En una cafetera de cápsulas es fácil acordarse del depósito de agua y de la bandeja de goteo, pero hay una zona que suele pasar desapercibida: el alojamiento donde encaja el portacápsulas y por donde circula el café. Allí pueden quedar gotas, posos finos y residuos de café que, con el tiempo, forman una película oscura y pegajosa. Limpiarla requiere poca agua y algo de cuidado, porque cerca puede haber agujas, conductos o piezas que no deben manipularse. El manual de tu modelo siempre tiene prioridad.
El método sencillo para limpiar el alojamiento
Primero apaga y desenchufa la cafetera. Espera a que esté completamente fría y retira cualquier cápsula usada.
Necesitarás 250 ml de agua tibia, 2-3 ml de lavavajillas suave, un paño de microfibra y un cepillo pequeño de cerdas blandas.
- Retira el portacápsulas únicamente si el fabricante indica que es desmontable.
- Elimina en seco los posos visibles con un cepillo suave durante 30-60 segundos.
- Mezcla 250 ml de agua tibia con 2-3 ml de lavavajillas y humedece ligeramente un paño.
- Limpia las superficies accesibles durante 20-30 segundos por zona, sin introducir el paño en conductos ni elementos perforadores.
- Pasa otro paño apenas humedecido con agua limpia y seca cuidadosamente.
Cuando termines, no debería quedar película marrón ni tacto pegajoso. Deja las piezas abiertas hasta que estén completamente secas antes de volver a montar y enchufar la máquina.
El portacápsulas desmontable necesita atención aparte
Si el portacápsulas puede retirarse y el manual permite lavarlo con agua, límpialo por separado.
Utiliza 500 ml de agua tibia con 5 ml de lavavajillas. Déjalo en contacto con la solución durante 5 minutos, salvo que el fabricante indique otra cosa.
Pasa después un cepillo suave por las ranuras durante 30-60 segundos.
Acláralo abundantemente para eliminar cualquier residuo de detergente y déjalo secar.
No des por hecho que puede introducirse en el lavavajillas. Las temperaturas elevadas y determinados detergentes pueden deformar algunos plásticos.
Si la pieza incorpora elementos que no deben sumergirse, realiza únicamente la limpieza superficial indicada por el fabricante.
Mira justo detrás de donde se coloca la cápsula
Esta es precisamente la zona que más se olvida.
Cuando retiras el portacápsulas, pueden quedar restos de café en la cavidad interior. Ilumínala bien y comprueba si existen pequeñas manchas marrones alrededor de los bordes.
Utiliza un paño apenas húmedo o un bastoncillo para las superficies claramente accesibles. No empapes la cavidad.
Trabaja durante 10-20 segundos por pequeña zona y cambia el bastoncillo cuando salga muy manchado.
Evita introducirlo profundamente en conductos.
También debes tener especial cuidado con las agujas o elementos que perforan la cápsula. Pueden estar muy afilados incluso cuando la máquina está apagada.
No intentes limpiarlos con los dedos.
No confundas residuos de café con cal
La película marrón alrededor del portacápsulas suele proceder principalmente de café y no de depósitos minerales.
Por eso, el primer tratamiento debe ser agua tibia y una pequeña cantidad de jabón.
La descalcificación es un mantenimiento diferente: elimina minerales acumulados en el circuito interno y debe realizarse siguiendo el programa y el producto recomendados para la cafetera.
No viertas vinagre en el alojamiento del portacápsulas intentando eliminar manchas de café.
Tampoco introduzcas bicarbonato. Sus partículas pueden quedar en ranuras o conductos.
Si tu cafetera necesita descalcificación, sigue específicamente el apartado correspondiente del manual.
Limpia la salida del café sin introducir objetos
La boquilla por donde sale el café también puede acumular pequeñas gotas secas.
Con la máquina desenchufada y fría, limpia únicamente el exterior utilizando un paño humedecido con 250 ml de agua tibia y 2 ml de lavavajillas.
Mantén el paño sobre la suciedad durante 1-2 minutos si está seca y después retírala suavemente.
No introduzcas agujas, alfileres o alambres en la salida salvo que el fabricante proporcione una herramienta y un procedimiento específicos.
Una obstrucción interna no debe solucionarse agrandando manualmente un orificio.
Si el café continúa saliendo de forma irregular después de la limpieza y descalcificación recomendadas, consulta las instrucciones de mantenimiento de la máquina.
La bandeja de cápsulas usadas también cuenta
En modelos que expulsan automáticamente las cápsulas, el recipiente puede contener humedad y restos de café durante horas.
Vacía las cápsulas usadas con frecuencia.
Si el recipiente es lavable, utiliza 1 litro de agua tibia con 5 ml de lavavajillas, frota durante 1-2 minutos, aclara y seca completamente.
Haz lo mismo con la bandeja de goteo si el fabricante permite lavarla.
No dejes durante días una mezcla de cápsulas húmedas y líquido acumulado.
Una limpieza rápida cada pocos usos evita olores y hace mucho más sencilla la limpieza profunda posterior.
Haz un aclarado después de la limpieza
Una vez que todas las piezas estén limpias, secas y correctamente colocadas, vuelve a montar la cafetera.
Si el fabricante contempla un ciclo de enjuague sin cápsula, coloca una taza grande debajo de la salida y ejecuta uno o dos ciclos con agua limpia, siguiendo las instrucciones del modelo.
Esto ayuda a arrastrar pequeños residuos que hayan podido quedar en el recorrido accesible del café.
No añadas jabón, vinagre ni bicarbonato al depósito para este aclarado.
Al terminar, el agua debería salir sin partículas visibles ni olor a detergente.
Si notas algo anormal, repite únicamente el aclarado con agua cuando el manual lo permita.
Una limpieza frecuente evita la película marrón
No hace falta esperar hasta que el alojamiento esté cubierto de residuos.
Después de las últimas cápsulas del día, expulsa la usada y deja que la zona se ventile según las indicaciones de la máquina.
Una vez por semana, revisa visualmente el portacápsulas, la salida y la bandeja. Si consumes muchos cafés diariamente, puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia.
Realiza una limpieza más completa cuando aparezcan restos marrones, olor o acumulación visible.
La descalcificación debe seguir su propio calendario, determinado por el fabricante, la frecuencia de uso y la dureza del agua.
Errores a evitar
Meter los dedos cerca de las agujas. Los elementos que perforan las cápsulas pueden producir cortes.
Pulverizar limpiador dentro de la máquina. El líquido puede alcanzar conductos y componentes eléctricos.
Introducir alfileres para desatascar orificios. Puedes dañar piezas calibradas del sistema.
Utilizar vinagre como solución universal. Algunas cafeteras lo desaconsejan y los residuos de café no requieren necesariamente un ácido.
Confundir limpieza con descalcificación. Los aceites y restos de café y los depósitos minerales son problemas diferentes.
Para ir más lejos
Vacía regularmente el recipiente de cápsulas usadas y la bandeja de goteo. No esperes a que estén completamente llenos.
Una vez por semana, dedica 2-3 minutos a revisar la zona donde encaja la cápsula y eliminar cualquier resto visible antes de que se endurezca.
Respeta también los avisos de descalcificación de la máquina. Mantener limpio el portacápsulas no sustituye el mantenimiento del circuito interno.
Preguntas frecuentes
¿Puedo lavar el portacápsulas bajo el grifo?
Solo si es una pieza desmontable y el fabricante permite hacerlo. La parte fija de la cafetera nunca debe colocarse bajo el agua.
¿Puedo usar bicarbonato para quitar las manchas de café?
No es necesario y sus partículas pueden quedar atrapadas en pequeñas ranuras. Para las piezas compatibles, empieza con agua tibia y jabón suave.
¿Cómo limpio la aguja que perfora la cápsula?
Sigue exclusivamente el procedimiento indicado para tu modelo. No la manipules con los dedos ni introduzcas objetos improvisados, ya que puede estar muy afilada.
¿Cada cuánto conviene limpiar esta zona?
Haz una revisión rápida una vez por semana y limpia antes si observas posos, gotas secas u olor. Con un uso intensivo de la cafetera, puede ser necesario hacerlo con mayor frecuencia.