esquinas de cada compartimento y la parte inferior también acumulan residuos.
Raspar con cuchillos o agujas. Puedes crear cortes y arañazos difíciles de mantener limpios.
Usar demasiado detergente. En un utensilio de contacto alimentario, el aclarado completo es especialmente importante.
Aplicar agua hirviendo sin comprobar el material. Algunos plásticos pueden deformarse.
Mezclar productos de limpieza. Nunca combines vinagre con lejía ni improvises otras mezclas químicas.
Para ir más lejos
Lava la cubitera antes de volver a utilizarla si ha permanecido mucho tiempo guardada o descubierta.
Si preparas hielo con frecuencia, revisa cada 1-2 semanas las esquinas, la tapa y la parte inferior para detectar residuos o depósitos antes de que se acumulen.
Utiliza siempre agua potable y evita tocar el interior de los compartimentos con las manos después de limpiarlos. Una cubitera con tapa también puede resultar práctica cuando el congelador contiene muchos alimentos abiertos.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto lavavajillas necesito?
Para una limpieza completa, 10 ml en 2 litros de agua tibia son suficientes. Para un tratamiento localizado puedes utilizar 3-5 ml en 500 ml de agua.
¿Cómo limpio las esquinas más pequeñas?
Utiliza un cepillo de dientes suave reservado para limpieza o un cepillo pequeño de cocina. Cepilla, aclara abundantemente y comprueba que no queden residuos.
¿Puedo utilizar vinagre?
En materiales compatibles puede ayudar con determinados depósitos minerales. Prueba 100 ml de vinagre blanco con 100 ml de agua durante 3-5 minutos, aclara muy bien y respeta siempre las indicaciones del fabricante.
¿Cuándo debería sustituir una cubitera?
Si presenta grietas profundas, zonas pegajosas que no desaparecen, deformaciones importantes o daños que impiden limpiarla correctamente, sustituirla puede ser más práctico y seguro que continuar intentando recuperarla.