El lavavajillas es uno de los electrodomésticos que más ayuda a ahorrar tiempo en la cocina, pero un pequeño descuido puede hacer que consuma más agua y electricidad de la necesaria. Cargarlo de forma incorrecta, utilizar un programa inadecuado o no realizar un mantenimiento básico puede reducir su eficacia y aumentar el consumo. Con unos hábitos sencillos es posible mejorar su rendimiento, obtener una vajilla más limpia y prolongar la vida útil del aparato.
Limpia el filtro regularmente para mantener un lavado eficiente
El filtro retiene restos de alimentos y evita que obstruyan el sistema de lavado. Cuando está sucio, el lavavajillas puede necesitar más tiempo y agua para obtener un buen resultado. Este método es válido para la mayoría de los modelos domésticos. Consulta siempre el manual del fabricante antes de desmontar cualquier pieza.
Material necesario
- Agua tibia.
- 1 cucharadita (5 ml) de detergente lavavajillas.
- Un cepillo de cerdas suaves.
- Un paño limpio.
Pasos
- Apaga el lavavajillas y deja que se enfríe si acaba de terminar un ciclo.
- Extrae el filtro siguiendo las instrucciones del fabricante.
- Lávalo con agua tibia y detergente, frotando suavemente con el cepillo para eliminar los residuos.
- Acláralo bien, sécalo ligeramente y vuelve a colocarlo correctamente.
Realiza esta limpieza al menos una vez al mes, o cada dos semanas si utilizas el lavavajillas a diario. Notarás la diferencia cuando los platos salgan más limpios y desaparezcan los malos olores.
Utiliza el programa adecuado para cada carga
Elegir el ciclo correcto influye directamente en el consumo de agua y energía.
Para una vajilla con suciedad normal, utiliza el programa ECO siempre que esté disponible. Aunque suele durar más tiempo, está diseñado para consumir menos electricidad y menos agua que los programas intensivos. Reserva los ciclos de alta temperatura para ollas o utensilios con grasa muy incrustada.
Poner siempre el programa más largo o más caliente no mejora necesariamente el resultado y puede aumentar el consumo innecesariamente.
Carga el lavavajillas sin bloquear los brazos aspersores
Una distribución incorrecta de la vajilla impide que el agua llegue a todas las superficies.
Coloca los platos grandes en la cesta inferior y los vasos y recipientes ligeros en la superior. Deja espacio suficiente entre las piezas para que el agua circule correctamente y comprueba que los brazos aspersores giren libremente antes de iniciar el lavado.
Evita introducir utensilios largos que puedan bloquear el movimiento de los aspersores, ya que esto puede obligarte a repetir el lavado.
Revisa el nivel de sal y abrillantador
En zonas con agua dura, la falta de sal regeneradora favorece la acumulación de cal en el interior del aparato, reduciendo su eficacia con el tiempo.
Comprueba el depósito de sal aproximadamente una vez al mes y rellénalo cuando el indicador del aparato lo señale. Haz lo mismo con el abrillantador si observas gotas o marcas en la vajilla. Utiliza únicamente productos recomendados para lavavajillas domésticos.
Un mantenimiento adecuado ayuda a conservar el rendimiento del electrodoméstico y evita depósitos de cal en los componentes internos.
Errores que conviene evitar
- Poner en marcha el lavavajillas medio vacío. Lo más eficiente es esperar a tener una carga completa sin sobrecargar el aparato.
- Enjuagar completamente los platos antes de introducirlos. Basta con retirar los restos sólidos; un aclarado excesivo desperdicia agua.
- Sobrecargar las cestas. El agua no llega correctamente a todas las piezas y puede ser necesario repetir el ciclo.
- Olvidar limpiar el filtro. La acumulación de residuos reduce la eficacia del lavado y favorece los malos olores.
- Utilizar detergente en exceso. Más cantidad no mejora la limpieza y puede dejar residuos sobre la vajilla.
Para ir más lejos
- Ejecuta un ciclo de mantenimiento siguiendo las recomendaciones del fabricante cada uno o dos meses para ayudar a eliminar grasa y depósitos de cal.
- Revisa periódicamente los brazos aspersores y limpia los orificios si observas que están obstruidos.
- Si el agua de tu zona es muy dura, ajusta correctamente el descalcificador interno del lavavajillas según las indicaciones del fabricante.
¿Es mejor utilizar siempre el programa ECO?
En la mayoría de los casos, sí. Para una suciedad normal suele consumir menos agua y electricidad, aunque el ciclo sea más largo.
¿Cada cuánto debo limpiar el filtro?
Una vez al mes suele ser suficiente en un uso normal. Si utilizas el lavavajillas todos los días, conviene revisarlo cada dos semanas.
¿Es necesario enjuagar los platos antes de introducirlos?
No completamente. Basta con retirar los restos grandes de comida para evitar obstrucciones.
¿Cómo sé si el lavavajillas necesita sal?
La mayoría de los modelos incorporan un indicador luminoso o un aviso en el panel de control. Si tu aparato no lo tiene, consulta el manual y revisa el depósito periódicamente.