Las pequeñas hierbas que aparecen entre las baldosas del patio, la terraza o los caminos pueden convertirse rápidamente en un problema. Basta una pequeña junta con tierra, humedad y semillas para que vuelvan a crecer poco después de arrancarlas.
Por suerte, no siempre necesitas recurrir inmediatamente a un herbicida. Para zonas pavimentadas donde no quieres conservar ninguna planta, puedes empezar con un método muy sencillo: retirar las malezas y utilizar agua muy caliente para debilitar los pequeños brotes que quedan.
Empieza arrancando las plantas grandes
Antes de aplicar cualquier tratamiento, retira manualmente las malezas que ya tengan cierto tamaño.
Hazlo preferentemente cuando la tierra de las juntas esté ligeramente húmeda, porque las raíces suelen salir con mayor facilidad.
Sujeta la planta cerca de la base y tira lentamente.
El objetivo es extraer tanta raíz como sea posible, no simplemente romper las hojas.
Utiliza una herramienta para las juntas
Para raíces difíciles puedes utilizar un rascador de juntas o una herramienta estrecha de jardinería.
Pásala entre las baldosas para extraer raíces, musgo y tierra acumulada.
Evita herramientas que puedan arañar o romper el pavimento.
Una vez terminado, barre todos los restos vegetales.
El método sencillo con agua caliente
Para pequeños brotes que aparecen exclusivamente entre pavimentos, el agua muy caliente puede ayudar.
Calienta agua y viértela directamente sobre la maleza, procurando concentrarla en las hojas y la base de la planta.
El calor daña los tejidos vegetales y puede marchitar rápidamente las hierbas jóvenes.
En malezas establecidas probablemente tendrás que repetir el tratamiento.
Mucho cuidado al aplicarla
El agua hirviendo puede provocar quemaduras graves.
Transporta únicamente cantidades que puedas manejar con seguridad, utiliza calzado cerrado y evita trabajar cuando haya niños o mascotas alrededor.
No viertas desde gran altura para evitar salpicaduras.
Una regadera metálica resistente al calor o un recipiente adecuado con pico puede proporcionar mayor control.
No la utilices cerca de plantas que quieras conservar
El agua muy caliente no distingue entre una maleza y una planta ornamental.
Si alcanza las raíces de césped, flores o arbustos próximos, también puede dañarlos.
Reserva este método para juntas situadas en zonas pavimentadas y suficientemente alejadas de plantas que quieras mantener.
¿Cuándo empezarás a notar resultados?
Las hojas tiernas pueden marchitarse relativamente rápido.
Sin embargo, esto no significa necesariamente que toda la raíz haya muerto.
Las plantas perennes con sistemas radiculares profundos pueden rebrotar.
Cuando aparezcan nuevos brotes, vuelve a retirarlos o repite el tratamiento. La constancia termina agotando muchas de estas plantas.
El truco está en limpiar también las juntas
Eliminar la planta pero dejar una junta llena de tierra crea el lugar perfecto para que germinen nuevas semillas.
Después de retirar las malezas, barre y extrae toda la materia orgánica posible.
Presta atención a:
- Tierra acumulada.
- Hojas descompuestas.
- Musgo.
- Restos de césped.
- Semillas.
- Arena mezclada con materia orgánica.
Mantener las juntas limpias puede reducir considerablemente la aparición de nuevos brotes.
¿Sirve el vinagre?
El vinagre doméstico se recomienda frecuentemente como herbicida casero.
Su acidez puede dañar las partes verdes de determinadas plantas, pero no siempre elimina raíces establecidas y también puede afectar plantas que no quieres dañar.
Además, su uso como herbicida puede estar sujeto a restricciones según el país y el producto.
No lo pulverices indiscriminadamente sobre jardines, suelo o zonas próximas a plantas ornamentales.
Evita el vinagre concentrado
Los productos con concentraciones elevadas de ácido acético son mucho más peligrosos que el vinagre culinario.
Pueden provocar lesiones en piel y ojos y dañar materiales.
Que un producto tenga un ingrediente familiar no significa que una versión altamente concentrada sea un remedio doméstico inocuo.
Para unas pocas hierbas entre baldosas, la extracción mecánica y el agua caliente ofrecen un punto de partida mucho más sencillo.
¿Y echar sal entre las baldosas?
No es una buena solución general.
La sal puede acumularse en el suelo, desplazarse con el agua de lluvia y perjudicar plantas cercanas.
También puede afectar determinados materiales y contribuir a problemas de corrosión.
Además, su efecto puede persistir mucho más allá de la maleza que querías eliminar.
Por eso es preferible evitar las recetas que recomiendan grandes cantidades de sal.
No prepares mezclas de sal, vinagre y detergente
Esta combinación circula con frecuencia como supuesto herbicida casero.
Puede quemar las hojas, pero también existe riesgo de afectar el suelo, organismos no objetivo y vegetación próxima.
El detergente tampoco convierte la mezcla en una opción selectiva.
Si necesitas un herbicida, utiliza únicamente un producto autorizado para ese uso y sigue su etiqueta.
Otra opción: eliminación térmica específica
Para superficies pavimentadas extensas existen herramientas diseñadas específicamente para controlar malezas mediante calor.
Si utilizas una, sigue estrictamente las instrucciones del fabricante.
Los equipos con llama requieren especial precaución debido al riesgo de incendio y pueden estar restringidos durante periodos secos.
Nunca los utilices cerca de vegetación seca, materiales inflamables o cuando existan restricciones locales.
¿Qué ocurre con las raíces profundas?
Diente de león y otras plantas perennes pueden almacenar reservas bajo tierra.
Cortar únicamente las hojas permite que vuelvan a aparecer.
Utiliza una herramienta estrecha para intentar extraer la raíz.
Si no puedes retirarla completamente, elimina cada nuevo brote cuanto antes. Impedir repetidamente que la planta mantenga hojas reduce su capacidad para reponer reservas.
Revisa el estado de las juntas
Si las malezas aparecen constantemente porque el material entre las baldosas ha desaparecido, quizá necesites algo más que arrancarlas.
Una vez limpia la superficie, puede ser conveniente reponer el material de las juntas siguiendo el sistema apropiado para ese pavimento.
En determinados adoquines se utilizan arenas específicas para juntas.
Consulta las recomendaciones del fabricante o instalador antes de añadir productos, especialmente en pavimentos permeables.
Una rutina preventiva sencilla
Cada pocas semanas, barre bien la superficie y revisa las juntas.
Arranca los brotes cuando todavía son diminutos.
Retira las hojas antes de que se descompongan entre las baldosas.
Evita acumulaciones constantes de tierra.
Cinco minutos de mantenimiento periódico pueden evitar una jornada completa arrancando malezas meses después.
Errores a evitar
- Cortar únicamente las hojas de malezas perennes y dejar siempre la raíz.
- Verter agua hirviendo cerca de plantas que quieras conservar.
- Manipular recipientes grandes de agua hirviendo de forma insegura.
- Cubrir las juntas con grandes cantidades de sal.
- Pulverizar vinagre indiscriminadamente por el jardín.
- Utilizar ácido acético concentrado como si fuera vinagre culinario.
- Dejar tierra y materia orgánica acumuladas entre las baldosas.
- Aplicar herbicidas sin comprobar que estén autorizados para ese uso.
Para ir más allá
Escoge una pequeña sección del camino y prueba un mantenimiento completo.
Arranca primero las malezas grandes intentando extraer las raíces. Limpia después las juntas con un rascador y barre cuidadosamente.
Sobre los pequeños brotes que permanezcan, aplica agua muy caliente de forma localizada y segura.
Durante las semanas siguientes, elimina inmediatamente cualquier rebrote.
Si después mantienes las juntas libres de tierra y hojas, probablemente observarás que aparecen muchas menos plantas.
El auténtico truco no consiste únicamente en destruir lo que ya está creciendo: consiste en hacer que las juntas sean un lugar mucho menos favorable para que nuevas semillas germinen.
Preguntas frecuentes
¿Qué método casero puedo utilizar contra las malezas entre baldosas?
La extracción manual seguida de una aplicación localizada de agua muy caliente puede funcionar bien para pequeños brotes en superficies pavimentadas.
¿El agua hirviendo mata las raíces?
Puede dañar las plantas, pero las malezas perennes con raíces profundas pueden rebrotar y necesitar tratamientos repetidos.
¿Puedo utilizar sal?
No es recomendable como solución general. Puede desplazarse, acumularse en el suelo y perjudicar otras plantas o materiales.
¿Es buena idea utilizar vinagre?
Puede dañar el follaje, pero no es selectivo ni garantiza eliminar raíces profundas. Su uso como herbicida también puede estar regulado según el lugar.
¿Cómo evito que vuelvan?
Mantén las juntas limpias de tierra y restos orgánicos, elimina los brotes cuando sean pequeños y repara las juntas deterioradas cuando sea necesario.