Muchas verduras que utilizamos a diario terminan en la basura con una parte capaz de producir nuevas hojas, brotes o raíces. Cebolletas, apio, lechuga y algunas hierbas son buenos ejemplos.
El método es muy sencillo: conserva la base de la verdura, colócala temporalmente en un poco de agua y, cuando empiece a desarrollar nuevos brotes o raíces, pásala a tierra si la especie lo permite.
No siempre obtendrás una verdura completa idéntica a la original, pero es una forma entretenida de aprovechar restos de cocina y observar cómo vuelve a crecer una planta.
El sencillo método con cebolletas
Las cebolletas son probablemente uno de los ejemplos más fáciles.
Cuando las utilices:
- Conserva unos centímetros de la parte blanca con las raíces.
- Colócala verticalmente en un vaso pequeño.
- Añade únicamente agua suficiente para cubrir las raíces, no toda la base.
- Sitúa el recipiente en un lugar luminoso.
- Cambia el agua regularmente.
- En pocos días deberían comenzar a aparecer nuevos brotes verdes.
- Cuando tengan suficiente crecimiento, puedes cortar las hojas que necesites.
También puedes plantar posteriormente las raíces en una maceta con buen drenaje.
Prueba también con la lechuga
Cuando termines una lechuga, conserva la parte inferior del cogollo.
Colócala en un recipiente poco profundo con una pequeña cantidad de agua.
No la sumerjas completamente.
Mantén el recipiente en un lugar luminoso y renueva el agua con frecuencia.
Desde el centro pueden empezar a aparecer pequeñas hojas nuevas.
Eso sí: normalmente no volverás a obtener una lechuga grande como la original. Es más realista esperar un pequeño rebrote de hojas.
El apio puede rebrotar desde la base
Guarda aproximadamente los últimos centímetros de la base del apio.
Ponla en un plato o recipiente poco profundo con agua y deja la parte superior fuera.
Después de varios días pueden empezar a aparecer pequeñas hojas desde el centro.
Cuando exista crecimiento y comiencen a desarrollarse raíces, puedes trasladarlo a una maceta con sustrato apropiado.
Mantén la tierra húmeda sin encharcarla.
¿Qué ocurre con el puerro?
El procedimiento es parecido al de las cebolletas.
Conserva la base con sus raíces y colócala en poca agua.
La parte verde puede empezar a crecer nuevamente desde el centro.
Si quieres mantenerla durante más tiempo, pasarla a tierra suele proporcionar mejores condiciones que dejar permanentemente las raíces dentro de un vaso de agua.
Algunas hierbas también pueden multiplicarse
Albahaca, menta y otras hierbas pueden propagarse mediante esquejes.
En este caso no utilizamos la base de la verdura, sino un tallo sano.
Retira las hojas inferiores y coloca la parte inferior del tallo en agua, manteniendo las hojas fuera.
Cuando desarrolle suficientes raíces, puedes trasladarlo a una pequeña maceta.
No todos los esquejes prosperarán, así que preparar varios aumenta las posibilidades de éxito.
El agua no debe cubrirlo todo
Uno de los errores más habituales consiste en llenar completamente el recipiente.
Si sumerges demasiada parte vegetal, puede empezar a pudrirse.
Solo las raíces o la zona inferior que necesita humedad deben permanecer en contacto con el agua.
Las hojas y nuevos brotes deben mantenerse fuera.
Cambia el agua con frecuencia
Un vaso olvidado durante muchos días puede volverse turbio y desarrollar malos olores.
Renueva el agua cada uno o dos días y limpia el recipiente cuando sea necesario.
Si la base vegetal empieza a ponerse blanda, viscosa o desprende mal olor, es mejor descartarla.
Proporciona suficiente luz
Los nuevos brotes necesitan luz para continuar desarrollándose.
Coloca el recipiente cerca de una ventana luminosa, evitando condiciones que puedan sobrecalentarlo.
Si las nuevas hojas aparecen muy alargadas, débiles o pálidas, probablemente la planta necesita mejores condiciones de iluminación.
El paso a tierra puede marcar la diferencia
Mantener una cebolleta en agua permite observar rápidamente el rebrote, pero el agua sola no proporciona indefinidamente todo lo que una planta necesita.
Para un cultivo más prolongado, muchas especies se benefician de pasar a un sustrato adecuado.
Utiliza una maceta con agujeros de drenaje y planta las raíces dejando los brotes sobre la superficie.
Después riega suavemente.
¿Puedes volver a cultivar una zanahoria entera?
Aquí existe una confusión frecuente.
Si colocas la parte superior de una zanahoria en agua, pueden aparecer nuevas hojas, pero no crecerá otra zanahoria completa a partir del trozo de raíz que has cortado.
Puede ser un experimento divertido y producir follaje, pero para obtener nuevas raíces de zanahoria normalmente debes comenzar con semillas.
¿Y una cebolla?
Una cebolla que empieza a brotar puede plantarse y continuar desarrollando hojas y raíces.
Dependiendo de su estado y variedad, también puede dividirse si existen varios brotes claramente separados.
Sin embargo, no todos los restos de cebolla producirán otra cebolla grande idéntica a la que compraste.
El resultado dependerá de la variedad, la estación y las condiciones de cultivo.
Las patatas requieren más precaución
Una patata que desarrolla brotes puede producir nuevas plantas, pero para cultivar patatas es preferible utilizar tubérculos de siembra certificados.
Las patatas destinadas al consumo pueden transmitir enfermedades al suelo y no siempre son adecuadas para utilizarlas como material de plantación.
Además, las partes verdes y los brotes de las patatas no deben consumirse.
No esperes una cosecha infinita
Los vídeos de verduras que “crecen para siempre” pueden generar expectativas poco realistas.
Cada rebrote utiliza las reservas de la planta y necesita nutrientes, luz, agua y espacio para continuar desarrollándose.
Algunas verduras proporcionan varias cosechas pequeñas de hojas. Otras solo generan un rebrote limitado.
Considera este método como propagación y aprovechamiento de determinadas partes vegetales, no como una fuente ilimitada de alimentos.
Qué verduras son especialmente fáciles para empezar
Si nunca lo has probado, comienza con:
- cebolletas, por su rápido rebrote;
- puerros, mediante la base con raíces;
- apio, conservando el corazón inferior;
- lechuga, para obtener pequeños brotes;
- albahaca o menta, mediante esquejes.
Prueba dos o tres al mismo tiempo y compara cómo evolucionan.
Errores que conviene evitar
- Sumergir completamente la verdura.
- Dejar la misma agua durante demasiado tiempo.
- Mantener los recipientes en un lugar demasiado oscuro.
- Esperar que cualquier resto produzca una verdura completa.
- Dejar indefinidamente en agua plantas que necesitan nutrientes.
- Conservar bases que empiezan a pudrirse.
- Plantar en macetas sin agujeros de drenaje.
- Esperar una cosecha ilimitada de cada rebrote.
Para ir un poco más allá
La próxima vez que utilices cebolletas, no tires los últimos 3-5 centímetros de la base con las raíces.
Coloca tres o cuatro bases en un vaso con una pequeña cantidad de agua y marca el nivel inicial de las hojas. Déjalas en un lugar luminoso y cambia el agua regularmente.
En pocos días podrás observar cuánto han crecido.
Cuando las raíces estén desarrolladas, planta algunas en tierra y deja otra en agua. Así podrás comparar directamente qué sistema mantiene mejor el crecimiento a largo plazo.
Preguntas frecuentes
¿Qué verdura es más fácil de hacer rebrotar?
Las cebolletas son una de las opciones más sencillas y rápidas.
¿Puedo dejar las verduras siempre en agua?
Algunas pueden mantenerse durante cierto tiempo, pero para un crecimiento prolongado muchas funcionan mejor en tierra, donde disponen de nutrientes y mejores condiciones para las raíces.
¿Una lechuga vuelve a crecer completamente?
Puede producir hojas nuevas desde el centro, pero normalmente no forma otra cabeza idéntica a la original.
¿La parte superior de una zanahoria produce otra zanahoria?
No. Puede desarrollar follaje nuevo, pero no regenerará una nueva raíz de zanahoria completa.
¿Qué hago si el agua empieza a oler mal?
Cámbiala inmediatamente y revisa la planta. Si la base está blanda, viscosa o presenta signos de pudrición, descártala.