Hay plantas que, si dejamos algunas flores completar su ciclo, producen semillas que caen al suelo y pueden germinar por sí solas cuando regresan las condiciones adecuadas. Es lo que suele llamarse autosiembra. No significa que la misma planta vuelva a nacer ni que todas las semillas prosperen: aparecen nuevas plantas procedentes de las semillas de la temporada anterior. Caléndulas, cosmos, amapolas y algunas aromáticas son buenos ejemplos. Con unos cuidados sencillos puedes favorecer este proceso sin perder el control del jardín.
Deja algunas flores sin cortar para conseguir autosiembra
El gesto fundamental consiste en no retirar todas las flores marchitas. Algunas deben permanecer hasta formar semillas maduras.
Necesitarás:
- Tijeras limpias.
- Alcohol al 70 % para limpiarlas.
- Una pequeña etiqueta para marcar las plantas.
- Un rastrillo de mano, si trabajas en suelo.
Pasos:
- Elige 2–4 flores sanas por planta y deja de retirar sus flores marchitas.
- Espera varias semanas, según la especie, hasta que las cápsulas o cabezuelas de semillas estén secas y maduras.
- Si necesitas cortar alguna, limpia previamente las tijeras con alcohol al 70 % durante unos 30 segundos y deja evaporar.
- Permite que parte de las semillas caiga naturalmente. Evita remover profundamente esa zona después.
- Cuando llegue la época habitual de germinación de la especie, mantén húmedos los primeros 1–2 cm de suelo, sin encharcarlos.
Sabrás que el proceso ha funcionado cuando aparezcan pequeñas plántulas alrededor de las plantas originales. Identifícalas antes de arrancarlas pensando que son malas hierbas.
Caléndula: una de las más sencillas
La caléndula (Calendula officinalis) produce semillas grandes y fáciles de reconocer. En climas suaves puede generar nuevas plantas con bastante facilidad.
Cultívala en una zona luminosa, preferiblemente con varias horas de sol. Deja aproximadamente 3–5 cabezuelas florales sin cortar y espera hasta que estén secas.
Puedes dejar caer las semillas o recogerlas y sembrarlas a aproximadamente 1 cm de profundidad, respetando una separación final de unos 20–30 cm entre plantas.
Mantén húmeda la capa superficial durante la germinación. Una vez establecida, riega más profundamente cuando el suelo empiece a secarse.
La autosiembra dependerá del invierno, las lluvias, el suelo y de que las semillas no sean retiradas durante las labores de limpieza.
Cosmos: deja madurar las últimas flores
El cosmos (Cosmos bipinnatus) puede producir abundantes semillas después de la floración.
Necesita normalmente 6 horas o más de sol directo para desarrollarse y florecer bien. Cuando termine la temporada, conserva 3–5 flores en lugar de cortarlas todas.
Espera hasta que las semillas se vean maduras y secas. Puedes dejarlas caer o guardarlas para controlar mejor dónde aparecerán las plantas siguientes.
Para sembrarlas manualmente, colócalas aproximadamente a 0,5–1 cm de profundidad. Cuando las plántulas crezcan, aclara según la variedad, dejando normalmente alrededor de 25–40 cm.
No abuses de fertilizantes ricos en nitrógeno: pueden favorecer mucho follaje a costa de las flores.
Amapolas: semillas diminutas que prefieren poca cobertura
Las amapolas producen cápsulas llenas de semillas muy pequeñas. Algunas especies pueden autosembrarse con facilidad donde el clima y el terreno son adecuados.
Necesitan generalmente bastante sol y un suelo que no permanezca encharcado.
Deja madurar 2–4 cápsulas hasta que estén secas. Cuando las semillas estén preparadas, pueden caer naturalmente sobre el terreno.
Si decides sembrarlas tú mismo, distribúyelas superficialmente y presiónalas ligeramente contra el suelo en lugar de enterrarlas profundamente. Mantén la superficie ligeramente húmeda durante el establecimiento.
Las amapolas pueden resentirse al trasplantarlas, por lo que permitir que germinen directamente en su ubicación definitiva suele resultar práctico.
Comprueba siempre qué especies pueden cultivarse legalmente en tu zona.
Borraja: deja que complete parte de su ciclo
La borraja (Borago officinalis) también puede producir nuevas plantas espontáneamente después de dejar madurar sus semillas.
Reserva 2–3 grupos de flores y permite que completen su ciclo. Si quieres sembrarla manualmente, coloca las semillas aproximadamente a 1–2 cm de profundidad y deja unos 30–45 cm entre plantas adultas.
Crece mejor con buena iluminación y suelo drenante. Durante la germinación, mantén húmedos los primeros 1–2 cm, pero evita saturar continuamente el terreno.
Como puede producir bastantes plántulas, elimina las que aparezcan donde no las quieras cuando todavía sean pequeñas.
Cilantro: deja algunas plantas florecer
El cilantro (Coriandrum sativum) suele cultivarse por sus hojas, pero cuando florece produce las semillas conocidas culinariamente como coriandro.
En lugar de cosechar todas las plantas, deja 1–2 ejemplares florecer y formar semillas. Espera hasta que los frutos estén secos antes de recogerlos o permitir que caigan.
Para una siembra controlada, colócalos aproximadamente a 1–2 cm de profundidad, siguiendo las condiciones de temporada apropiadas para tu clima.
El cilantro tiende a florecer rápidamente con calor intenso, por lo que suele funcionar mejor durante periodos relativamente frescos.
Las plantas nuevas no aparecerán necesariamente de inmediato: las semillas germinarán cuando temperatura y humedad sean adecuadas.
Errores que debes evitar
Cortar todas las flores marchitas. Si quieres autosiembra, algunas flores deben completar la formación de semillas.
Enterrar profundamente todas las semillas. Especies como las amapolas tienen semillas pequeñas que funcionan mejor con una siembra muy superficial.
Remover constantemente el suelo. Cavar profundamente puede enterrar o desplazar las semillas que habían caído.
Esperar plantas idénticas a la original. Algunas variedades híbridas pueden producir descendencia con características diferentes.
Dejar que cualquier especie se extienda sin control. Algunas plantas se autosiembran demasiado bien. Retira las plántulas sobrantes antes de que también produzcan semillas.
Para ir un poco más allá
Marca con pequeñas etiquetas las zonas donde hayas permitido caer semillas para no arrancar las futuras plántulas por error.
Recoge una parte de las semillas maduras y guárdalas completamente secas en sobres de papel etiquetados.
Antes de favorecer la autosiembra de una especie, comprueba que no esté considerada invasora o problemática en tu región.
Preguntas frecuentes
¿Una planta que se autosiembra vuelve a crecer cada año?
No necesariamente. Las semillas necesitan condiciones adecuadas de temperatura, humedad, luz y suelo, y muchas no llegan a germinar.
¿Tengo que regar las semillas que caen solas?
Cuando llegue su periodo adecuado de germinación, mantener húmedos los primeros 1–2 cm de suelo puede favorecer el establecimiento. Evita mantenerlo continuamente empapado.
¿Puedo hacer esto en macetas?
Sí, aunque hay menos superficie disponible. Deja caer algunas semillas y elimina posteriormente las plántulas sobrantes para evitar una maceta excesivamente poblada.
¿Por qué las nuevas flores pueden ser diferentes?
Las plantas obtenidas de semillas no siempre conservan exactamente las características de la planta madre, especialmente en determinados híbridos. El color, tamaño o forma de las flores puede variar en la siguiente generación.