Salsa reseca, salpicaduras de grasa y restos de comida pueden convertir rápidamente el interior del microondas en una superficie difícil de limpiar. Afortunadamente, no hace falta empezar frotando con fuerza. El vapor de agua puede ablandar buena parte de la suciedad incrustada, haciendo que después resulte mucho más fácil retirarla con un paño.
Empieza retirando las piezas desmontables
Desenchufa el microondas si el manual lo recomienda para la limpieza y espera a que esté completamente frío.
Retira el plato giratorio y, si es desmontable, su aro o soporte.
Lávalos con agua templada y lavavajillas, siempre que el fabricante indique que pueden limpiarse así.
Si el plato de vidrio está muy frío, evita colocarlo directamente en agua muy caliente: un cambio brusco de temperatura puede dañarlo.
Déjalo a un lado mientras limpias el interior.
El sencillo truco: utiliza vapor
Coloca en un recipiente apto para microondas aproximadamente:
250 ml de agua.
Introduce el recipiente y calienta el agua durante unos 2-4 minutos, ajustando el tiempo a la potencia del aparato. El objetivo es producir abundante vapor, no dejar que el recipiente hierva hasta quedarse sin agua.
Cuando termine, espera 2-3 minutos con la puerta cerrada.
El vapor se depositará sobre las paredes y ayudará a reblandecer restos secos de alimentos.
Ten mucho cuidado al abrir: tanto el recipiente como el agua pueden estar muy calientes.
Retira la suciedad mientras está reblandecida
Después de sacar cuidadosamente el recipiente, pasa una microfibra húmeda por:
- Techo interior.
- Laterales.
- Fondo.
- Interior de la puerta.
- Zona bajo el plato.
Trabaja primero sobre las salpicaduras que se hayan ablandado.
En muchos casos desaparecerán con unas pocas pasadas, sin necesidad de utilizar estropajos.
Si encuentras una mancha resistente, coloca sobre ella un paño húmedo durante 1-2 minutos y vuelve a limpiar.
Para la grasa, utiliza unas gotas de lavavajillas
Si el vapor no elimina completamente una película grasa, prepara:
500 ml de agua templada + 3-5 gotas de lavavajillas.
Humedece una microfibra y escúrrela muy bien.
Pásala por las superficies interiores compatibles.
Después utiliza otro paño ligeramente humedecido solo con agua para retirar cualquier residuo de detergente.
Termina secando.
No pulverices limpiador directamente dentro del aparato, especialmente cerca de rejillas, aberturas o componentes eléctricos.
El limón es opcional, no imprescindible
Un truco popular consiste en añadir limón al agua utilizada para generar vapor.
Puedes hacerlo principalmente para aportar aroma, siempre que el manual del aparato no lo desaconseje, pero el agua y el vapor ya realizan la función principal de ablandar la suciedad.
No necesitas grandes cantidades de zumo ni dejar ácido actuando durante mucho tiempo sobre el interior.
Después de utilizar limón, pasa igualmente un paño húmedo para retirar cualquier residuo.
Limpia cuidadosamente la puerta
La zona alrededor de la puerta puede acumular grasa y migas.
Utiliza una microfibra ligeramente húmeda y limpia los bordes con suavidad.
Presta especial atención al marco, pero no manipules ni dañes el sistema de cierre de seguridad.
No introduzcas objetos puntiagudos en las ranuras.
Si observas que la puerta está deformada, no cierra correctamente o presenta daños importantes, deja de utilizar el aparato hasta que sea revisado.
Para los rincones, utiliza un cepillo suave
En algunas uniones pueden quedar pequeñas partículas que el paño no alcanza.
Utiliza un cepillo de dientes viejo limpio y apenas humedecido.
Trabaja durante 10-20 segundos sobre la zona y retira inmediatamente los residuos con una microfibra.
Evita introducir humedad en rejillas de ventilación.
Nunca desmontes paneles del microondas para limpiar detrás de ellos. Incluso desenchufado, un microondas contiene componentes eléctricos que pueden resultar peligrosos.
No olvides el exterior
Para el exterior, utiliza el método recomendado para su acabado.
En muchos modelos basta con una microfibra humedecida en agua y una pequeña cantidad de detergente neutro.
Aplica siempre el líquido sobre el paño, no directamente sobre el panel de control.
Después seca con otra microfibra.
Si el exterior es de acero inoxidable, limpia siguiendo la dirección del grano y evita estropajos metálicos.
¿Hay olor a comida quemada?
Después de eliminar todos los residuos, deja la puerta abierta durante aproximadamente 15-30 minutos, siempre que resulte seguro hacerlo, para ventilar el interior.
También puedes dejar dentro, con el aparato apagado, un pequeño recipiente abierto con bicarbonato durante unas horas para ayudar con algunos olores.
Retíralo siempre antes de volver a utilizar el microondas.
Si existe olor intenso a quemado acompañado de humo, chispas, componentes derretidos o daños internos, no intentes solucionarlo simplemente con una limpieza.
Hay una pieza que no debes retirar
Algunos microondas tienen en una pared interior una pequeña placa rectangular parecida a cartón rígido. Suele ser una cubierta de mica de la guía de ondas.
No la retires para limpiar detrás de ella salvo que el manual indique expresamente cómo hacerlo.
Límpiala suavemente sin empaparla.
Si está quemada, perforada o muy deteriorada, consulta al fabricante o a un técnico sobre su sustitución. No utilices el aparato si produce chispas de forma anormal.
Errores a evitar
- Utilizar estropajos metálicos. Pueden dañar el interior y favorecer problemas durante el funcionamiento.
- Pulverizar limpiador directamente dentro del microondas. Puede entrar en aberturas.
- Utilizar demasiada agua. El paño debe estar húmedo, no chorreando.
- Raspar restos con cuchillos. Puedes deteriorar el revestimiento.
- Desmontar paneles para limpiar el interior del aparato.
- Mezclar productos de limpieza. No combines lejía con vinagre, amoniaco, ácidos u otros limpiadores.
Para ir más allá
La forma más fácil de mantener limpio el microondas es evitar que las salpicaduras lleguen a secarse.
Utiliza una tapa apta para microondas cuando calientes alimentos que puedan salpicar.
Si algo se derrama, espera a que sea seguro tocar el interior y límpialo ese mismo día. Una mancha reciente puede necesitar apenas 30 segundos, mientras que después de varios ciclos de calentamiento puede quedar fuertemente adherida.
Una vez por semana, retira el plato y pasa una microfibra húmeda por el interior. Esta pequeña rutina evita tener que realizar limpiezas profundas con frecuencia.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el truco más sencillo para limpiar un microondas muy sucio?
Calienta aproximadamente 250 ml de agua durante 2-4 minutos en un recipiente apto para microondas y deja la puerta cerrada otros 2-3 minutos. El vapor ayudará a ablandar los restos antes de pasar un paño.
¿Es necesario utilizar vinagre o limón?
No. Para ablandar suciedad, el vapor de agua puede ser suficiente. El limón puede aportar aroma, pero no es imprescindible.
¿Puedo utilizar bicarbonato?
Puede ayudar con determinados olores, pero no necesitas utilizarlo como abrasivo sobre el revestimiento interior. Para suciedad incrustada, empieza con vapor y detergente suave.
¿Qué hago si el microondas produce chispas?
Apágalo. Comprueba únicamente elementos accesibles, como restos metálicos accidentales o daños visibles, sin desmontar el aparato. Si las chispas continúan o existe una zona interna quemada, no sigas utilizándolo hasta que sea revisado adecuadamente.