Si tus plantas suelen llenarse de pulgones, quizá tengas un aliado natural mucho más cerca de lo que imaginas. Las mariquitas y, especialmente, sus larvas se alimentan de numerosos insectos pequeños, entre ellos muchas especies de pulgones.
El truco para atraerlas no consiste en pulverizar mezclas caseras sobre las plantas. Resulta más útil crear un pequeño espacio con flores ricas en polen y néctar, refugio y suficientes presas naturales para que las mariquitas tengan motivos para visitar el jardín y permanecer en él.
El truco: deja florecer algunas aromáticas
Hierbas como el eneldo y el cilantro, cuando se dejan florecer, producen pequeñas flores accesibles para numerosos insectos beneficiosos.
En lugar de cosechar todas tus aromáticas, permite que algunas lleguen a floración.
También puedes combinar diferentes plantas de flor pequeña adecuadas para tu clima. Así proporcionarás recursos durante más tiempo y aumentarás la diversidad del jardín.
Cómo crear un rincón atractivo para ellas
No necesitas transformar todo el jardín.
Puedes preparar una pequeña zona siguiendo estos pasos:
- Planta varias especies con flores pequeñas.
- Deja florecer algunas plantas de cilantro o eneldo.
- Combina variedades con distintas épocas de floración.
- Evita utilizar insecticidas de amplio espectro.
- Conserva algunos refugios vegetales.
- Observa las plantas que tengan pequeñas colonias de pulgones.
- Aprende a reconocer las larvas de mariquita para no eliminarlas accidentalmente.
La clave está en proporcionar alimento y hábitat de manera relativamente constante.
No elimines inmediatamente todos los pulgones
Puede parecer contradictorio, pero un jardín completamente libre de presas tampoco resulta especialmente atractivo para sus depredadores.
Si encuentras unos pocos pulgones en una planta vigorosa, puedes observarla durante unos días antes de intervenir agresivamente.
Las mariquitas, crisopas, sírfidos y otros depredadores pueden encontrarlos.
Naturalmente, esto no significa permitir que una infestación grave avance sin control. Si la planta está sufriendo, utiliza métodos de manejo apropiados y lo más selectivos posible.
Aprende a reconocer una larva de mariquita
Las larvas tienen un aspecto muy diferente del característico insecto rojo y redondeado que todos conocemos.
Suelen ser alargadas, oscuras y segmentadas, y algunas presentan marcas amarillas o anaranjadas.
Precisamente por su aspecto, muchas personas creen que son insectos perjudiciales y las eliminan.
Antes de retirar un pequeño insecto desconocido, intenta identificarlo. Una larva de mariquita recorriendo una colonia de pulgones puede ser una excelente noticia para tu planta.
Evita los insecticidas indiscriminados
Si pulverizas un producto de amplio espectro para eliminar pulgones, también puedes afectar a los organismos que se alimentan de ellos.
Esto puede interrumpir el control natural que intentas favorecer.
Cuando el problema sea pequeño, considera primero métodos localizados, como retirar manualmente los pulgones o desplazarlos con agua cuando la planta lo tolere.
Cuanto más selectiva sea la intervención, mayores posibilidades tendrán los insectos beneficiosos de permanecer.
Mantén flores durante toda la temporada
Una gran cantidad de flores durante dos semanas no es tan útil como disponer de recursos durante varios meses.
Combina especies que florezcan en diferentes momentos.
Cuando una termine, otra comenzará a producir flores.
Este enfoque también beneficia a otros visitantes útiles del jardín y aumenta la diversidad general.
¿Qué plantas puedes probar?
Dependiendo de tu clima, algunas opciones interesantes son:
- eneldo;
- cilantro en flor;
- milenrama;
- aliso dulce;
- caléndula;
- hinojo;
- flores silvestres locales apropiadas.
No existe una única “planta mágica” que garantice la llegada de mariquitas. Una mezcla diversa de especies apropiadas para tu zona suele resultar más útil.
Proporciona refugio
Un jardín completamente desnudo ofrece pocos lugares donde resguardarse.
Mantener algunas plantas perennes, vegetación de distintas alturas y pequeñas zonas menos alteradas puede favorecer a numerosos insectos beneficiosos.
No es necesario dejar todo desordenado.
Simplemente evita eliminar sistemáticamente cualquier hoja o pequeño refugio natural de todas las zonas del jardín.
¿Puedes ponerles agua?
Puedes ofrecer una fuente de humedad muy poco profunda.
Utiliza, por ejemplo, un recipiente bajo con piedras que sobresalgan del agua y proporcionen superficies donde posarse.
El agua debe renovarse con frecuencia.
No dejes recipientes con agua estancada durante largos periodos, ya que pueden convertirse en lugares de reproducción para mosquitos.
No necesitas agua con azúcar
Una recomendación frecuente consiste en pulverizar agua azucarada para atraer o retener mariquitas.
No es necesaria.
Puede dejar residuos pegajosos y atraer otros insectos.
Es mucho mejor proporcionar flores, presas naturales y un hábitat adecuado, recursos que pueden mantenerse durante semanas o meses.
¿Y comprar mariquitas para soltarlas?
Puede parecer una solución rápida, pero las mariquitas liberadas no tienen ninguna obligación de permanecer en tu jardín.
Si no encuentran suficiente alimento y refugio, pueden marcharse.
Además, conviene tener en cuenta la procedencia y la especie antes de introducir organismos adquiridos comercialmente.
Crear condiciones favorables para las poblaciones locales suele ser una estrategia más sostenible.
Las mariquitas no solucionan todas las plagas
Aunque muchas son excelentes depredadoras de pulgones, no sustituyen todo el manejo del jardín.
Tampoco todas las especies tienen exactamente la misma alimentación.
Piensa en ellas como parte de un sistema que también incluye otros depredadores naturales, plantas sanas, vigilancia frecuente y tratamientos selectivos cuando realmente sean necesarios.
Cómo saber si tu estrategia funciona
No busques solamente adultos.
Revisa periódicamente el reverso de las hojas y los tallos próximos a colonias de pulgones.
Con suerte podrás encontrar:
- mariquitas adultas;
- grupos de huevos;
- larvas;
- pupas.
Encontrar diferentes fases de desarrollo es una señal especialmente interesante porque indica que las mariquitas no están simplemente pasando por el jardín.
Errores que conviene evitar
- Eliminar cualquier insecto que aparezca sobre las plantas.
- Confundir las larvas de mariquita con una plaga.
- Pulverizar insecticidas de amplio espectro innecesariamente.
- Eliminar inmediatamente hasta el último pulgón de una infestación pequeña.
- Confiar en una sola especie de flor.
- Pulverizar agua azucarada sobre las plantas.
- Mantener recipientes con agua estancada.
- Comprar mariquitas sin considerar su especie y procedencia.
Para ir un poco más allá
Prueba a crear un pequeño “rincón para mariquitas” cerca del huerto o de las plantas que suelen sufrir ataques de pulgones.
Deja florecer cilantro o eneldo y añade dos o tres especies de flores pequeñas adaptadas a tu clima. Evita allí los tratamientos insecticidas indiscriminados.
Después revisa semanalmente las plantas.
Si encuentras una colonia pequeña de pulgones, observa antes de intervenir. Mira especialmente alrededor de ella en busca de larvas.
Con el tiempo, no solo puedes atraer mariquitas: estarás creando un espacio más favorable para todo un conjunto de depredadores naturales capaces de contribuir al control de las plagas.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el truco más sencillo para atraer mariquitas?
Cultivar varias plantas de flores pequeñas y dejar florecer algunas aromáticas, como cilantro y eneldo, mientras evitas insecticidas indiscriminados.
¿Las mariquitas realmente comen pulgones?
Muchas especies sí. Tanto los adultos como, especialmente, las larvas de numerosas mariquitas son importantes depredadores de pulgones.
¿Tengo que dejar pulgones en mis plantas?
No necesitas fomentarlos, pero tampoco siempre es necesario eliminar inmediatamente una colonia diminuta de una planta sana. Puede proporcionar alimento a los depredadores que lleguen al jardín.
¿El agua con azúcar atrae mariquitas?
Puede atraer distintos insectos, pero no es necesaria ni constituye la mejor estrategia. Un hábitat con flores y presas naturales es más útil a largo plazo.
¿Debo comprar mariquitas?
No suele ser imprescindible. Crear las condiciones adecuadas para atraer y conservar mariquitas locales y otros insectos beneficiosos puede ofrecer resultados más sostenibles.