Cuando un granado se llena de flores, es fácil pensar que cada una acabará produciendo una granada. Sin embargo, muchas caen de manera natural sin formar fruto. El granado puede producir flores funcionalmente masculinas y flores hermafroditas, y estas últimas son las que tienen capacidad para convertirse en granadas después de una polinización y fecundación adecuadas. La buena noticia es que existe una pista bastante sencilla para distinguirlas: basta con observar la forma de la base de la flor, justo donde se une al tallo.
El truco principal: mira la base de la flor
No hace falta cortar ninguna flor. Obsérvala de perfil mientras permanece en el árbol y compara varias flores entre sí.
- Busca flores recién abiertas o que todavía conserven bien sus pétalos.
- Observa especialmente la parte inferior de la flor, debajo de los pétalos.
- Si la base es estrecha y la flor presenta una forma más parecida a una campana, es probable que sea una flor funcionalmente masculina y normalmente caerá.
- Si la base es claramente más ancha, abultada y con aspecto de pequeña vasija, estás ante una flor hermafrodita con ovario desarrollado y potencial para producir fruto.
- Vuelve a observarla durante los siguientes 7-14 días. Si los pétalos caen pero la base permanece verde, firme y empieza a aumentar de tamaño, la formación del fruto está avanzando.
Esta última señal es la confirmación más útil. La forma de la flor permite anticiparlo, pero el crecimiento posterior del ovario indica que el fruto realmente ha empezado a desarrollarse.
La forma de “pequeña granada” es la pista más fácil
Cuando comparas ambos tipos de flores, la diferencia suele apreciarse mejor en la zona inferior.
Las flores con potencial fructífero tienen un ovario bien desarrollado. Por eso su base parece más gruesa, casi como una granada en miniatura incluso antes de que desaparezcan los pétalos.
Las flores funcionalmente masculinas suelen ser más estrechas en la base y relativamente alargadas.
No te fijes únicamente en el tamaño de los pétalos o en la intensidad del color rojo, naranja o rojizo. Estos caracteres pueden variar según la variedad y el momento de apertura.
La forma de la base resulta mucho más informativa.
Una flor prometedora todavía puede caer
Identificar una flor hermafrodita no garantiza que terminarás cosechando una granada madura.
Primero debe producirse una polinización y fecundación suficientes. Después, el árbol necesita mantener el pequeño fruto durante las semanas siguientes.
Es normal que un granado pierda parte de sus flores e incluso algunos frutos recién formados. El árbol puede producir muchas más flores de las que finalmente puede sostener.
Por eso no conviene preocuparse simplemente porque haya pétalos o flores enteras bajo el árbol durante la época de floración.
Lo importante es observar si algunas bases engrosadas permanecen unidas y continúan creciendo.
Observa qué ocurre después de caer los pétalos
Este es el mejor momento para comprobar tu primera identificación.
Cuando una flor fructífera ha sido fecundada y continúa desarrollándose, los pétalos se marchitan y terminan cayendo, pero la base permanece en la rama y aumenta progresivamente de volumen.
El cáliz característico del granado permanece en el extremo y acabará formando la conocida “corona” de la granada.
En cambio, una flor que no vaya a continuar su desarrollo suele amarillear, secarse o desprenderse completa.
No tires de una flor para comprobar si está bien sujeta. Basta con observarla cada pocos días.
Una fotografía tomada desde el mismo ángulo también permite comparar fácilmente su evolución durante una o dos semanas.
Ayuda a la polinización atrayendo insectos
Las flores del granado pueden recibir polen mediante insectos, especialmente abejas y otros polinizadores. Un jardín con diversidad de flores puede favorecer su presencia.
Evita aplicar insecticidas indiscriminadamente sobre un granado en plena floración, especialmente cuando haya insectos visitando las flores. Si necesitas tratar una plaga, identifica primero el problema y utiliza un producto autorizado para ese cultivo siguiendo estrictamente su etiqueta y las precauciones para polinizadores.
Tampoco es necesario manipular diariamente las flores para conseguir frutos.
En un jardín donde existe actividad de polinizadores, lo más sencillo suele ser permitir que hagan ese trabajo y observar después qué flores empiezan a engrosar.
Dale suficiente sol para sostener floración y fructificación
Un granado produce mejor en una ubicación luminosa. Como referencia general, busca alrededor de 6 horas o más de sol directo, siempre teniendo en cuenta el clima y la adaptación previa de una planta que haya estado en sombra.
Si está en maceta, comprueba que otros árboles, paredes o toldos no hayan empezado a darle más sombra de la que recibía anteriormente.
No intentes compensar una ubicación demasiado oscura añadiendo mucho fertilizante.
Especialmente un exceso de nitrógeno puede favorecer un crecimiento vegetativo vigoroso sin solucionar el problema fundamental de falta de luz.
Mantén un riego regular mientras se forman los frutos
Una vez que aparecen pequeñas granadas, evita alternar constantemente entre un sustrato completamente seco y un exceso de agua.
En maceta, introduce un dedo aproximadamente 3-5 cm en el sustrato. Si esa capa comienza a secarse, riega profundamente hasta que salga algo de agua por los agujeros inferiores y elimina el exceso del plato.
En suelo, la frecuencia dependerá mucho de temperatura, lluvia, tipo de tierra y edad del árbol.
Un granado establecido tolera cierta sequía, pero durante la formación y crecimiento del fruto conviene evitar un estrés hídrico innecesario.
El suelo debe drenar correctamente: mantener permanentemente empapadas las raíces tampoco mejora la fructificación.
No podes mientras intentas averiguar qué flores fructificarán
Una poda realizada sin conocer bien el granado puede eliminar ramas que están floreciendo o que podrían contribuir a la cosecha.
Durante la floración, limita la intervención a ramas claramente secas, rotas o problemáticas.
Marca mentalmente —o mediante fotografías— dónde aparecen las flores con bases más gruesas y observa su evolución.
Esta pequeña práctica resulta útil porque, después de una temporada, aprenderás a reconocer las flores fructíferas casi inmediatamente.
Errores a evitar
Pensar que todas las flores producirán granadas. La presencia de flores funcionalmente masculinas y la caída natural de parte de la floración hacen que esto no ocurra.
Guiarse únicamente por el color. La forma de la base de la flor es una pista mucho más útil.
Arrancar flores para examinarlas. Puedes distinguirlas perfectamente mientras permanecen en la rama.
Abonar mucho para evitar la caída. Más fertilizante no garantiza más frutos y un exceso, especialmente de nitrógeno, puede resultar contraproducente.
Confundir una caída normal con una enfermedad. Algunas flores deben caer. Investiga otros problemas si además aparecen hojas dañadas, ramas debilitadas, plagas u otros síntomas anormales.
Para ir más lejos
Haz fotografías de varias flores el día que se abren y repítelas 7-14 días después. Es una excelente manera de aprender a reconocer cuáles continúan desarrollándose.
Si el granado florece abundantemente durante varias temporadas pero nunca forma frutos, revisa condiciones como luz, riego, nutrición, variedad y actividad de polinizadores.
En ejemplares jóvenes, ten paciencia: la capacidad de sostener una cosecha aumenta a medida que la planta se establece y madura.
Preguntas frecuentes
¿Qué flores del granado producen frutos?
Las flores hermafroditas con ovario desarrollado son las que tienen capacidad para convertirse en granadas. Su base suele ser más ancha y abultada.
¿Cómo sé que una flor ya está formando una granada?
Después de caer los pétalos, la base permanece verde y firme y empieza a aumentar de tamaño durante los días siguientes. Esa evolución es más concluyente que la apariencia inicial.
¿Es normal encontrar muchas flores caídas bajo el árbol?
Sí. El granado puede producir numerosas flores que no llegarán a convertirse en frutos, por lo que cierta caída durante la floración es normal.
¿Debo quitar las flores que parecen masculinas?
No es necesario. Déjalas completar su ciclo de forma natural. Manipularlas o retirarlas no es imprescindible para conseguir una buena fructificación.