Las salpicaduras de salsa, grasa y alimentos pueden secarse rápidamente en las paredes del microondas y terminar produciendo malos olores. Frotar con fuerza no suele ser necesario. El método más sencillo consiste en utilizar vapor de agua para ablandar los residuos y terminar con una pequeña cantidad de detergente lavavajillas. Así puedes limpiar el interior sin recurrir a mezclas agresivas ni dejar aromas intensos. Antes de empezar, comprueba siempre las indicaciones del fabricante, especialmente si el aparato incorpora revestimientos especiales.
Ablanda la suciedad con vapor antes de frotar
Necesitas un recipiente ancho apto para microondas, agua, detergente lavavajillas suave y dos paños de microfibra.
- Coloca 250 ml de agua en un recipiente amplio apto para microondas.
- Caliéntalo durante aproximadamente 2-3 minutos, o el tiempo necesario para generar bastante vapor sin provocar una ebullición violenta.
- Apaga el aparato y deja la puerta cerrada durante 3-5 minutos para que el vapor actúe.
- Abre con cuidado, porque el recipiente y el vapor pueden estar muy calientes. Retira el recipiente utilizando protección adecuada.
- Pasa un paño humedecido con una solución de 500 ml de agua templada y 5 ml de detergente lavavajillas. Después repasa con otro paño apenas húmedo y seca.
El vapor rehidrata los residuos secos y permite desprenderlos con menos fricción. La señal de que ha funcionado es que las salpicaduras se retiran con pasadas suaves, sin necesidad de rascar.
No necesitas añadir limón ni vinagre al recipiente para conseguir este efecto: el agua es suficiente para producir el vapor.
Para la grasa quemada, aumenta el tiempo de contacto
Si quedan manchas marrones o grasa adherida después del vapor, no recurras inmediatamente a un estropajo abrasivo.
Humedece una microfibra con la mezcla de 500 ml de agua templada y 5 ml de lavavajillas y mantenla sobre la mancha durante 2-3 minutos. Después frota suavemente durante 20-30 segundos.
Repite el procedimiento 2-3 veces si es necesario.
Esta combinación funciona porque el agua vuelve a humedecer el residuo mientras que el detergente ayuda a desprender la grasa.
No utilices cuchillos, espátulas metálicas, lana de acero ni estropajos verdes. Pueden rayar el revestimiento interior.
Si observas una zona interior quemada, perforada, descascarillada o con metal expuesto, deja de utilizar el aparato y consulta al fabricante o a un servicio técnico.
Limpia también el plato y el aro inferior
Parte del olor puede proceder de restos escondidos debajo del plato giratorio.
Cuando el microondas esté frío, retira el plato y el aro únicamente si el manual permite hacerlo.
Para un plato lavable, prepara 1 litro de agua templada con 15 ml de detergente lavavajillas. Si hay residuos secos, déjalo en contacto con la solución durante 5-10 minutos y limpia con una esponja suave.
Evita colocar un plato de vidrio todavía muy caliente directamente bajo agua fría: el cambio brusco de temperatura puede dañarlo.
El aro suele necesitar menos tiempo. Límpialo durante 1-2 minutos, prestando atención a pequeñas acumulaciones de grasa en las ruedas.
Aclara las piezas, sécalas completamente y vuelve a colocarlas correctamente.
Aprovecha para limpiar la base situada debajo del plato con un paño bien escurrido, sin verter agua directamente.
Eliminar el origen es más eficaz que perfumar el microondas
Cuando existe mal olor, añadir limón, café u otros productos aromáticos puede simplemente ocultarlo durante un tiempo.
Primero busca la causa.
Comprueba las paredes, el techo, la zona bajo el plato y las esquinas. Limpia cualquier resto con la solución de 5 ml de lavavajillas por 500 ml de agua.
Después del aclarado y secado, deja la puerta abierta durante 15-30 minutos, siempre que sea seguro hacerlo, para permitir que desaparezca la humedad y se ventile el interior.
Si el olor procede de un alimento quemado, puede necesitar varios ciclos suaves de limpieza y algunas horas de ventilación antes de desaparecer completamente.
Un olor persistente a plástico quemado, cable eléctrico o componente recalentado es diferente: desenchufa el aparato si puede hacerse con seguridad y solicita una revisión técnica.
Presta especial atención a la placa de mica y las rejillas
Muchos microondas incorporan en una pared interior una pequeña placa rectangular que protege componentes importantes. No la confundas con suciedad ni intentes retirarla salvo que el fabricante indique cómo hacerlo.
Límpiala únicamente con un paño apenas húmedo, sin empaparla ni rascarla.
No introduzcas objetos en rejillas, conductos o aberturas.
Tampoco pulverices limpiador directamente dentro del microondas. Aplica siempre la solución sobre el paño para controlar la humedad.
Si la placa de mica está quemada, perforada o produce chispas durante el funcionamiento, deja de usar el aparato hasta que sea revisado o reparado correctamente.
En el exterior, basta normalmente con 500 ml de agua y 2-3 gotas de lavavajillas, aplicados con una microfibra bien escurrida. Mantén secos botones, rejillas y conexiones.
Una limpieza rápida evita que los olores regresen
La mejor forma de evitar una limpieza difícil es actuar cuando una salpicadura todavía está reciente.
Después de utilizar el microondas, espera a que esté suficientemente frío y pasa un paño apenas húmedo durante 20-30 segundos por cualquier mancha nueva.
Una vez por semana, dedica 2-3 minutos a revisar el plato, la base y las paredes si utilizas el aparato con frecuencia.
También ayuda cubrir los alimentos con una tapa específica para microondas que permita la salida adecuada de vapor.
Lava esa tapa regularmente con agua y detergente según las instrucciones del fabricante.
Las salpicaduras que se eliminan el mismo día necesitan mucha menos fricción que aquellas que se recalientan repetidamente durante semanas.
Errores a evitar
Utilizar productos abrasivos. El bicarbonato en polvo, estropajos duros y herramientas metálicas pueden rayar determinados revestimientos.
Pulverizar limpiador directamente. El líquido puede penetrar en rejillas y componentes eléctricos.
Intentar eliminar olores únicamente con perfume. Primero hay que retirar físicamente la grasa y los restos de alimentos.
Mojar excesivamente la placa de mica. Límpiala con mínima humedad y nunca la rasques.
Ignorar chispas u olor eléctrico. Deja de utilizar el aparato si aparecen señales que puedan indicar un problema técnico.
Para ir más allá
Cubre los recipientes durante el calentamiento para reducir las salpicaduras, dejando siempre la ventilación necesaria.
Limpia los derrames recientes en cuanto el aparato se haya enfriado suficientemente.
Realiza una revisión rápida semanal del interior si utilizas el microondas todos los días; unos minutos de mantenimiento pueden evitar capas de grasa mucho más difíciles de retirar.
Preguntas frecuentes
¿Es necesario poner limón en el agua?
No. Para ablandar suciedad mediante vapor, 250 ml de agua son suficientes. El limón aporta aroma y acidez, pero no es necesario para este método.
¿Puedo utilizar vinagre?
No hace falta. El agua y una pequeña cantidad de detergente lavavajillas eliminan buena parte de la suciedad habitual sin añadir ácidos innecesarios.
¿Qué hago si queda una mancha quemada?
Aplica una microfibra con agua jabonosa durante 2-3 minutos y frota suavemente 20-30 segundos. Repite en lugar de utilizar abrasivos.
¿Cuándo debería dejar de usar el microondas?
Si produce chispas repetidas, olor eléctrico, humo sin relación con alimentos, o presenta una placa de mica quemada o daños en el revestimiento interior, deja de utilizarlo y solicita una revisión adecuada.