Durante una ola de calor, regar más veces no siempre es la mejor solución. Si solo humedeces la superficie, buena parte del agua puede evaporarse rápidamente y las raíces profundas reciben poco beneficio.
Un método sencillo consiste en combinar un riego profundo a primera hora de la mañana con una capa de acolchado sobre la tierra. El agua llega mejor a las raíces y el acolchado ayuda a conservar la humedad durante las horas más calurosas.
El truco: riega profundamente y cubre la tierra
Antes de que llegue el calor intenso:
- Comprueba la humedad introduciendo un dedo varios centímetros en la tierra.
- Si necesita agua, riega lentamente alrededor de la zona de raíces.
- Deja que el agua penetre en profundidad en lugar de realizar un riego rápido y superficial.
- Coloca una capa de acolchado orgánico sobre el suelo.
- Mantén el acolchado separado unos centímetros de tallos y troncos.
- Vuelve a comprobar la humedad antes del siguiente riego.
Hojas secas trituradas, paja o corteza apropiada pueden servir como acolchado.
¿Por qué es mejor regar por la mañana?
A primera hora, las temperaturas suelen ser más bajas y la evaporación es menor.
Además, la planta dispone de agua en el suelo antes de enfrentarse a las horas de máximo calor.
Si una planta está claramente deshidratada, sin embargo, no conviene esperar muchas horas únicamente para cumplir un horario: riégala cuando lo necesite.
Un riego profundo suele ser mejor que muchos superficiales
Añadir pequeñas cantidades de agua continuamente puede mantener húmedos únicamente los primeros centímetros de tierra.
En el jardín, suele resultar preferible regar más lentamente y con suficiente profundidad para humedecer la zona radicular.
Después comprueba el suelo antes de repetir.
La frecuencia exacta dependerá del tipo de planta, suelo, temperatura, viento y exposición solar.
El acolchado marca una gran diferencia
Una capa de material orgánico reduce la exposición directa del suelo al sol y al viento.
Puedes utilizar, según el cultivo:
- hojas secas trituradas;
- paja limpia;
- corteza;
- compost bien descompuesto;
- otros acolchados adecuados para jardinería.
No formes una montaña alrededor de la planta. Deja espacio junto al tallo para evitar mantenerlo permanentemente húmedo.
Las macetas necesitan más vigilancia
Las plantas cultivadas en recipientes pueden secarse mucho más rápidamente que las plantadas directamente en tierra.
Durante una ola de calor, comprueba las macetas al menos una vez al día, y con mayor frecuencia cuando sean pequeñas, estén expuestas al sol o haya mucho viento.
Introduce un dedo en el sustrato en lugar de juzgar únicamente por la apariencia de la superficie.
Si está seco a la profundidad apropiada para esa planta, riega lentamente hasta que el agua comience a salir por los agujeros de drenaje.
No dejes agua permanentemente en el plato
Después de un riego abundante puede quedar agua en el plato situado bajo la maceta.
Salvo que la especie requiera específicamente otras condiciones, evita mantener las raíces permanentemente sumergidas.
Comprueba también que los agujeros de drenaje no estén obstruidos.
Mantener una planta hidratada no significa mantener el sustrato encharcado.
Mueve temporalmente las macetas más sensibles
Una planta en maceta que normalmente tolera bien el sol puede sufrir durante varios días de temperaturas excepcionalmente altas.
Si es posible, trasládala temporalmente a un lugar donde reciba sol más suave por la mañana y protección durante las horas más intensas de la tarde.
Hazlo especialmente con plantas recién trasplantadas, ejemplares jóvenes y especies sensibles.
Proporciona sombra temporal
Para plantas que no puedes mover, una malla de sombreo adecuada puede reducir el estrés durante las horas más duras.
Instálala de manera que permita circular el aire.
No envuelvas completamente la planta con plástico: puede atrapar calor y empeorar la situación.
La sombra temporal debe reducir la radiación intensa, no convertir la planta en un espacio cerrado y caliente.
No fertilices una planta muy estresada
Cuando una planta está marchita por calor y falta de agua, añadir fertilizante no es una solución inmediata.
Primero estabiliza el riego y reduce el estrés térmico.
Un exceso de fertilizante, especialmente sobre un sustrato muy seco, puede perjudicar las raíces.
Espera a que la planta se recupere antes de retomar su programa normal de abonado.
Tampoco podes agresivamente durante el episodio
Puede resultar tentador retirar muchas hojas porque parecen dañadas.
Sin embargo, una poda importante también supone estrés para la planta.
Elimina únicamente partes claramente rotas o completamente muertas cuando sea necesario y deja las decisiones de poda importantes para condiciones más favorables.
Además, algunas hojas parcialmente dañadas todavía pueden realizar fotosíntesis.
Una planta marchita al mediodía no siempre necesita agua
Algunas plantas bajan temporalmente sus hojas durante las horas más calurosas incluso cuando el suelo contiene suficiente humedad.
Antes de volver a regar, comprueba la tierra.
Si está húmeda varios centímetros por debajo de la superficie, añadir todavía más agua puede terminar provocando problemas de exceso de riego.
Observa nuevamente la planta cuando disminuya la temperatura.
Cómo reconocer falta de agua
Además de la marchitez, puedes encontrar:
- tierra seca a cierta profundidad;
- macetas mucho más ligeras de lo habitual;
- hojas que permanecen caídas también por la mañana;
- bordes secos;
- sustrato separado de las paredes del recipiente.
Si el sustrato de una maceta está extremadamente seco, puede repeler inicialmente el agua. En ese caso, riega lentamente en varias pasadas para permitir que vuelva a absorberla.
Evita mojar innecesariamente las hojas bajo un sol intenso
Dirige el agua hacia la tierra y las raíces.
Esto reduce pérdidas y permite utilizar el agua donde realmente se necesita.
El riego por goteo o una manguera utilizada lentamente alrededor de la zona radicular pueden resultar especialmente prácticos durante periodos prolongados de calor.
Prepara las plantas antes de la ola de calor
Si sabes que se aproxima un episodio de temperaturas extremas, actúa antes.
Comprueba el riego, añade o renueva el acolchado, mueve las macetas sensibles y prepara sombra temporal para las especies que puedan necesitarla.
Una planta correctamente hidratada antes de comenzar las horas más calurosas afrontará mejor el episodio que una que ya llega deshidratada.
Errores que conviene evitar
- Regar ligeramente muchas veces sin comprobar la profundidad.
- Esperar a que todas las plantas se marchiten para actuar.
- Regar automáticamente porque la superficie parece seca.
- Mantener las macetas constantemente dentro de agua.
- Colocar acolchado directamente contra el tallo.
- Cubrir las plantas con plástico para darles sombra.
- Fertilizar intensamente una planta deshidratada.
- Realizar una poda fuerte durante el máximo estrés térmico.
Para ir un poco más allá
Durante los días de calor extremo, haz una comprobación muy sencilla cada mañana.
Introduce un dedo varios centímetros en la tierra de las plantas más sensibles y levanta las macetas pequeñas para familiarizarte con su peso cuando están húmedas y cuando empiezan a secarse.
Después riega únicamente las que realmente lo necesiten y revisa que su acolchado continúe cubriendo la tierra.
Este método es mucho más fiable que establecer la regla de “regar todas las plantas dos veces al día”, porque cada recipiente, especie y ubicación pierde agua a una velocidad diferente.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el mejor momento para regar durante una ola de calor?
Generalmente, a primera hora de la mañana, cuando la evaporación es menor y las plantas pueden disponer de agua antes de las horas más calurosas.
¿Debo regar todos los días?
No necesariamente. Las macetas pequeñas pueden necesitar revisiones diarias o incluso más frecuentes, mientras que algunas plantas en tierra conservan humedad durante más tiempo. Comprueba el suelo.
¿El acolchado realmente ayuda?
Sí. Una capa adecuada puede reducir la evaporación y moderar la temperatura de la superficie del suelo.
¿Qué hago con las plantas en maceta?
Comprueba su humedad con frecuencia y, si son sensibles, muévelas temporalmente fuera del sol intenso de la tarde.
¿Debo regar una planta cada vez que se marchita?
No automáticamente. Comprueba primero la humedad del suelo, ya que algunas plantas se marchitan temporalmente durante las horas más calurosas y se recuperan cuando baja la temperatura.