Preparar bien la tierra antes de sembrar o trasplantar es uno de los pasos que más influye en el desarrollo de las plantas. Por eso, muchos jardineros incorporan compost maduro al suelo antes de plantar. Este producto natural mejora la estructura de la tierra, favorece la retención de agua y aporta materia orgánica de forma progresiva. No es un fertilizante milagroso, pero sí un excelente complemento para huertos, macizos de flores y muchas plantas ornamentales cuando se utiliza en la cantidad adecuada.
Enriquece el suelo con compost maduro antes de plantar
El compost mejora la aireación del terreno y aporta nutrientes que se liberan lentamente durante el crecimiento de las plantas. Es adecuado para huertos, árboles frutales, arbustos y la mayoría de las plantas ornamentales. No debe utilizarse compost sin madurar, ya que puede dificultar el desarrollo de las raíces y favorecer malos olores.
Material necesario
- 2 a 3 kg de compost completamente maduro por metro cuadrado.
- Una azada o un rastrillo.
- Una regadera o manguera.
Pasos
- Elimina las malas hierbas y afloja ligeramente la superficie del suelo.
- Reparte de forma uniforme entre 2 y 3 kg de compost por metro cuadrado.
- Incorpora el compost a los primeros 10 o 15 cm de tierra con una azada o un rastrillo.
- Riega ligeramente para asentar el terreno y espera 3 a 7 días antes de sembrar o trasplantar.
Sabrás que el suelo está listo cuando tenga una textura más suelta, oscura y fácil de trabajar.
Aprovecha el compost en el momento adecuado
La mejor época para incorporar compost suele ser a comienzos de la primavera, antes de las siembras, o en otoño para preparar la tierra de la siguiente temporada.
En suelos muy arenosos puede aplicarse también al inicio del verano para mejorar la retención de humedad. En terrenos arcillosos, resulta especialmente útil incorporarlo durante el otoño para que la materia orgánica se integre poco a poco con las lluvias.
Evita añadir compost cuando el suelo esté completamente encharcado, ya que será más difícil mezclarlo correctamente.
Combina el compost con un acolchado natural
Después de plantar, un acolchado ayuda a conservar los beneficios del compost durante más tiempo.
Extiende una capa de 5 a 7 cm de hojas secas, corteza triturada o paja alrededor de las plantas, dejando un espacio de 5 cm libre alrededor del tallo. Este acolchado reduce la evaporación, limita el crecimiento de malas hierbas y protege las raíces frente a los cambios de temperatura.
Renueva la capa cuando se reduzca a menos de 3 cm por efecto de la descomposición.
Riega correctamente tras la plantación
Después de incorporar compost y plantar, un riego adecuado favorece el asentamiento de las raíces.
Aporta agua lentamente hasta humedecer el suelo a una profundidad aproximada de 15 a 20 cm. Durante las primeras semanas, comprueba la humedad introduciendo un dedo unos 3 cm en la tierra. Si esa capa está seca, vuelve a regar.
Evita los riegos excesivos, ya que un suelo permanentemente húmedo reduce la oxigenación de las raíces y puede favorecer enfermedades.
Errores que conviene evitar
- Utilizar compost inmaduro. Puede competir con las plantas por el nitrógeno disponible y ralentizar su crecimiento.
- Aplicar cantidades excesivas. Demasiada materia orgánica puede desequilibrar el suelo y no siempre mejora los resultados.
- Enterrar el compost demasiado profundo. Lo más eficaz es mezclarlo únicamente con la capa superficial.
- Olvidar el riego después de la incorporación. Una ligera humedad facilita la integración del compost en el terreno.
- Plantar inmediatamente sobre estiércol fresco. Puede dañar las raíces por su elevada concentración de compuestos nitrogenados.
Para ir más lejos
- Analiza el tipo de suelo de tu jardín para adaptar la cantidad de compost a sus necesidades.
- Añade compost nuevo al huerto al finalizar cada cosecha para mantener la fertilidad del terreno.
- Si cultivas en macetas, mezcla aproximadamente 1 parte de compost por cada 4 partes de sustrato durante el trasplante.
¿Cómo sé si el compost está maduro?
Debe presentar un color marrón oscuro, una textura suelta y un olor agradable a tierra húmeda. No deben distinguirse claramente los restos vegetales.
¿Puedo utilizar compost en plantas de interior?
Sí, pero en pequeñas cantidades. Mezcla una parte de compost con cuatro partes de sustrato para evitar un exceso de nutrientes.
¿Es necesario añadir compost todos los años?
En la mayoría de los huertos y jardines, una aplicación anual en primavera o en otoño suele ser suficiente para mantener un buen nivel de materia orgánica.
¿Qué ocurre si mi suelo ya es muy fértil?
En ese caso, basta con aplicar una capa fina de compost para mantener la calidad del terreno, sin exceder las cantidades recomendadas.