Las bolsas reutilizables pasan por el supermercado, el coche, la cocina y todo tipo de superficies. Con el uso pueden acumular polvo, manchas, restos de alimentos y olores, especialmente en el fondo, las costuras y las asas.
Para recuperar su buen aspecto, lo más importante es identificar primero el material. En muchas bolsas textiles lavables, un pretratamiento suave de las manchas y un lavado siguiendo la etiqueta pueden dejarlas notablemente más limpias sin deteriorar su forma.
Antes de empezar, revisa la etiqueta
No todas las bolsas reutilizables admiten lavadora.
Pueden estar fabricadas con:
- algodón;
- poliéster;
- polipropileno tejido o no tejido;
- materiales plastificados;
- yute;
- materiales aislantes;
- combinaciones de varios tejidos.
Busca la etiqueta de cuidado. Si indica únicamente limpieza superficial, evita sumergirla.
El método sencillo paso a paso
Si la bolsa es lavable:
- Vacíala completamente.
- Sacúdela para eliminar migas y residuos.
- Revisa el fondo y las esquinas.
- Aplica una pequeña cantidad de detergente sobre las manchas compatibles.
- Déjalo actuar unos minutos.
- Lava la bolsa según las instrucciones de la etiqueta.
- Aclara bien si la lavas a mano.
- Recupera suavemente su forma.
- Déjala abierta hasta que esté completamente seca.
No la guardes doblada mientras conserve humedad.
Empieza por el fondo
Esta suele ser la zona que más suciedad esconde.
Dale la vuelta a la bolsa si el diseño lo permite y sacude las partículas. También puedes utilizar un cepillo suave o una aspiradora a baja potencia para retirar residuos secos.
Presta especial atención a las costuras inferiores.
Eliminar primero toda esta suciedad evita convertir el polvo y las migas en una pasta al añadir agua.
Cómo tratar las manchas
En una bolsa textil lavable, aplica unas gotas de detergente líquido sobre la mancha.
Masajea suavemente con los dedos o utiliza un cepillo de cerdas blandas si el tejido lo permite.
Deja actuar aproximadamente 5-10 minutos y después realiza el lavado normal.
No frotes con demasiada fuerza, especialmente sobre estampados o tejidos no tejidos que puedan deteriorarse.
Si tiene manchas de grasa
Una pequeña cantidad de lavavajillas puede ayudar a desprender grasa en determinados tejidos lavables.
Aplica una gota sobre la mancha, trabaja suavemente y aclara o lava después de acuerdo con las instrucciones de cuidado.
Haz primero una prueba en una zona poco visible si desconoces la resistencia del color.
No utilices grandes cantidades: retirar todo el detergente de un tejido grueso puede resultar complicado.
Las asas también necesitan limpieza
Aunque la bolsa parezca limpia, las asas están continuamente en contacto con las manos.
Durante el lavado, trabaja suavemente toda su longitud y presta atención a las uniones con el cuerpo de la bolsa.
Si están deshilachadas, rotas o sus costuras empiezan a separarse, la limpieza no solucionará el problema estructural.
Una bolsa que transporta peso necesita asas en buen estado.
Para bolsas de algodón
Si la etiqueta permite lavado a máquina, utiliza el programa y la temperatura recomendados.
Ten en cuenta que algunos tejidos de algodón pueden encoger.
Si la bolsa tiene dibujos, impresiones o colores intensos, utiliza las condiciones indicadas para conservarlos.
Una vez lavada, dale forma antes del secado para reducir deformaciones.
Para bolsas de material no tejido
Muchas bolsas promocionales están fabricadas con polipropileno no tejido.
Pueden deformarse con temperaturas elevadas y algunas no están diseñadas para lavarse en lavadora.
Si no existen instrucciones que permitan el lavado a máquina, una limpieza manual con paño húmedo, jabón suave y poca presión suele ser una opción más prudente.
Después déjala secar abierta.
Para bolsas plastificadas
No las trates automáticamente como una bolsa de tela.
Limpia interior y exterior con una microfibra y agua jabonosa, siempre que el material sea compatible.
Presta atención a las uniones, donde puede quedar humedad.
Evita doblarla hasta que esté completamente seca, ya que el agua puede quedar atrapada entre los pliegues.
¿Y las bolsas térmicas?
Necesitan especial atención porque pueden incorporar espuma, láminas aislantes y diferentes revestimientos.
Normalmente es preferible realizar una limpieza manual del interior y exterior siguiendo las instrucciones del fabricante.
No las metas en la lavadora salvo que se indique expresamente.
Después de limpiarlas, déjalas abiertas de par en par hasta que el interior esté totalmente seco.
Cómo eliminar los malos olores
No empieces intentando perfumar la bolsa.
Primero elimina cualquier residuo de comida, limpia las manchas y realiza el lavado compatible con el material.
Después deja que se seque completamente en un lugar ventilado.
Con frecuencia, los malos olores proceden de restos olvidados o de humedad atrapada, por lo que cubrirlos con una fragancia no resuelve la causa.
¿Sirve el bicarbonato?
Puede utilizarse en determinados tejidos compatibles, pero no es imprescindible.
Antes de aplicarlo, comprueba las instrucciones de cuidado y realiza una prueba discreta.
Evita llenar de polvo una bolsa con forros, pequeñas costuras o capas internas difíciles de aclarar.
Para el mantenimiento habitual, detergente y un buen secado suelen ser suficientes.
Mucho cuidado con la lejía
No utilices lejía automáticamente para recuperar una bolsa clara.
Puede decolorar estampados, debilitar fibras o afectar determinados materiales sintéticos.
Utilízala únicamente cuando la etiqueta permita expresamente un producto de ese tipo y siguiendo sus instrucciones.
Nunca mezcles lejía con vinagre, amoniaco u otros limpiadores.
El secado es fundamental
Una bolsa puede parecer seca por fuera mientras las costuras y el fondo continúan húmedos.
Después del lavado:
- abre completamente la bolsa;
- separa los pliegues;
- permite que circule el aire;
- cambia su posición si fuera necesario;
- comprueba las asas y costuras antes de guardarla.
No es buena idea guardar varias bolsas húmedas dobladas unas dentro de otras.
No todas las manchas pueden desaparecer
Una bolsa muy utilizada puede conservar decoloraciones incluso después de estar perfectamente limpia.
También puede presentar:
- desgaste del estampado;
- rozaduras;
- fibras deterioradas;
- manchas que han teñido el material;
- zonas descoloridas por el sol.
Seguir utilizando tratamientos cada vez más agresivos puede deteriorarla sin mejorar realmente su aspecto.
Una precaución con las bolsas para alimentos
Si utilizas bolsas para transportar alimentos, conviene limpiarlas con regularidad, especialmente después de derrames.
Si transportas carne cruda u otros productos que puedan gotear, utiliza envases bien cerrados y limpia cualquier contaminación siguiendo las instrucciones de cuidado de la bolsa.
También puede resultar práctico reservar bolsas diferentes para alimentos y para productos de limpieza u otros artículos domésticos.
Cómo mantenerlas cuidadas durante más tiempo
Después de cada compra, comprueba rápidamente el interior antes de guardarlas.
Retira recibos, hojas, migas y cualquier resto.
Si existe una pequeña mancha, límpiala antes de que se seque.
Y guarda las bolsas limpias y completamente secas en un lugar ventilado.
Una rutina de pocos segundos evita muchas limpiezas profundas.
Errores que conviene evitar
- Meter cualquier bolsa reutilizable en la lavadora sin mirar la etiqueta.
- Guardar la bolsa todavía húmeda.
- Utilizar agua muy caliente sobre materiales sensibles.
- Frotar agresivamente estampados.
- Intentar ocultar malos olores con perfume.
- Aplicar lejía indiscriminadamente.
- Ignorar las costuras del fondo y las asas.
- Seguir utilizando una bolsa cuyas asas estén seriamente deterioradas.
Para ir un poco más allá
Cuando termines de limpiar la bolsa, déjala secar completamente y examínala bajo buena iluminación.
Mira especialmente el fondo, las esquinas y las uniones de las asas. Si esas zonas están limpias y secas, probablemente has eliminado buena parte de la suciedad que normalmente pasa desapercibida.
Después dóblala sin comprimirla excesivamente y guárdala en un lugar seco. La próxima vez que vuelvas de hacer la compra, dedica unos segundos a vaciar y revisar el fondo antes de guardarla nuevamente.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el método más sencillo para limpiar una bolsa reutilizable?
Si es lavable, pretrata las manchas con un poco de detergente y lávala siguiendo las instrucciones de su etiqueta.
¿Puedo meterla en la lavadora?
Depende del material. Las bolsas de algodón pueden admitirla, mientras que muchas bolsas plastificadas, térmicas o de material no tejido requieren limpieza manual.
¿Cómo elimino el mal olor?
Retira primero cualquier residuo, realiza una limpieza adecuada y deja que la bolsa se seque completamente abierta y ventilada.
¿Cómo limpio una bolsa térmica?
Sigue las indicaciones del fabricante. Habitualmente se limpia manualmente con un paño y jabón suave y se deja secar completamente abierta.
¿Cómo consigo que permanezca limpia durante más tiempo?
Vacía y revisa el fondo después de cada uso y limpia las manchas recientes inmediatamente, antes de que tengan tiempo de secarse o penetrar en el material.