Una planta de tomate demasiado alta o con un tallo largo y fino puede parecer difícil de trasplantar, pero esa longitud puede aprovecharse. El tomate tiene capacidad para formar raíces adventicias en las partes del tallo que quedan enterradas. Por eso, colocar el plantón inclinado o casi horizontal permite cubrir una porción mayor del tallo sin tener que cavar un agujero muy profundo. Bien aplicado, este método favorece un sistema radicular más amplio y una planta mejor anclada.
Planta el tomate inclinado y entierra parte del tallo
Este método funciona especialmente bien con plantones de tomate altos, de unos 20-40 cm, siempre que estén sanos. Hazlo después del riesgo de heladas, cuando el suelo esté templado y las temperaturas nocturnas sean adecuadas para el tomate.
Necesitarás una paleta, agua y, si el suelo es pobre, compost maduro.
- Cava una zanja de aproximadamente 10-15 cm de profundidad y suficientemente larga para alojar buena parte del tallo.
- Retira con cuidado las hojas de los 10-20 cm inferiores, sin arrancar ni dañar el tallo.
- Coloca el cepellón y el tallo casi horizontalmente, dejando los 10-15 cm superiores con hojas fuera de la tierra. No fuerces la punta para ponerla vertical: se orientará hacia la luz.
- Cubre el tallo con tierra, presiona suavemente y riega despacio con aproximadamente 0,5-1 litro por plantón, ajustando la cantidad a la humedad previa del suelo.
En varios días, la parte aérea empezará a orientarse hacia arriba. Bajo tierra, el tallo enterrado podrá desarrollar nuevas raíces.
Prepara bien el terreno antes del trasplante
El truco funciona mejor si el tomate encuentra un suelo fértil y drenante. No compensa un terreno permanentemente encharcado o extremadamente compacto.
Antes de plantar, incorpora una capa de aproximadamente 2-3 cm de compost maduro en los primeros 15-20 cm de suelo. No hace falta llenar la zanja de fertilizante concentrado ni colocar productos directamente contra las raíces.
El tomate prefiere generalmente un suelo ligeramente ácido a neutro, alrededor de pH 6-7, aunque lo importante en un huerto doméstico es disponer de buena estructura, materia orgánica y drenaje.
Elige además un lugar que reciba alrededor de 6-8 horas de sol directo cuando sea posible.
Si plantas en un suelo pesado que permanece saturado después de la lluvia, mejora primero el drenaje o cultiva en un bancal elevado.
Retira solo las hojas que vayan a quedar enterradas
Antes de colocar el tomate de lado, elimina únicamente las hojas inferiores que quedarían bajo tierra.
Hazlo con unas tijeras limpias o pellizcando cuidadosamente el pecíolo sin desgarrar el tallo. Si es posible, realiza esta preparación justo antes del trasplante y manipula el plantón con delicadeza.
No entierres hojas verdes completas. Al quedar bajo tierra se degradarán y no aportan ninguna ventaja al establecimiento de la planta.
Tampoco es necesario eliminar la mitad superior del follaje. La planta necesita hojas para continuar realizando la fotosíntesis después del trasplante.
Una vez plantada, deja unos centímetros de tallo limpio sobre la superficie antes de las hojas más bajas. Esto también reduce el contacto directo del follaje con la tierra húmeda y las salpicaduras.
Riega profundamente, pero no todos los días por costumbre
Después del trasplante, realiza un riego lento para asentar la tierra alrededor del cepellón y del tallo enterrado.
Durante la primera semana, revisa la humedad diariamente introduciendo un dedo unos 3-5 cm en el suelo. Riega cuando esa zona empiece a secarse, no simplemente porque haya pasado un día.
Cuando la planta esté establecida, resulta preferible un riego profundo y adaptado al clima que pequeñas cantidades superficiales continuas.
Añadir una capa de 5-8 cm de acolchado orgánico puede reducir la evaporación y las salpicaduras. Deja aproximadamente 5 cm libres alrededor del tallo.
Evita mantener la tierra constantemente saturada. Un sistema radicular grande necesita también oxígeno, y un suelo encharcado puede favorecer problemas de raíces.
Coloca el tutor en el momento de plantar
Cuando entierras un tallo horizontalmente, debes recordar dónde queda situado. Clavar posteriormente una caña junto a la planta podría atravesarlo.
Coloca el tutor, jaula o estructura de soporte durante el trasplante, antes de olvidar la trayectoria del tallo enterrado.
Para una planta indeterminada, utiliza un soporte robusto de aproximadamente 1,5-2 m, según la variedad. Los tomates determinados y compactos pueden necesitar estructuras más bajas.
Introduce el soporte a una distancia suficiente del tallo y del cepellón para evitar dañarlos.
A medida que crezca, sujeta los tallos con ataduras blandas y holgadas. Compruébalas cada 1-2 semanas: una cinta demasiado apretada puede estrangular el tallo conforme aumenta de diámetro.
¿También funciona en maceta?
Sí, aunque plantar completamente de lado puede resultar poco práctico en recipientes pequeños.
Para un tomate, utiliza preferiblemente una maceta de al menos 20-30 litros, o mayor para variedades vigorosas, con abundantes agujeros de drenaje. Las necesidades exactas dependen de la variedad.
Puedes colocar el cepellón ligeramente inclinado y enterrar 10-15 cm del tallo inferior, siempre retirando antes las hojas de esa sección.
Utiliza un sustrato específico para hortalizas en recipientes y deja 2-3 cm libres hasta el borde para facilitar el riego.
Las macetas se secan mucho más rápido que el suelo del huerto. Durante periodos cálidos, comprueba diariamente los primeros centímetros del sustrato y riega profundamente cuando empiecen a secarse.
Errores a evitar
Doblar bruscamente la punta del tomate. El tallo joven puede romperse. Déjalo inclinado; la planta se orientará hacia la luz por sí misma.
Enterrar hojas completas. Retira previamente las hojas de la sección que quedará bajo tierra.
Plantar antes de que termine el frío. El tomate es sensible a las heladas y un suelo frío ralentiza su establecimiento.
Clavar el tutor días después. Puedes perforar accidentalmente el tallo enterrado. Instala el soporte durante la plantación.
Regar continuamente una tierra ya húmeda. Más raíces no significan que la planta tolere el encharcamiento.
Para ir más lejos
Si tus plantones se han alargado por falta de luz, corrige también la causa. Los nuevos brotes necesitarán mucha luz para crecer más compactos.
Mantén una distancia apropiada entre plantas, normalmente alrededor de 45-60 cm o más, según la variedad y el sistema de conducción. Una buena circulación de aire facilita además el manejo del cultivo.
Antes de trasplantar plantones criados bajo protección, aclimátalos gradualmente al exterior durante 7-10 días.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el tomate produce raíces en el tallo?
Los tomates pueden desarrollar raíces adventicias a partir del tallo cuando determinadas zonas quedan en condiciones adecuadas de humedad y contacto con el suelo. Enterrar parte del tallo aprovecha esta capacidad natural.
¿Es mejor plantar de lado o muy profundo?
Ambas técnicas pueden enterrar una sección del tallo. La plantación lateral resulta especialmente útil cuando el suelo es poco profundo o cuando el plantón es muy alto y no quieres excavar demasiado.
¿Puedo hacerlo con cualquier tomate?
Generalmente puede aplicarse a plantones sanos de tomate, tanto determinados como indeterminados. Adapta la profundidad y el espacio al tamaño del ejemplar y la variedad.
¿Cuándo sabré que el trasplante ha funcionado?
Durante los siguientes 5-10 días, la parte superior debería orientarse hacia arriba y comenzar a mostrar crecimiento nuevo. Si permanece marchita, revisa humedad, temperatura, daños en el tallo y exposición al sol.