El sencillo truco para conseguir nuevas plantas a partir de las que ya tienes

¿Te gustaría multiplicar tus plantas sin tener que comprar nuevos ejemplares? Muchas especies pueden reproducirse fácilmente mediante esquejes, es decir, utilizando un pequeño fragmento de una planta sana para obtener otra.

El método consiste en cortar un tallo adecuado, retirar algunas hojas de la parte inferior y colocarlo en agua o en un sustrato apropiado hasta que desarrolle raíces. Plantas como el poto, la tradescantia, la menta o el coleus suelen ser buenas candidatas para empezar.

El método sencillo de los esquejes

Antes de cortar nada, asegúrate de que la planta madre esté sana y utiliza unas tijeras o podaderas limpias.

Después:

  1. Escoge un tallo joven y saludable.
  2. Localiza los nudos, los puntos del tallo de donde nacen hojas o brotes.
  3. Realiza un corte limpio siguiendo las necesidades de esa especie.
  4. Retira las hojas de la parte inferior.
  5. Conserva varias hojas en la zona superior.
  6. Coloca la base en agua o en un sustrato de propagación.
  7. Mantén el esqueje en un lugar luminoso, pero protegido inicialmente del sol intenso.
  8. Espera hasta que desarrolle un sistema de raíces adecuado antes de trasplantarlo.

La clave es mantener vivo el esqueje mientras produce las raíces que le permitirán convertirse en una planta independiente.

El nudo puede marcar la diferencia

En muchas plantas de interior, las nuevas raíces aparecen con facilidad alrededor de los nudos.

Por eso no conviene cortar un tallo al azar.

Observa dónde se une cada hoja con el tallo. En especies como el poto, incluso puedes encontrar pequeñas protuberancias que corresponden a raíces aéreas.

Incluye al menos un nudo en la parte que vas a propagar y comprueba las necesidades concretas de la especie.

El método del vaso de agua

Es probablemente la forma más atractiva para principiantes porque permite observar cómo aparecen las raíces.

Coloca la parte inferior del esqueje en un vaso limpio con agua.

Las hojas no deben permanecer sumergidas, ya que pueden deteriorarse.

Sitúa el vaso en un lugar con buena luz indirecta y cambia el agua regularmente, especialmente si se vuelve turbia.

Cuando las raíces estén suficientemente desarrolladas, podrás pasar el esqueje a tierra.

También puedes plantarlo directamente en sustrato

Algunas especies enraízan perfectamente sin pasar por agua.

Llena una pequeña maceta con agujeros de drenaje y un sustrato apropiado. Haz un pequeño orificio, introduce la base del esqueje y presiona ligeramente alrededor para mantenerlo estable.

Humedece el sustrato sin encharcarlo.

La ventaja es que las raíces se desarrollan directamente en el medio donde continuará creciendo la planta.

No dejes demasiadas hojas

Un esqueje todavía no dispone de un sistema radicular completo para reponer fácilmente toda el agua que pierde.

Por eso, retirar las hojas inferiores y evitar un esqueje excesivamente frondoso puede ayudar.

Sin embargo, tampoco debes eliminar todas las hojas en especies que las necesitan para continuar realizando fotosíntesis.

Busca un equilibrio: un pequeño grupo de hojas sanas en la parte superior suele ser suficiente para muchos esquejes de tallo.

¿Necesitas hormona de enraizamiento?

No necesariamente.

Muchas plantas fáciles de propagar producen raíces sin ninguna ayuda adicional.

Las hormonas de enraizamiento pueden resultar útiles con determinadas especies, pero no son imprescindibles para empezar.

Si utilizas una, sigue las instrucciones del producto y evita aplicar cantidades excesivas.

Algunas plantas son especialmente fáciles

Si quieres probar este método por primera vez, algunas buenas candidatas son:

  • poto;
  • tradescantia;
  • coleus;
  • menta;
  • albahaca;
  • algunas variedades de filodendro;
  • geranio.

El procedimiento exacto puede variar, por lo que merece la pena comprobar las necesidades de cada planta antes de realizar el corte.

Las suculentas funcionan de otra manera

Muchas suculentas pueden propagarse mediante hojas o pequeños fragmentos, pero no conviene aplicarles automáticamente el mismo método del vaso de agua.

En algunas especies, una hoja completa y sana puede dejarse cicatrizar antes de colocarla sobre un sustrato adecuado.

Con el tiempo pueden aparecer raíces y una nueva pequeña planta.

La técnica depende mucho de la especie, así que identifica primero tu suculenta.

También puedes dividir algunas plantas

Los esquejes no son la única manera de conseguir ejemplares nuevos.

Plantas que forman matas, hijuelos o varios grupos de crecimiento pueden multiplicarse mediante división.

Se separa cuidadosamente una sección que ya posea raíces y se planta en otro recipiente.

Es un método especialmente práctico porque la nueva planta comienza con su propio sistema radicular.

Aprovecha los hijuelos

Aloe, algunas bromelias y numerosas plantas producen pequeñas plantas alrededor del ejemplar principal.

Cuando estos hijuelos tienen un tamaño y unas raíces adecuados, pueden separarse cuidadosamente y plantarse por su cuenta.

No tengas prisa por retirarlos cuando son diminutos. Darles tiempo para desarrollarse puede facilitar su establecimiento posterior.

Cómo saber si el esqueje está enraizando

Si lo tienes en agua, resulta fácil observar la aparición de raíces.

En tierra tendrás que ser más paciente.

La aparición de hojas o brotes nuevos suele ser una señal positiva. También puedes comprobar suavemente si el esqueje ofrece cierta resistencia, pero evita tirar repetidamente de él para mirar las raíces.

Cada vez que lo desentierras puedes dañar las pequeñas raíces recién formadas.

No trasplantes demasiado pronto

Una única raíz diminuta no siempre significa que el esqueje esté preparado.

Espera a que desarrolle varias raíces y un sistema suficientemente establecido para soportar el cambio.

Al pasar un esqueje de agua a tierra, mantén el sustrato adecuadamente húmedo durante el periodo inicial mientras las raíces se adaptan, evitando siempre el encharcamiento.

La humedad ayuda, pero el exceso perjudica

Un esqueje puede secarse rápidamente porque todavía tiene pocas raíces.

Sin embargo, mantenerlo constantemente empapado tampoco es la solución.

En sustrato, busca una humedad moderada y utiliza siempre recipientes con buen drenaje.

Si el tallo empieza a ponerse negro, blando o desprende mal olor, probablemente existe pudrición y conviene retirar las partes afectadas o comenzar de nuevo con material sano.

Cuidado con el sol directo

Un esqueje recién cortado es más vulnerable que una planta establecida.

Aunque la planta madre tolere varias horas de sol, el esqueje puede perder agua rápidamente.

Durante el enraizamiento, muchas especies funcionan mejor con luz abundante pero indirecta.

Cuando esté establecido, podrás acostumbrarlo gradualmente a las condiciones adecuadas para la especie.

La mejor época también importa

Muchas plantas enraízan con mayor facilidad durante su periodo de crecimiento activo, habitualmente cuando las temperaturas y la luz favorecen el desarrollo.

Esto no significa que sea imposible propagarlas en otros momentos, pero el proceso puede ser más lento.

Las condiciones ideales dependen de la especie y del clima.

Errores que conviene evitar

  • Utilizar tallos enfermos o debilitados.
  • Cortar con herramientas sucias.
  • No incluir un nudo cuando la especie lo necesita.
  • Dejar hojas sumergidas en el agua.
  • Mantener el sustrato permanentemente empapado.
  • Colocar inmediatamente los esquejes bajo sol intenso.
  • Trasplantar cuando apenas han aparecido las primeras raíces.
  • Desenterrar continuamente el esqueje para comprobar su progreso.

Para ir un poco más allá

La próxima vez que podes una planta que se propague fácilmente, no tires inmediatamente los tallos sanos.

Selecciona dos esquejes similares. Coloca uno en agua y otro directamente en un pequeño recipiente con sustrato.

Etiqueta ambos con la fecha y observa su evolución durante las siguientes semanas.

Además de conseguir potencialmente dos plantas nuevas, descubrirás qué método funciona mejor para esa especie concreta y para las condiciones de tu casa.

Preguntas frecuentes

¿Cuál es la forma más sencilla de obtener nuevas plantas?

Para muchas especies, tomar un esqueje de tallo sano que incluya los nudos necesarios y hacerlo enraizar es uno de los métodos más fáciles.

¿Es mejor enraizar en agua o en tierra?

Depende de la planta. Algunas funcionan muy bien en ambos medios y otras tienen preferencias particulares.

¿Cuánto tarda un esqueje en producir raíces?

Puede variar desde unas pocas semanas hasta bastante más tiempo dependiendo de la especie, la temperatura, la luz y el estado del esqueje.

¿Necesito hormona de enraizamiento?

No siempre. Muchas plantas comunes enraízan perfectamente sin ella.

¿Todas las plantas pueden reproducirse mediante esquejes?

No. Algunas se propagan mejor mediante división, hijuelos, hojas, semillas u otros métodos. Conviene identificar la especie antes de elegir la técnica.

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