Si los platos salen con restos, aparecen pequeños residuos en los vasos o notas un olor desagradable al abrir el lavavajillas, antes de pensar que el aparato está averiado conviene revisar una pieza sencilla: el filtro del fondo. Allí pueden acumularse restos de comida, grasa y pequeñas partículas que dificultan el funcionamiento normal. Limpiarlo suele llevar menos de 15 minutos, pero es importante desmontarlo únicamente como indique el fabricante y no utilizar objetos que puedan dañarlo.
TRUCO PRINCIPAL: LIMPIA EL FILTRO CON AGUA TEMPLADA Y LAVAVAJILLAS LÍQUIDO
Con el aparato apagado y frío, retira el filtro según el manual y límpialo durante 2–3 minutos con 1 litro de agua templada, 5 ml de lavavajillas líquido y un cepillo suave.
Material necesario
- 1 litro de agua templada.
- 5 ml de lavavajillas líquido.
- Cepillo pequeño de cerdas suaves.
- Paño de microfibra.
- Guantes.
- Recipiente para recoger residuos.
Cómo hacerlo paso a paso
- Espera aproximadamente 20–30 minutos después del último ciclo, hasta que el interior esté frío. Apaga el aparato y sigue las indicaciones de seguridad del fabricante.
- Extrae la cesta inferior. Localiza el conjunto filtrante y observa cómo está colocado antes de desmontarlo; una fotografía puede ayudarte.
- Retira el filtro siguiendo el manual. Elimina restos sólidos sobre el cubo de basura durante 30–60 segundos.
- Mezcla 1 litro de agua templada con 5 ml de lavavajillas líquido. Limpia el filtro con el cepillo durante 2–3 minutos, prestando atención a la malla sin deformarla.
- Aclara abundantemente, vuelve a colocarlo exactamente en su posición y comprueba que quede correctamente bloqueado antes de utilizar el aparato.
¿Cómo sabes que ha funcionado? El agua atraviesa fácilmente la malla, no quedan restos visibles y, en los siguientes ciclos, disminuyen los residuos que aparecen sobre la vajilla.
Limpia también la zona donde encaja el filtro
Retirar el filtro deja al descubierto una zona que también puede acumular suciedad.
Con el filtro fuera y el aparato apagado, recoge cuidadosamente los restos accesibles. Para la superficie compatible utiliza 500 ml de agua templada y 2 ml de lavavajillas líquido.
Humedece un paño, escúrrelo y limpia durante 1–2 minutos. No introduzcas herramientas profundamente en conductos ni intentes desmontar piezas que el manual no considere accesibles al usuario.
Presta especial atención a fragmentos de vidrio si se ha roto alguna pieza de vajilla: utiliza guantes y no introduzcas los dedos a ciegas.
Vuelve a montar todo antes de iniciar un ciclo.
Revisa los brazos aspersores
Un filtro limpio no solucionará el problema si los brazos no pueden girar o sus orificios están obstruidos.
Con el lavavajillas apagado, gira cada brazo manualmente durante 10–20 segundos para comprobar que nada lo bloquea.
Inspecciona visualmente los orificios durante 1–2 minutos. Si el fabricante permite desmontar el brazo, retíralo y acláralo con agua.
No agrandes los orificios utilizando agujas, brocas o herramientas metálicas. Puedes modificar la dirección de los chorros o dañar la pieza.
Cuando vuelvas a cargar el lavavajillas, gira nuevamente el brazo para comprobar que ningún plato, sartén o cubierto interfiera con su movimiento.
No sobrecargues las cestas
A veces el filtro está limpio y el verdadero problema es la colocación de la vajilla.
Orienta platos y recipientes hacia los chorros y evita que unas piezas cubran completamente a otras. Cuando la carga esté muy apretada, intenta conservar aproximadamente 1–2 cm de separación donde sea necesario para que circule el agua.
No coloques objetos altos donde impidan el giro de los brazos.
Antes de iniciar el programa, realiza una comprobación de 20–30 segundos: gira los brazos, comprueba el dispensador y asegúrate de que ninguna pieza sobresale.
Retira los restos grandes de comida, pero no es necesario prelavar intensamente salvo que el fabricante indique otra cosa.
Utiliza únicamente detergente para lavavajillas automático
El lavavajillas líquido para fregar a mano no debe introducirse en el depósito del lavavajillas automático. Puede generar una cantidad excesiva de espuma.
Utiliza detergente formulado específicamente para máquinas y respeta la cantidad indicada por su fabricante y por el manual del aparato.
Más detergente no significa platos más limpios. Una dosificación excesiva puede dejar residuos.
Si tienes agua dura, revisa también los ajustes de sal regeneradora y abrillantador cuando tu máquina disponga de estos sistemas.
Si aparecen depósitos minerales de forma recurrente, consulta el manual antes de introducir vinagre u otros productos domésticos en la máquina.
Establece una rutina sencilla para el filtro
La frecuencia de limpieza depende del modelo y del uso, así que el manual debe tener prioridad.
Como hábito práctico, realiza una inspección visual del filtro una vez por semana si utilizas el lavavajillas a diario. La revisión tarda menos de 1 minuto.
Si encuentras residuos, límpialo. Si permanece prácticamente limpio, ajusta la frecuencia siguiendo las recomendaciones del fabricante.
Un hogar que utiliza el aparato una vez al día puede necesitar revisiones distintas de otro que realiza varios ciclos diarios.
Si el filtro vuelve a aparecer completamente obstruido después de pocos lavados, investiga la causa en lugar de limitarte a limpiarlo repetidamente.
Errores que debes evitar
Limpiar el filtro con agua hirviendo. Utiliza agua templada para evitar riesgos y posibles deformaciones de determinados plásticos.
Usar un cepillo metálico. Puede dañar la malla. Escoge uno pequeño y suave.
Colocar el filtro sin bloquearlo correctamente. Comprueba durante 10–20 segundos que queda exactamente como indica el manual.
Echar lavavajillas líquido de fregado manual en la máquina. Utiliza exclusivamente detergente formulado para lavavajillas automáticos.
Mezclar productos de limpieza. No combines lejía con vinagre, ácidos, amoniaco ni otros limpiadores.
Para ir un poco más allá
Cada semana dedica 1 minuto a inspeccionar filtro, brazos aspersores y fondo del aparato.
Una vez cargado, gira manualmente los brazos durante 10–20 segundos antes de cerrar la puerta.
Si la vajilla sigue saliendo sucia después de limpiar el filtro y cargar correctamente las cestas, revisa el programa, la temperatura, el detergente y las instrucciones de mantenimiento del modelo.
Preguntas frecuentes
¿Cada cuánto tiempo debo limpiar el filtro?
Depende del aparato y de la frecuencia de uso. Si utilizas el lavavajillas diariamente, una inspección semanal es un buen punto de partida; sigue siempre la frecuencia indicada en el manual.
¿Puedo utilizar vinagre para limpiar el filtro?
Normalmente no hace falta. 1 litro de agua templada y 5 ml de lavavajillas líquido, seguido de un buen aclarado, permite retirar la suciedad habitual. Para depósitos minerales, consulta la compatibilidad indicada por el fabricante.
¿Por qué siguen saliendo platos sucios con el filtro limpio?
Comprueba brazos aspersores, distribución de la carga, detergente y programa. También puede existir un problema de entrada, calentamiento o circulación del agua.
¿Cuándo puede necesitar servicio técnico?
Si el lavavajillas no desagua, quedan cantidades anormales de agua, aparecen códigos de error, existen fugas o continúa lavando mal después de realizar el mantenimiento indicado. Un filtro limpio ayuda mucho, pero no puede corregir por sí solo una avería del sistema.