Una patata olvidada en la despensa puede empezar a desarrollar pequeños brotes. Si está muy verde, blanda o deteriorada, no es buena idea intentar aprovecharla en la cocina. Pero una patata sana que simplemente ha brotado puede convertirse en material para probar a cultivar nuevas patatas. Con un recipiente profundo, tierra suelta, varias horas de luz y un poco de paciencia, puedes hacerlo incluso en una terraza o balcón.
1. Elige una patata adecuada para plantar
No todas las patatas olvidadas sirven igual. Selecciona una que esté firme, sin podredumbre, moho ni olor desagradable y que tenga varios brotes visibles.
- Busca 2-4 brotes cortos y firmes.
- Si la patata es pequeña, puedes plantarla entera.
- Si es grande, puedes dividirla en trozos de unos 40-60 g, procurando que cada uno conserve al menos uno o dos brotes.
- Si la cortas, deja las superficies expuestas secándose en un lugar ventilado durante 1-2 días antes de plantar.
- Manipúlala con cuidado para no romper los brotes.
Para un cultivo más predecible y con menor riesgo de introducir enfermedades, las patatas de siembra certificadas son preferibles a las del supermercado. Pero una patata doméstica brotada y sana puede servir para un pequeño experimento de cultivo.
2. Utiliza una maceta suficientemente grande
Las patatas necesitan espacio para desarrollar tallos subterráneos y tubérculos. Una maceta diminuta limitará mucho el cultivo.
Para una planta, utiliza un recipiente de aproximadamente 30-40 cm de profundidad y, como orientación, unos 20-30 litros de capacidad. Debe tener varios agujeros de drenaje.
Añade inicialmente unos 15-20 cm de sustrato suelto y apropiado para hortalizas.
Coloca la patata con los brotes orientados hacia arriba y cúbrela con unos 8-10 cm de sustrato. Riega lentamente hasta humedecer la tierra y deja salir el exceso de agua.
No coloques una capa de piedras en el fondo como sustituto de los agujeros: el drenaje real depende de que el agua pueda salir del recipiente.
3. Dale suficiente luz
Coloca la maceta en un lugar luminoso. Las patatas se desarrollan mejor con varias horas de sol directo, aunque en zonas con calor intenso puede ser conveniente protegerlas de las condiciones más extremas de la tarde.
Los primeros tallos pueden aparecer aproximadamente en 1-3 semanas, dependiendo de la temperatura, la variedad y el estado de los brotes.
Si los tallos crecen muy largos, finos y pálidos, revisa la cantidad de luz.
También conviene proteger la maceta de heladas. La patata prefiere condiciones frescas a moderadas para desarrollarse, pero el follaje puede dañarse con temperaturas muy bajas.
Si cultivas en balcón, recuerda que una maceta oscura expuesta al sol intenso puede calentarse mucho más que el suelo del jardín.
4. Riega sin mantener la tierra encharcada
Introduce un dedo aproximadamente 2-3 cm en el sustrato. Si esa zona todavía está húmeda, espera antes de volver a regar.
Cuando empiece a secarse, riega lentamente hasta que salga un poco de agua por los agujeros. Si utilizas un plato, vacíalo después de unos 10 minutos.
A medida que la planta crezca y aumente la temperatura, necesitará revisiones más frecuentes.
Intenta evitar cambios extremos entre una tierra completamente seca y otra empapada. Una humedad relativamente uniforme favorece un desarrollo más regular.
Las hojas amarillas no significan automáticamente falta de agua. Antes de regar, comprueba siempre el sustrato.
5. Añade tierra a medida que crecen los tallos
Esta es una de las tareas características del cultivo de patatas.
Cuando los tallos hayan crecido aproximadamente 15-20 cm, añade unos 5-10 cm de sustrato, dejando una parte suficiente del follaje por encima.
Puedes repetir la operación conforme la planta crezca hasta acercarte a la parte superior del recipiente.
Este aporcado ayuda a mantener los tubérculos en desarrollo cubiertos y protegidos de la luz.
No entierres toda la planta de una sola vez ni llenes completamente la maceta desde el principio. Añade el sustrato gradualmente.
Sobre todo, evita que las nuevas patatas queden expuestas al sol: la luz puede hacer que desarrollen zonas verdes.
6. No necesitas plantar los brotes por separado
Cuando una patata lleva tiempo almacenada, sus brotes pueden alcanzar varios centímetros. Es tentador arrancarlos y enterrarlos solos, pero lo más sencillo es mantenerlos unidos al tubérculo.
La patata original contiene reservas que ayudan al crecimiento inicial.
Manipula los brotes por la base y evita romperlos al plantar. Si alguno se desprende accidentalmente, no significa que todo esté perdido si quedan otros brotes sanos.
Tampoco necesitas poner la patata en un vaso de agua para formar raíces. Plantarla directamente en un sustrato adecuado simplifica el proceso y evita mantener el tubérculo innecesariamente mojado.
7. Espera la señal antes de cosechar
El cultivo requiere paciencia. Según la variedad y las condiciones, las patatas pueden necesitar aproximadamente 2-4 meses para desarrollarse.
Para obtener algunas patatas pequeñas y tiernas, es posible explorar cuidadosamente el sustrato después de la floración en variedades que florezcan.
Para una cosecha más madura, espera a que el follaje amarillee y empiece a secarse de manera natural.
Reduce entonces el riego y deja que el sustrato pierda parte de su humedad. Después vuelca cuidadosamente la maceta sobre una lona o recipiente y busca los tubérculos con las manos.
Evita utilizar herramientas afiladas que puedan atravesarlos.
¿Por qué no conviene comer una patata muy verde?
Una patata que ha recibido luz puede desarrollar coloración verde, asociada a un aumento de compuestos defensivos naturales como los glicoalcaloides. Los brotes también pueden contener concentraciones elevadas.
Una patata muy verde, muy brotada, amarga o deteriorada no debería aprovecharse simplemente retirando los brotes y cocinándola.
La cocción doméstica tampoco garantiza eliminar estos compuestos.
Para cultivar, utiliza guantes si lo deseas y lávate las manos después de manipular patatas deterioradas. Mantén además tubérculos, brotes y partes verdes de la planta fuera del alcance de niños y mascotas.
Errores a evitar
Plantar en una maceta sin drenaje. El agua acumulada puede favorecer la pudrición del tubérculo y de las raíces.
Enterrar la patata demasiado profundamente desde el principio. Empieza con una capa moderada y añade sustrato conforme crezcan los tallos.
Regar todos los días por costumbre. Comprueba primero la humedad de los primeros 2-3 cm de tierra.
Dejar los tubérculos nuevos expuestos a la luz. Deben permanecer cubiertos para evitar que reverdezcan.
Esperar resultados idénticos a los de patatas de siembra. Las patatas comerciales pueden tener variedades, tratamientos o enfermedades desconocidos; el material certificado ofrece mayor previsibilidad.
Para ir más lejos
Si tienes varias patatas brotadas, utiliza recipientes separados o deja suficiente espacio entre plantas. Amontonar demasiadas en una maceta pequeña aumenta la competencia.
En el huerto, rota los cultivos y evita plantar patatas repetidamente en el mismo lugar, especialmente si has observado enfermedades.
Para futuros cultivos, conserva la experiencia como prueba y considera comprar patatas de siembra certificadas si quieres obtener resultados más fiables.
Preguntas frecuentes
¿Puedo plantar cualquier patata que tenga brotes?
Puede intentarse con una patata firme y sin signos de podredumbre, aunque las patatas de siembra certificadas son la opción más segura y predecible para cultivar.
¿Hay que cortar la patata antes de plantarla?
No siempre. Las pequeñas pueden plantarse enteras. Una grande puede dividirse, dejando uno o dos brotes por trozo y permitiendo que el corte se seque durante 1-2 días.
¿Cuánto tarda en producir nuevas patatas?
Depende de la variedad y las condiciones, pero un cultivo doméstico puede necesitar aproximadamente 2-4 meses desde la plantación hasta la cosecha.
¿Puedo cultivar patatas en un balcón?
Sí. Un recipiente profundo de unos 20-30 litros por planta, con buen drenaje y suficiente luz, permite probar este cultivo sin disponer de un huerto.