Una buganvilla sana puede multiplicarse mediante esquejes, aprovechando una rama para obtener una nueva planta con las mismas características de la planta madre. No basta, sin embargo, con cortar cualquier tallo y enterrarlo: funcionan mejor las ramas sanas que han empezado a madurar, un sustrato muy drenante y una humedad moderada mientras aparecen las raíces. La primavera avanzada y el comienzo del verano suelen ser buenos momentos, aunque en climas cálidos también pueden aprovecharse otros periodos de crecimiento activo evitando temperaturas extremas.
Corta una rama sana de unos 10-15 cm
Prepara las macetas antes de cortar para que los esquejes permanezcan el menor tiempo posible fuera del sustrato. La buganvilla tiene espinas, así que utiliza guantes y manipúlala con cuidado.
- Desinfecta las tijeras con alcohol al 70 % durante 30 segundos y deja secar.
- Elige una rama sana, sin flores, plagas ni tejidos blandos, de aproximadamente 10-15 cm.
- Haz el corte justo por debajo de un nudo.
- Retira las hojas de los 4-5 cm inferiores y conserva 2-4 hojas en la parte superior.
- Si las hojas restantes son grandes, puedes reducirlas aproximadamente a la mitad para disminuir la pérdida de agua.
Prepara 4-6 esquejes si quieres aumentar las probabilidades de obtener al menos una planta bien enraizada.
Evita utilizar ramas excesivamente tiernas o brotes muy viejos y gruesos. Los tallos jóvenes que empiezan a endurecerse suelen resultar más manejables para este método.
Utiliza una maceta pequeña y un sustrato muy aireado
La base del esqueje necesita humedad, pero un exceso de agua puede hacer que se pudra antes de desarrollar raíces.
Utiliza recipientes de 8-10 cm de diámetro con agujeros de drenaje.
Prepara una mezcla de aproximadamente 2 partes de sustrato para semilleros y 1 parte de perlita o piedra pómez fina. Humedécela previamente sin empaparla.
Para unos 500 ml de mezcla seca o ligeramente húmeda, empieza añadiendo alrededor de 50-80 ml de agua poco a poco. La cantidad exacta dependerá del sustrato.
Haz un agujero con un lápiz, introduce unos 3-5 cm del tallo, procurando que al menos un nudo inferior quede en el sustrato, y presiona ligeramente alrededor.
No coloques una capa de grava en el fondo: los agujeros libres y un sustrato aireado son más importantes para conseguir un buen drenaje.
La hormona de enraizamiento es opcional
La buganvilla puede formar raíces sin productos adicionales, aunque una hormona comercial para esquejes puede mejorar la regularidad del resultado.
Si decides utilizarla, aplica únicamente la cantidad indicada por el fabricante en la base del esqueje.
No introduzcas directamente el tallo húmedo en el envase original. Coloca una pequeña cantidad de producto en otro recipiente y desecha después el sobrante.
No sustituyas la hormona por miel, canela, agua de lentejas, plátano u otros preparados caseros. No aportan una concentración conocida de hormonas de enraizamiento.
Una rama adecuada, temperatura favorable y humedad controlada influyen mucho más que cualquier supuesto ingrediente milagroso.
Mantén humedad moderada y mucha luz indirecta
Después de plantar, coloca los esquejes en un lugar luminoso pero protegido inicialmente del sol directo intenso.
Una temperatura aproximada de 20-26 °C resulta adecuada como referencia.
Comprueba los primeros 1-2 cm del sustrato cada 2-3 días. Cuando comiencen a secarse, añade una pequeña cantidad de agua.
En una maceta de 8-10 cm, 20-40 ml por comprobación pueden servir como referencia inicial, pero no riegues automáticamente esa cantidad si el sustrato continúa húmedo.
La buganvilla tolera peor un sustrato constantemente saturado que pequeñas oscilaciones de humedad.
Puedes colocar una cubierta transparente sobre esquejes con hojas para reducir la pérdida de agua, sin que el plástico toque el follaje. Ventila 10-15 minutos cada día y retírala si aparece condensación excesiva.
Espera varias semanas antes de buscar raíces
La multiplicación de buganvilla exige paciencia. Dependiendo de la temperatura, madurez de la rama y variedad, el enraizamiento puede tardar aproximadamente 4-8 semanas, e incluso más.
No saques el esqueje de la maceta para comprobarlo.
Después de varias semanas, la aparición de brotes nuevos y una ligera resistencia cuando se toca cuidadosamente el tallo pueden ser señales favorables, aunque el crecimiento superficial por sí solo no garantiza que exista todavía un sistema radicular fuerte.
Espera a que el crecimiento sea estable.
Tampoco fertilices un esqueje recién plantado. Una vez que tenga raíces y crecimiento nuevo sostenido, normalmente después de 6-8 semanas o más, puedes comenzar a utilizar un fertilizante adecuado siguiendo exactamente la dosis de la etiqueta.
Un exceso de fertilizante no acelera la formación inicial de raíces.
Acostumbra la nueva buganvilla al sol poco a poco
Una buganvilla adulta necesita mucha luz para desarrollarse y florecer bien. Una planta recién enraizada, sin embargo, no debe pasar directamente de un ambiente protegido al sol intenso durante todo el día.
Cuando esté claramente establecida, aumenta la exposición durante 7-14 días.
Empieza con periodos cortos de sol suave y amplíalos progresivamente.
Una buganvilla establecida suele agradecer aproximadamente 6-8 horas de sol directo, aunque las condiciones deben adaptarse al clima. En regiones con veranos extremadamente calurosos, una planta joven puede necesitar protección temporal frente a las horas más intensas.
La falta de luz favorece tallos largos y reduce la floración. Por eso, después de la fase de enraizamiento, una buena exposición resulta fundamental.
Trasplanta solo cuando el cepellón esté suficientemente formado
No pases el esqueje directamente a una maceta grande.
Cuando las raíces hayan ocupado suficientemente el recipiente, utiliza otro solo 2-5 cm más ancho que el cepellón.
Mantén la planta a una profundidad similar y utiliza un sustrato drenante.
Después del trasplante, riega lentamente hasta observar un ligero drenaje y vacía el plato después de 5-10 minutos.
Durante los días siguientes, evita tanto dejar secar completamente un cepellón pequeño como mantenerlo constantemente empapado.
La buganvilla puede florecer bien cuando está razonablemente contenida en su recipiente, por lo que no necesita una maceta enorme para desarrollarse.
Errores a evitar
Escoger una rama llena de flores. Utiliza preferentemente un brote sano sin floración para concentrar el proceso en el establecimiento del esqueje.
Mantener el sustrato siempre mojado. La base puede pudrirse antes de formar raíces.
Colocar el esqueje inmediatamente a pleno sol. Durante el enraizamiento necesita protección frente a una pérdida excesiva de agua.
Desenterrarlo para comprobar las raíces. Las raíces nuevas son muy frágiles y pueden romperse fácilmente.
Abonarlo desde el primer día. Espera a observar un sistema radicular establecido y crecimiento nuevo sostenido.
Para ir más allá
Prepara varios esquejes en la misma sesión, porque es normal que algunos no lleguen a enraizar.
Etiqueta cada recipiente con la fecha y revisa humedad y estado de las hojas 2-3 veces por semana.
Cuando las plantas estén establecidas, proporciona mucho sol y evita un exceso de fertilizantes ricos en nitrógeno, que puede favorecer follaje a costa de una floración abundante.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la mejor época para hacer esquejes de buganvilla?
La primavera avanzada y el comienzo del verano suelen ser periodos adecuados. En climas cálidos puede ampliarse la temporada, evitando frío y calor extremos.
¿Cuánto debe medir la rama?
Un esqueje de aproximadamente 10-15 cm, con varios nudos y procedente de un tallo sano que empieza a madurar, resulta una buena referencia.
¿Cuánto tarda en echar raíces?
Habitualmente puede necesitar 4-8 semanas o más, dependiendo de la variedad, temperatura, humedad y madurez del esqueje.
¿Puedo poner la rama en agua hasta que saque raíces?
Algunas ramas pueden llegar a enraizar en agua, pero para buganvilla suele resultar más práctico utilizar directamente un sustrato ligero y drenante, evitando después la adaptación de raíces formadas exclusivamente en agua.